El cambio de hora

¿Tan molesto es dejar de usar el cambio de hora? Aunque sea solo por probar, aunque sea solo por zanjar el debate. Es decir, lo normal de estas pamplinas es que alguien salte y diga ‘es que siempre se ha hecho así’, ‘es que quien tiene huevos a ahora cambiarlo’, ‘es que es mucha movida dejar de hacerlo ahora’…

Cada vez parece más fuerte el debate: sin ir mas lejos lo estuvimos discutiendo la misma noche del sábado, que estuve de parranda toda la noche, con hora fantasma de por medio (es curiosa la seriedad con la que se puede acometer un debate sobre energías renovables con cinco copas encima)
¿Es realmente necesario el cambio de hora? ¿Realmente se ahorra energía? Aunque fuera verdad, ¿realmente hay algún beneficio neto si se pudieran considerar todas las variables? ¿Que hay de la caída de producción en granjas al cambiar el horario de comidas a los animales, de la mayor tasa de accidentes de tráfico el lunes siguiente por la mañana? etc.
Amos a ver. La movida es seguir haciendolo, no no-hacerlo. No supone ninguna incomodidad no hacer el cambio aunque sea una vez, no hay ningún inconveniente en probar; en todo caso sería decidir si nos quedamos con el horario de invierno o con el de verano (voto por verano). Si no funciona, es decir, si se demuestra que con el cambio realmente había algun beneficio, y compensaba toda la movida de despistes, accidentes, perdidas económicas.. pues ningún problema: se vuelve al cambio semestral, y aquí no ha pasado nada. Así se acaba con el debate, con los remoloneos y con la noticia cada seis meses en la portada del periódico que inevitablemente arranca una sonrisa, pues enlaza a un ridículo articulo en la pagina 34 que era más pequeño que la reseña que aparece en portada…

¿De donde saca x partido tantos votos?

No sé como, que siempre que hay unas elecciones (aunque solo he tenido derecho a voto desde hace cinco años) por algún lado se escucha: «tío, no entiendo donde están esos votos que tiene el partido tal…» . Igual que cuando se escucha eso de ‘tío, todo el mundo dice ver los documentales de La 2, y luego mira donde está el Tomate/Gran Hermano/Programa de AnaRosa/sucedaneo»
Tengo amigos de derechas y de izquierdas y siempre alguien lo pregunta ¿Como la gente sigue votando a ese partido ? ¿De donde salen esos 10 millones de votos, de debajo de las piedras?, a menudo acompañado de un tono como de profunda perplejidad e incluso desconfianza, ante estos sus amigos de los que empiezan a sospechar son solo fachada; ellos dicen de votar a uno cuando en realidad votan al otro… traidores…

La verdad creo que es mucho más simple y más triste: nos solemos rodear de gente de nuestra condición, incluso sin quererlo. Nos sirve para reafirmarnos en nuestra postura, para sentirnos seguros, saber que no somos raros y que no estamos solos. Incluso aunque nuestra ideología o nuestros gustos sean extremadamente peculiares, nos hace sentir que no somos débiles, una raza en irrevocable retroceso, incluso destinada a la extinción. No solo eso, nos sirve para creer que en realidad, nuestro grupo es poderoso, todo el mundo es así, debería de ser así y ni tan siquiera nos explicamos como puede haber alguien de distinta condición, como se puede sostener esa postura.
Si eres de los que ves los documentales de La 2, una ‘amplia’ minoría (si es que ves la tele, es solo un ejemplo), probablemente te las hayas apañado para tener unos amigos que curiosamente también vean lo mismo. Así no explicas como haya gente que pueda escoger otra cosa.

Cuando precisamente, lo más interesante y enriquecedor es tener cuantos más variados amigos mejor. De ahí surgen las mejores charlas y debates, incluso partiendo desde la radical oposición ideológica, siempre que haya unas cuantas cañas de por medio y una tranquila y profunda voluntad de convivencia. Un brindis por esas charlas :)

¿Es necesario que haya pobres para que haya ricos?

Nota: la idea de publicar esto (que no la pregunta en si, que como ya dije probablemente me vengo formulando desde hace años), viene a raíz de este post de Hugo. Os recomiendo leerlo antes de pasar a mayores.

Es sencillo, quiero lanzaros esta pregunta (tal vez una gran pregunta), este post lo vais a hacer vosotros. No es una sentencia que hago, es una pregunta abierta que lanzo desde la ignorancia ¿Que opináis?
Iba a escribir algo un poquito más desarrollado, con algo más de referencias, datos, argumentos y puntos de vista desde los pobres conocimientos que tengo de economía, (sobre todo quería hablar de ‘la larga cola’, ahí queda eso) pero obviamente -para variar-, la cosa se me iba de las manos y no solo iba a hacer otro ladrillo intragable, sino que no iba a tener huevos de redactarlo y acabarlo en un tiempo sensato. Así que lanzo la cuestión, y si necesito desarrollar ideas (que probablemente así sea), ya vendrán más adelante.
Por supuesto, quiero vuestras opiniones, si vienen solas que vengan (mientra ma, mehó), pero agradeceré sinceramente las que vengan acompañadas de argumentos, desde puntos de vista económicos, históricos, estadísticos, energéticos… Es un tema espinoso que siempre se salda con sentencias exageradas, cargadas de consternación, indignación y alguna que otra dosis de bilis al encontrarse las distintas opiniones. La pregunta no es si ‘viven los ricos a costa de los pobres’, puesto que mas que algo que se preste a duda, es mayoritariamente una verdad histórica, que aunque obvia a nivel local, no veo tan clara a nivel global. Lanzo esta pregunta desde la humildad, libre de connotaciones y prejuicios, quiero tantear vuestros pareceres y si es posible, aprender algo. Se que haciendo esta pregunta me arriesgo a ser tachado de iluso, acomodado y/o torpe, pues a algunos os parecerá que la respuesta es ‘obvia’, sin embargo creo que os puede sorprender la variedad de respuestas ‘obvias’ que hay. Si es asi, aqui me teneis, yo he pensado mucho en ello y nunca he llegado a una conclusión irrebatible. Planteo pues la pregunta así:

¿Es determinante y completamente necesaria la existencia de pobreza y hambre en alguna parte del mundo, para que exista bienestar en alguna otra parte? ¿Impedimos desde nuestra riqueza a los pobres elevar su nivel de vida? ¿Vivimos a su costa?
¿Sería posible un mundo donde todos fuésemos ‘igual de ricos’, o al menos, donde no hubiese pobreza?
(Que no ‘igual de pobres’, cuidado: dejemos las connotaciones comunistas, negativas para quien se lo parezcan, aparte)

¿Es necesario que haya pobres para que haya ricos en el mundo?

Una obviedad que si quiero puntualizar, y de paso zanjar -por si alguno salta-, es el hecho de que hoy por hoy el planeta no sostendría 6500 millones de personas viviendo al nivel de consumo-de recursos que llevamos hoy en día unos cuantos. De hecho, como lo tenemos montado no soportaría/soporta ni la décima parte de individuos. Consumo y sostenibilidad no son igual a riqueza, es un debate distinto, asi que quisiera dejar esto aparte y partir de un supuesto imaginario de ‘recursos infinitos’. Si queréis discutirlo no tengo ningún problema en lanzar el debate en otro post. Si aparece cualquier otra cosa a matizar, la añado tranquilamente aqui.

Tampoco, si es que la respuesta es afirmativa (no espero ni lo uno ni lo otro) pretendo que sirva justificar el hecho de que haya pobreza y desigualdad en el mundo. De nosotros depende, como humanos y como iguales con mismos derechos, sacar a cuantos podemos de ella. Otra cuestión es si alguna vez podremos erradicarla completamente.

##Apéndice/Actualización.
Las respuestas recibidas hasta el momento, que realmente os agradezco, ofrecen una visión demoledora: es imposible un mundo como el nuestro, como el de ahora, que todo el mundo sea rico, como digo, viviendo al ritmo de vida occidental. Me sorprende no encontrar ninguna respuesta que lo niegue. Añado pues a las preguntas anteriores una reformulación hipotética, que requiere más imaginación por vuestra parte para ser respondida.
¿Creeis que en un mundo donde solo vivieran, digamos, unos pocas decenas de millones de personas (y no 6500 millones que hay ahora), con el mismo nivel tecnológico, cultural y de recursos, se alcanzaría cierta ecuanimidad y justicia, o nos la ‘apañaríamos’ para que siguiera habiendo sangrantes diferencias como las que hay?

Morir de exito

Lo peor que le puede pasar a uno con sus gustos genuinos es que estén de moda (que no ideas, que idealmente no entienden de modas). Uno, si es que lo busca, nunca obtiene ‘reconocimiento’: antes de la moda por raro; durante, por vulgar; y después, por desfasado.
Cuando todo el mundo pretende ir a contracorriente, al final todos forman parte de la misma corriente ¿Pero que sentido tiene ir a contracorriente cuando nuestra naturaleza gregaria nos lleva a juntarnos con gente que va en nuestra misma dirección, a hacernos creer a nosotros mismos la ilusión de que todo el mundo se nos parece y los que no son iguales a nosotros son una remota y reducida panda de insensatos desconocidos? ¿No tendría más sentido alejarse de todos los tuyos, e intentar dejar claras tus ideas en donde todos van en dirección contraria a la tuya? ¿De que sirve celebrar tus ideas políticas, por ejemplo, en un periódico que es de tu misma condición, donde tanto la editorial como todos tus lectores sabes que te van a dar la razón al tiempo que no vas a llegar a aquellos a los que pretendes ‘convencer’ de tu postura?

Bueno, iba a escribir un post ladrillaco de los míos, acerca de lo que supone, que por ejemplo, que ahora ser un ‘friki’, o más ampliamente ser ‘raro’, sea lo normal. Pero Mauro te suelta una tira como esta y uno se queda sin nada que añadir. Que crack.