The Matrix (1999)
Martes, Marzo 31, 2009Tal día como hoy, hace 10 años, se estrenaba en Estados Unidos The Matrix (Escojo el día de hoy porque no quiero esperar al 25 de junio, fecha de estreno en España, para publicar esto. Ea.) Una película que ‘revolucionaba’ y tal, el genero de la ciencia ficción, que abría las puertas al siglo XXI, bla bla bla bla, lailo lailo, y etcetera.
No le voy a hacer una crítica, porque no la haría objetivamente (no es una película más), tampoco voy a decir nada nuevo respecto a eso. Hoy cuento lo que para mi fue esa película. Igual que a veces nos contamos que hacíamos el 11-S, o quien tenga edad, el 23-F, pues yo hoy cuento esto. Que posiblemente sea muy parecido a todos los de que mi quinta nos tocó Matrix la fibra en su momento, ¿eh, verdad? Ala, dosis de remember.
Yo andaba siendo… un chaval pubertoso, a eso de los 15 años. Supongo que justo en ese punto en que empiezas a ‘pensar’, a cuestionarte cosas más allá de hacer caso a los recados que te mandan los mayores. A ver que el mundo no es como te lo cuentan ni como creías que debía de ser, que hay cosas que no encajan. Que no todo el mundo es bueno, que las personas mayores mienten, son hipócritas; que mientras con una mano te dicen que te comas la piel de la manzana porque la fibra es buena, con la otra sostienen un cigarrillo… Más que a darte cuenta, puesto que era visible desde hacía años, a esa edad lo que sientes es tal vez algo de rabia… sea como sea te quieres rebelar. Vaya, lo que es esa preciosa fase que va de los 15 a los 18, vamos, que se te va un poco la olla, pero es inevitable.
No tengo noción de esperar gran cosa de Matrix, tan solo haber leído en el periódico que la próxima de Keanu Reeves era ‘una de esas películas de ahora, tan rápidas que no dura un plano dos segundos’ a pesar de tener ‘una escena en helicóptero’ que prometía reventar cualquier sala con THX.
El sistema era simple, si quería ir a verla, como siempre, tenía que arrastrar a mis padres para que me acercaran. Ellos pasaban de pelis de tiros, asi que se metieron con mi hermana a ver “Notting Hill”; una película muy bonita, si, pero le guarde un odio durante largo tiempo por razones que expondré en unas lineas.
Y allí estaba yo en la sala, esperando a que comenzase “Matrix”, viendo a solas una película que probablemente me iba a gustar bastante, como tanto me reventaba. Y empezaba la peli, y lo hacía de puta madre.
Unas líneas de código bajando por la pantalla, las mismas con las que se cerraría la película (siempre me ha encantado ese recurso), nos llevaban a una escena, cágate en los pantalones, donde la protagonista se lanzaba de cabeza a descolgar un teléfono que iba a ser machacado en segundos por un camión, para no aparecer a continuación rastro de ella.
Entonces yo deje de ser yo y dos individuos llamados Andy y Larry Wachowski se adueñaron de mis vísceras y mi sistema nervioso para hacer absolutamente lo que quisieran con ellos. Uno tendría que ser capaz de entender estas cosas a un nivel bioquímico, entender como de ciego puede ser el raciocinio hasta el punto de no verle a algo defectos, pero la verdad es que las palabras que usaría para definirla serían estas: Era la película que estaba esperando. Era la película que llevaba siglos haciéndose, esperando a serme servida. Era el momento justo. Era absolutamente imposible cambiar una coma. Era, a todos los niveles, perfecta.
Uno puede decir, ‘era joven’, o ‘no había visto tanto cine como he visto luego’, o ‘era muy impresionable’. Vale, todo cierto, tan cierto como que yo al acabar la proyección iba a explotar. No es que la historia y la estética me cautivasen, ni que intelectualmente todos los palos que tocaba (realidades paralelas, mito de la caverna, sueño vs. realidad, hombre vs. máquina) fuesen extraordinariamente estimulantes. Tampoco que los últimos 20 minutos de metraje hubiesen sido, sin rodeos, de los más intensos de mi vida, ni que al llegar al apoteósico climax, cuando Neo ve el pasillo en código, yo estuviese al borde del infarto.

Era que yo salía de la sala y me decía ¿y ahora con quien cojones comparto yo ahora esto?
Porque había sido una -E-X-P-E-R-I-E-N-C-I-A-, con mayúsculas.
Ninguno de mis pocos amigos era ni la mitad de cinefilo que yo (y tampoco es que yo lo fuera mucho) y era prácticamente imposible que ninguno, en mitad de verano hubiese tenido la inquietud de ir a verla (y os recuerdo que hay que desplazarse kilómetros a un cine desde mi pueblo). Y ahí tenia yo ahí un reconcome por dentro, necesitaba digerir, purgar aquella cosa, que se quedo enquistada sin remedio. Obviamente odiaba Notting Hill, y mi familia hablando de lo guapos que salían Julia Roberts y Hugh Grant en esa mierda al mismo tiempo que yo les saturaba a ellos hablando de la maravilla que había visto… ¿Notting Hill? ¡¡MATRIX, hombre ya!! xDDD.
…
En mi obsesión por compartir aquello casi obligue físicamente a mi hermana a ver la película con una de aquellas primeras copias en DivX en CD que aparecieron, para colmo sin saber ni como poner el vídeo a pantalla completa en mi ordenador recién comprado, pretendiendo y esperando que fuese una experiencia para ella tan grande como lo había sido para mi en la pantalla del cine (obviamente no fue así). ¡Incluso lo pretendí más adelante con mi padre! :D
Al volver al instituto en septiembre, alguno compañero la había visto ya, pero me daba igual. Además, (no se como de obvio es decirlo) ninguno la disfrutó tanto como yo. Mas adelante, al llegar a la universidad, y ya con gente para compartirla y comentarla, tuve largos debates para darme cuenta de que nadie que dijese odiar la película había siquiera empezado a entenderla (¿y porque a veces tienen pelo y otras no?, preguntaban algunos).
Curiosamente, este último ha sido el argumento que han esgrimido todos los defensores de Reloaded y Revolutions -que es otro tema- frente a todos los que decimos que son decepcionantes: que no las entendemos. Supongo que del mismo modo que a veces sabemos que algo nos gusta incluso sin entenderlo, una burda defensa es ¿porque es necesario entenderlo para saber que no nos gusta? Así que lo dejamos en tablas…
Y en esas nos encontramos. Creo que no soy persona de una sola cosa, y nunca voy a decir ‘Matrix es la mejor’, o ‘Matrix es la única’. Sencillamente, está ahí, en ese altar particular, donde también están Star Wars, Indiana Jones, Terminator, Blade Runner, Goku, los Micro Tente, etc, etc, etc… (y pudiendo decir que no se estorban, para nada, los unas a las otras xDD). Huelga decir que he revisado escenas fotograma a fotograma, que me sigo sabiendo algunos dialogos de memoria, que he intentado reproducir algunas escenas en video, que su BSO es -junto a la de Star Wars- de lejos la que más veces he escuchado, y que hasta le dediqué mi primera página web.
Hablando de Reloaded y Revolutions, nunca me ha parecido malas, pero no tienen ni punto de comparación con la primera; son dos obras flojitas, alargadas mas de la cuenta (se podría haber metido la historia en una sola película), casi escritas con cierta prisa y hechas con un evidente afán de recaudamiento; esto frente a una obra sencillamente perfecta, una obra pensada al milímetro y en la que puedes entender por que cada cosa está donde está y se ha hecho como se ha hecho. Tal vez sean buenas, tal vez no las entiendo, pero la explicación mas sencilla posiblemente es que era imposible repetir la sorpresa inicial.
Haciendo cierta analogía que tal vez solo los de ciencias entendemos, Matrix alcanza la frecuencia de resonancia natural, esa que es capaz de derribar muros. Más sencillamente, uno esta en sintonía con ella. Vamos, que da en el clavo -y lo sabe-, y de que manera.
El resto ya se ha dicho aqui treinta veces; y otras treinta mil en el resto de la red. Aquí dejo los enlaces a las cosas más relevantes que he escrito sobre ella.
:: Un cojonudo punto de partida ::
::Smithes y Photochoppeds::
::Una revisita: Matrix en HD::
::Humanos como pilas Duracell::
::Mi impresión sobre Reloaded y Revolutions (escrito en 2003)::
En fin. Que aunque algunos tachan como defectos imperdonables sus inherentes ‘features’ de pretenciosa e incluso autoindulgente (cosas que si creo se pasaron de la raya en las otras dos de la trilogía), creo que si el valor de cualquier obra es el de si cumple los objetivos que se propone y a quien va dirigida, Matrix lo consigue a la perfección. Estimula, remueve las mentes. Si Matrix es una puerta a adolescentes que se adentran en el mundo de empezar a pensar por si mismos y replantearse las cosas, al de la filosofía y el pensamiento, no se me ocurre una iniciación mejor. Por mucho que Savater escribiese Ética para Amador.
Y el comentario que dejo para el final, y que supongo vais viendo venir desde el principio del post, es inevitable.
10 años.
Resumo primero: Watchmen me ha gustado, y mucho. Con regusto raro, pero me ha gustado. No digo muchísimo por una sencilla razón: me hace falta volver a verla. Y tampoco me voy a lanzar a verla ya mismico: es algo para paladear tranquilamente. Si puede ir acompañado de meterle mano al comic original, perfecto. ¿Obra maestra?, no lo sé, supongo que como deudora de otra obra mayor no se le puede dar esa corona. ¿Buena adaptación? Si, creo que roza ser lo mejor posible, al menos en lo visual. Pero huele claramente a que todas las virtudes que tiene son las que tiene el comic. Como dice 




Que maravilla de Eastwood. Es inevitable apreciar a este hombre, y agradecer cada cinta que nos brinda. Su ultima película,






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