No sé como llevais lo de tener un blog con respecto a la vida real.
No en el sentido de a cuantos de los amigos blogueriles habeis conocido en la vida real (algunos ya se vé que si ;) ), sino en el sentido de como lo llevais con vuestros amigos reales, los de antes del blog (a.B.), y acerca de si lo leen o no.
¿Os leen? ¿No? ¿Lo que hablais en la vida real lo acabais portando a vuestro blog… o es el blog el origen de conversaciones posteriores? ¿¿teneis amigos?? XDD
A mi, mís amigos físicos (porque hasta que no os rasque seguiré creyendo que sois fantasmas electricos que pululan por el cable :p )
a) por lo general no me leen, lo que es bueno (de hecho, me suelen decir «deja de escribir en el puto blog y pasaté por ya por mi casa», añadiendo usualmente al final «oso», y sus variaciones «no hibernes más», «sal de la caverna», etc…), y b) la puntilla de muchos ladrillos de los que escribo (llamensé reflexiones) vienen a cuento normalmente por alguna conversacion, de ahí el «ostia, ¿has hablado de lo que dijimos ayer, verdad?»
Pero a lo que voy (y Rafa escribió hace poco sobre esto, leed el segundo punto): una vez que habeis escrito sobre algo… ¿qué?
Me suele pasar que tengo una idea a la que le estoy dando vueltas, y de hecho si se presenta la ocasión suelo sacar ese tema para intercambiar impresiones. Eventualmente lo escribo, y dada la maravillosa propiedad de la escritura que es que aclara y despeja las ideas, dejo de darle vueltas a ese tema: de alguna forma lo olvido, y no lo vuelvo a sacar en público. Es algo así como «ya lo he soltado para la posteridad!, q’agusto me’ quedao» xDD
Pues bien ¿y si al contrario, se presenta hablar de algo que ya habeis escrito en vuestro blog?
Por un lado, como que da pereza volver a lo mismo: es un poco ‘joder, de esto ya escribí, y no tengo ganas de repetirlo… ¿por qué no te lees mi blog?’. El hecho de que se encuentra universalmente disponible invita a creer que todo el mundo mundial ya debería de haberlo leido. A veces pasa. Pero solo a veces.
Porque de hecho hay otras que pasa lo contrario: voy a iniciar una conversación, y cuando ven por donde voy a tirar, sueltan: «Si. Lo leí en tu blog». Punto final. Y eso también es otra putada: estaba en ciernes una buena conversación y se va al carajo. Que si fuera un «Si, lo leí. Y por cierto, te queria comentar una cosa sobre eso…», cojonudo; pero de hecho, suele ser un «Si, lo leí. Punto.»
El otro no habla, yo no hablo. En el blog no suelo reservarme nada, asi que por mi parte solo me queda «Bueno, si lo has leido ya está, no tengo nada que añadir ni nuevo por decirte». Y ahí se queda la cosa, lo que de hecho me hace retraerme y emperezarme más y regodearme en la idea de que lo que ya se ha escrito en el blog no se vuelve a hablar…
Para mi, esa suele ser la razon más importante para ocultar a gente recien conocida el hecho de que escribo en un blog, mantener de alguna forma el control. Que carajo, para poder tener cosas de que hablar, no esa pereza de e incertidumbre de, «joder, lo mismo lo ha leido y ahora le estaré aburriendo con lo mismo» jejejj
…
Y luego está lo de empezar a repetirse ya dentro del propio blog…, pero eso lo dejo para otra ocasión. A ver que me respondeis a las cuestiones planteadas.