Como prepararse para estudiar

Aqui tengo otro texto de los mios (reconocereis la inspiración), y con esto completo mi ‘trilogía de examenes’ (me remito a esto y a esto). La historia continua.

Saliste escaldado de febrero, como es norma, y en Semana Santa estudiaste tanto como en Navidad… como es norma. Asi que ahora de vuelta en esta gran metropoli (llamesé Málaga, Granada, Salamanca o Madrid) que ya va teniendo algo de tuyo, va siendo hora de dar los últimos retoques, por enésima vez, al plan.

  • Para empezar, falta durante un tiempo a clase, si te es posible hazlo el cuatrimestre completo. Siempre podras decir ‘todavia queda tiempo’.
  • Ve la semana siguiente a todas las clases. Incluso a las que no has ido nunca. Así te enteraras de los trabajos que habia (y no ‘que hay’) que entregar y las practicas realizadas.
  • Acojonaté un poquito, es sano.
  • Esa noche sal de farra y riete con tus colegas de lo desgraciados y perros muertos que sois. Son iguales que tú, por algo son tus amigos.
  • Gastate 30 euros en fotocopias. A la de reprografia, cuando te pregunte que quieres, le dices la frase magica: ‘Todo’
  • Como sigues un poquito acojonado, haz el calendario de examenes con el Word. De repente, y como por arte de magia, el acojone baja puntos enteros, y eso es porque has hecho algo muy util e imprescindible, casi la mitad del trabajo. Te puedes permitir unos cuantos dias más de tocarte los cojones.
  • Vuelve a la última semana de clase, la de repaso y recuperacion. Magicamente, no vendrá ningun profesor ni alumno.
  • Preguntale a algun amigo con el que hace meses que no hablas. La pregunta tiene que ser: ¿las practicas hay que entregarlas mañana por la mañana, no? ¿y que paginas eran?.
  • Descalifica dos asignaturas de la quiniela, que sumas a las dos que ya sabias que iban para septiembre.
  • Vas a por la gorda, y a por una facil. Tienes dos perfectamente agarradas de los cojones, por lo menos. Tienes tres semanas, asi que al principio no mires el tocho de apuntes, porque eso los hinchará. Espera a que se asienten y ocupen menos, el paquete de apuntes encogerá lo suficiente en tres o cuatro dias para ser deglutidos sin mayor percance. De hecho, mientras más los dejes reposando, será mejor.
  • A la semana, vuelve a mirarlos. Miralos y acojonate un poquito, va siendo hora.
  • Bien, este es el tocho que me tengo que meter, tengo dos semanas y media. Vamos a organizarlo.
  • Antes me voy a repasar la facil, que si no sé que luego no me da tiempo. O no, mejor a por la gorda.
  • Agobiaté.
  • Pasa por la fase de ‘joder, y pensar que todos los años me pasa lo mismo’….
  • y que no falte el ‘mañana, mañana ya en serio que me pongo’.
  • Mañana se te jode el ordenador, o hay un terremoto, o Lady Di tiene un accidente y se muere y encuentras una caja de metal con juguetes escondida detras de una baldosa en tu cuarto de baño que perteneció a un niño que vivió alli en los años 50.
  • Vete una noche a la biblioteca general con tus colegas, a reiros y echar el rato… (extracto :)) por lo menos te servirá como toma de contacto con los apuntes
  • Subraya mucho. Incluso mejor, subrayalo todo, para no tener que leerlo
  • Ponen «Gladiator» en la tele, pelicula que no has visto nunca ni tienes en DVD para verla cuando quieras. Las pelis hay que verlas con anuncios, como es debido.
  • ‘Venga, acabo con esta asignatura y me pongo a por la facil’.
  • Haz esquemas.
  • Te estas matando de estudiar, pero joder, si tuvieras dos dias más….
  • Haces el examen, da igual como: lo importante es que te lo has quitado de en medio.
  • Te queda una semana para el siguiente, pero los tres primeros dias tienes que descansar.
  • Vuelve a casa de tus padres como regularmente cada X semanas, haciendo como que no ha pasado nada.
  • Tiraté de un puente.

Bueno, a ver si despues de esto nos espabilamos. Soy una persona con poca disciplina, asi que esto es un tiron de orejas para vosotros y para mi mismo. Necesito pecar copiosamente para tener ganas de auto-redimirme, si no no lo hago: y una buena forma es escribir estas chorradas.
Venga; ánimo y suerte.

La sutil diferencia entre la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente

(Disclaimer: no me tomeis muy en serio porque todo esto son paranoias mias que muy probablemente no coincidad ni de lejos con la realidad)

Seguro que todos nos hemos fijado en esa sutil diferencia, entre alimentes que anuncia una fecha de consumo preferente ‘antes de 2010’, una fecha jodidamente lejana en términos alimentarios, y una fecha de caducidad que normalmente llegará en pocos dias o semanas. ¿Cual es la jodida diferencia?. Bien, la cuestión es que no todos los alimentos se degradan del mismo modo, ni siguen el mismo ‘orden’, ni son devorados por las mismas bacterias u hongos, ni estos son igual de peligrosos para el hombre…

Es la diferencia entre comestibilidad y salubridad. Todos los alimentos tarde o temprano dejan de ser comestibles, y dejan de ser salubres. La cuestión es que unas veces una cosa ocurre antes que la otra. Normalmente los más perecederos pierden antes salubridad que comestibilidad, mientras que con más duraderos tiende a pasar al contrario. Por ejemplo, una bolsa de patatas fritas abiertas, dejará primero de ser comestible, y más tarde, bastante más tarde, dejará de ser salubre: primero se pondrán rancias y blandas, pero no pasará nada si las comemos en ese momento. Se dice que tiene una fecha de ‘consumo preferente’. Con el pan lo mismo, todos sabemos que tiene dos estados: crujiente y chicle, fecha de consumo a veces pocos minutos, o dependiendo del punto de vista, pocos dias… Conservas al vacio y esterelizadas, durarán de forma indefinida mientras no se vean expuestas. El yogur, normalmente tiene una fecha de caducidad de pocas semanas, podeis abrirlo a los 3 meses (y apuesto que más) que seguirá perfectamente comestible y salubre.
El problema viene cuando los alimentos no ‘avisan’: pierden antes la salubridad que la comestibilidad, es decir, tienen ‘fecha de caducidad’. Nuestro sentido del gusto es muy reducido, pues la mayor parte del gusto es olfato en realidad: la principal función del gusto es avisarnos del estado de los alimentos: amargo = malo. Pero hay instantes y situaciones concretas que puede no ser asi: La carne normalmente avisa a tiempo, pero el pescado… Los huevos, la leche, las salsas… Cuando la leche está espesa.. mal asunto. El pan y el micelio de los hongos, primero como suave harina blanca, que se densifica y se vuelve verde… el queso Philadelphia y la esponjosa red fibrosa que se genera igual que telas de araña… mal asunto también…

Por cierto, ¿sabía alguien que el moho del pan sabe igual que la tierra? De hecho, para saberlo, o bien te lo han dicho, o has probado ambos… La solitaría vida de estudiante obliga a tomar medidas. Personalmente, no compro salsas, ni huevos, ni tipo alguno de pescado a excepción del atún (que de hecho me encanta). Y tambíen que muchas cosas las acabo tirando por no consumirlas. He aprendido a tomar leche en polvo por lo futil que es abrir un cartón que muy problablemente acabe poniendose malo…

Esto lo que acabo con esté maravilloso post de nuestro compañero Firnthirith, y con una magnifica frase de mi colega Totti: ‘Vas a mirar la fecha y te dice ‘consumir preferentemente antes de… mirar tapa’… hijos de puta, el trabajo que les costará ponerlo ahí mismo…’

PD:
también me he acordao de una charla que tuve una vez con los colegas y reproduje aqui :)