Hablemos de mi trabajo: Dasware y el Wimic

Hoy tan solo quiero haceros una breve introducción a lo que nos traemos entre manos en mi empresa.

Os presento el Wimic.

scenary09pitchblack

Os contaría extensamente lo que es, pero si veis este vídeo, de una entrevista que nos hicieron la semana pasada, creo que os vais a enterar mejor (y es más ameno)

 

Ni quiero ni puedo mostrar mucho más, tan solo deciros que es nuestro primer producto interno en Dasware: somos una pequeña startup granadina constituida hace poco más de un año por dos buenos amigos míos, en la que soy diseñador industrial y gráfico (es decir, exactamente lo mio)

Os dejo con dos renders, aunque podéis ver más en nuestra página web:

www.daswaretech.com

funderet_02

Lo que si podéis ir es reservandolo: www.daswaretech.com

Os iré teniendo al día, muchachada!

Star Wars – El Despertar de la Fuerza. O la película que no vi


*Nota: ya ya, tendría que haber titulado esta entrada «la película KENOBI«, pero vamos a dejar tranquilo al personal y a *
buestros hojos*, no quiero morir a palos xD

millenium falcon jakku

Chewie, estamos en casa…

Pongamos por delante que amo, a falta de una palabra mejor, La Guerra de las Galaxias (me gusta así, reclamando su (incorrecto) nombre en español, por mucho que la traducción más fiel a ‘Star Wars’ fuese ‘Guerras Estelares’). Creo que alguna vez lo he dejado ya caer. Me lanzo ahora, como hace diez años, a valorar una nueva película de Star Wars. Diez años desde que salió la última entrega (la mejor) de esa denostada trilogía de precuelas, treinta y dos desde que salió la última (la peor) de esa casi redonda trilogía original. Años que también han pasado por nosotros: este tiempo pasado y los ojos con los que ahora recibimos esta nueva entrega ¿Le hacen bien?

(…)

Una crítica hecha en su día a Tiburón: La Venganza (la cuarta de la serie, aquella de la que se mofaban en Regreso al Futuro 2) decía:

«Nada mata más rápido a una secuela que la reverencia».

La primera vez que fui testigo este mal, que ahora parece plagar todos los nuevos proyectos de Hollywood, fue en la bastarda Alien Vs. Predator 2. Solo este año, ya ha pasado dos veces: en las rellenísimas de mediocridad, esteroides y botox digital Terminator Genysis y Jurassic World. Tres películas que fui a ver al cine, seducido, encandilado por la oportunidad de revisitar viejos amigos, bonitos recuerdos, y acabar, si no decepcionado (a estas alturas uno va sabiendo lo que va a ver), si con la clara sensación de que estos experimentos que beben de la nostalgia y se alimentan (más que enriquecerse) del homenaje, no van a ninguna parte.

La pregunta inevitable es ¿Pasa lo mismo con la esperadísima Star Wars – Episodio VII: El Despertar de la Fuerza?

La rima de Star Wars

Los que ya la habéis visto, sabéis cuánto se parece este Episodio VII a la original de 1977, obviando que, no podía ser menos, cumple la tradición de contener un par de buenas batallas aéreas y al menos otra con espadas de luz. Hmmm, hasta ahora la cosa pinta mal: este Episodio VII atraviesa muchas veces esa difusa e incomprensible línea que distingue el homenaje, de la rima, o del plagio. Tenemos los mimbres para el bodrio, para el desastre. No en vano, una no desdeñable masa de fans está dejando patente que no les ha gustado esta entrega. Creo que falta una pregunta fundamental: ¿Me parece una buena película?

des0190_462d9660

Quieto parao, no nos aceleremos…

Sigue leyendo

Presentación de mi Trabajo Fin de Máster (de Profesorado)

A falta de haber hecho hoy lo que voy a contar, anoche cerraba unas semanas bien bonicas de trabajo celebrando en el cine, en pase de medianoche, el retorno de Star Wars a la gran pantalla. Como sé que muchos no la habéis visto siquiera aun, os respetaré no haciendo comentario alguno (ya la haré en unos días) pero si os digo que la atmósfera en el Kinépolis de Granada era realmente eléctrica. Al final os he puesto unas imágenes.

A lo que voy. Esta tarde he presentado mi tesina, mi TFM del Máster de Profesorado que estudié el año pasado. Y dado que no lo presenté en junio, y tampoco lo presenté en septiembre, pues si, digamos que me he quitado un peso de encima.

20151218153235

Os digo la verdad, este tipo de aparatos burocráticos no son muy de mi agrado. Me suelen parecer de un estrés y volumen de trabajo absurdos. Tuve la suerte de hacer mi Proyecto Fin de Carrera en Dinamarca, donde la cosa fue mucho más relajada de lo que hubiera sido en la universidad de Málaga (lo que no quiere decir que no currásemos), y también he tenido la suerte de poder siempre desarrollar en este tipo de proyectos un tema que me apasionaba. Lo cual no es que ayude o sea importante para un proyecto de estas características: es que es vital, imprescindible.

En este caso, me he sacado de la manga un tema del que a priori no sabía si quedaba mucho que decir: cómo aplicar la fotografía a la enseñanza, haciendo al alumno fotógrafo, y con ello, generador de su propio contenido y actor de su propio de aprendizaje. Enseñándole a tener ojo crítico, a observar, a fijarse en su entorno, y estas cosas que tanto decimos los que nos tira el rollo de la docencia: que el alumno ‘aprenda a aprender’, que se vuelva cuanto antes una persona autónoma, capaz de desenvolverse en esta maravillosa, luminosa, espléndida tormenta de mierda que es el mundo en que vivimos.

Abajo os pongo los enlaces al trabajo y la presentación.

Entre otras cosas, planteo ejercicios como debates sobre imágenes, o que los alumnos construyan una cámara estenopeica con una caja de cerillas, cinta aislante y chapa de una lata de refresco. De hecho, yo mismo he hecho una, con la que hice estas fotos.

F1000013F1000004F1000017F1000024F1000020

Sacar adelante este tipo de cosas, como os podéis imaginar, no se llevan muy bien cuando al mismo tiempo trabajas (y especialmente si es algo creativo y absorbente, que requiere que te estrujes la cabeza).

Y cómo por mucho que a veces pienses ‘solo necesito aprobar, no pienso matarme por esta chorrada, hago un churro y me lo quito de en medio’, a mi se me acaban juntando el puto perfeccionista, el jodido temeroso al ridículo, y el bastardo ansiaviva; y el resultado final ha sido que esta semana antes de la defensa habré dormido una media de 4/5 horas diarias (hacía tiempecillo que no hacía este tipo de cosas, con lo que me gusta dormir…). Para que os hagáis una idea, había ido dejando el TFM y hasta tres semanas antes no decidí presentar ahora en diciembre; el pasado fin de semana apenas tenía 40 páginas escritas y sin maquetar (puñetero y farragoso estado del arte…), y el lunes 14 por la noche, el día que supe que me adelantaban la presentación del lunes 21 a hoy viernes 18 (tres días menos), redacté del orden de otras 40 páginas hasta dejarlo medioqué: cosas que al menos tenía ya en mi cabeza, pero no había puesto aún en el proyecto. Acabé a las 10.30 de la madrugada mañana de lo que ya era el martes. Una siesta, ducha, y a trabajar (habiendo ya avisado de que iba a ir tarde). Pero bueno, ya está, estas cosas pasan, y una cosa menos.

Sea como sea, quiero compartir con vosotros la obra (enlace a archivos pdf):

 

Cuerpo del TFM

Captura de pantalla 2015-12-19 02.04.45

 

Presentación:

Captura de pantalla 2015-12-19 02.05.21

 

La presentación ha ido mejor de lo que esperaba, y las sensaciones con el tribunal bastante buenas. En unos días me dan la nota. Mientras tanto y entre otras cosas, lo celebraré jugando un rato a esto. Os iré contando.

Y no me pregunteis por oposiciones, porque eso, ni me lo planteo, ni -lo más relevante- se convocan plazas para profesor de Tecnología en este maravilloso país. En mi trabajo estoy y a mi trabajo voy, que por cierto, me sigue encantando. Otra cosa de la que también os hablaré. Cuando pueda xD

Os dejo con algunas fotos fotos del otro evento de la semana…

12376444_10206472807012397_6233633826826392267_n1681_10206472807812417_8702944587653510248_n

 

Actualización: Pues al final me han puesto un 9.9. No se ha dado tan mal la cosa :)

 

La ley del espejo

En psicología, la «ley del espejo» dice que aquellas personas en las que reconocemos nuestros mismos defectos, nos provocan rechazo. Eso implica dos cosas; primero, que reconocemos como nuestro ese defecto, incluso cuando no es explícitamente y sólo lo reconocemos a un nivel subconsciente (a demasiadas personas les cuesta trabajo practicar ese ejercicio de introspección, honestidad y autocrítica con uno mismo); y por otra parte, que efectivamente rechazamos ese defecto y no lo aceptamos como una característica inofensiva más.

Creo ser el tipo de persona que tiene la sana costumbre de sumergirse en sus pensamientos, pasar mucho rato consigo mismo, y sin duda ser autocrítico. Dicho esto, creo que cabe añadir que el que uno sea consciente de sus defectos no implica hacer mucho por cambiarlos; puede ser como el fumador que sabe que el tabaco es malo y no le gusta que le guste, pero sigue sin dejar de fumar.

Antes de enumerar algunos de mis defectos, quiero insistir en no confundir estos llamados defectos con lo que amable y autoindulgentemente considero ‘características’. Por ejemplo, introversión y dificultad para entablar relaciones personales, patosidad/torpeza física, afán por el orden..ese tipo de errores con los que uno viene de fábrica y con los que a lo largo de la vida cada uno vamos desarrollando mecanismos de compensación. De hecho, cuando encuentro a alguien con las mismas ‘características’ que yo, suelo sentir simpatía por él, pues veo que vive con los mismos obstáculos que yo conozco tan bien.

Por el contrario, y ahora ya si, entre mis defectos reconocidos y con los que no vivo muy bien, sobresalen dos: mi lacerante impuntualidad, y mi profesional tendencia a la procrastinación.

Históricamente puedo también hablar de lo que técnicamente se conoce como pachorra y tocamiento de huevos en categorías olímpicas -no olvidéis que el que esto escribe no se sacó el título de ingeniero técnico hasta los 28-. No obstante, aunque sigo y seré siendo siempre una persona pacífica y tranquila, hace años tuve finalmente el placer de conocer mi ‘modo turbo’, una especie de super-yo que se mueve, hace, y va sacando las cosas adelante de forma si no eficiente, si al menos efectiva (Bienvenido a mi vida, versión-buena-de-mi-mismo, y gracias por existir). Alguien que resuelve y soluciona cosas. ¡alguien a quien incluso le gusta hacer ejercicio! para que veáis a donde hemos llegado…

Sigue leyendo

El *horror* de la ciencia en este país

De unas semanas a esta parte vengo viendo dos cosas en mi Facebook.

Una, como con grata sorpresa bastantes de mis contactos comparten las colosales, descomunales, hermosísimas, alucinantes, sensacionales, imponentes… extraordinariamente bellas y sobrecogedoras imágenes que la New Horizons está enviando de Plutón y su hermano pequeño Caronte.

Es decir, lo que técnicamente se conoce como

PUTO

PASÓN.

(…)

Recobremos el aliento: doy por hecho que las habéis visto, pero dado que cada semana la New Horizons me (nos) regala una nueva foto que entra directa en la selecta galería de imágenes astronómicas favoritas-ever, debía y debo compartirlas (cada una enlaza a algún artículo explicativo, donde podéis verlas en alta resolución)

Dibujo20150725-pluto-haze-new-horizons-nasa-gov

nh-spherical-mosaic-9-10-15

Recorte800px

crop_p_color2_enhanced_release_small

nh-charon-neutral-bright-releaseSD

nh-Figure1B

 

(..)

Al mismo tiempo, y previos a la reciente y «enésima» confirmación de que hay agua en Marte, muchos comparten esta o imágenes similares a esta:

11058529_1073775899305037_8909525113033609235_n

Y cuando se la veo compartida a ese colega-de-un-colega que coincidimos un par de veces, y ni sé porque lo sigo teniendo en el facebook, pues más bien paso.

Pero cuando la comparte un buen amigo, un familiar, alguien que me importa, es cuando se me cae el alma al suelo. Amablemente le respondo, al tiempo con la suficiente brevedad para asegurarme de que puede leerlo (y es un dificil compromiso, el ser breve, preciso, conciso y al mismo tiempo, no parecer que convoco Balrogs en la Lengua Negra de Mordor, pues la idea es sonar amable…).

Ar_grRb4CFY0gzm8hvUT59th9uK1KfDkez81_Pwtm5h4-360x640

Esta es la respuesta, por ejemplo, que le dejé a una amiga.

Qué creeis que voy a decir nuevo, que no hayamos dicho ya, que no nos hayamos lamentado ya. Nada. Me apetece desarrollar la idea, tal vez solo por el gusto de desarrollarla, como todo lo que es esto, un ejercicio de retórica y una vez más, por patalear y lloriquear por el estado general de la ciencia en este país en el que nos ha tocado nacer. Espero al menos que si no los conocíais, podéis añadir algunos de estos argumentos a vuestro arsenal. Os copio y pego una entrada, que tenía sentido que pusiera primero en Facebook (allí la leyó, lee y leerá la gente a la que a priori va dirigida), y que ahora os copio aquí:

 

«Estos días la sonda New Horizons retoma su actividad de enviar de vuelta la tromba de imágenes que tomó durante su sobrevuelo sobre Plutón el pasado julio, datos que tardarán más de un año en ser enviados de vuelta.
La noticia aparece en los medios y periódicos de Internet bajo titulares similares a ‘Las dunas de Plutón desconciertan a los astrofísicos’, y para mi desmayo, y para el de todos los que amamos la ciencia, con la noticia aparecen también una tromba de comentarios bastante habituales, unos más explícitos (‘qué desperdicio de dinero’), otros más pasivo-agresivos (‘a mi me desconcierta el hambre en África’), cuestionando al final abiertamente la ‘utilidad’ de estas misiones.

Aunque entre la gran mayoría de los que me leéis y me tenéis como amigo en Facebook no habrá muchos que despreciéis del mismo modo este tipo de grandes labor científica (supongo que no dice mucho a mi favor sobre el sesgo con el que escojo a aquellos con quién ‘me junto’), sigo queriendo hacer desde aquí una puesta en valor y una defensa de este tipo de aventuras de exploración.
Reconozco que desde niño he sido un apasionado de la astronomía y ello me impulsa a escribir esto, pero también se debe a que he visto unas cuantas veces en varios de vuestros muros la tramposa imagen de un niño, normalmente africano, bebiendo agua de un sucio charco, y un subtítulo que hace una afirmación parecida a esta «La humanidad busca agua en Marte mientras niños mueren de sed en la Tierra. La pregunta es ¿hay inteligencia en esta?»

Aunque entiendo el contraste que se quiere denunciar, y que sin duda es dramática la situación de tantos millones de personas en tantos lugares de este planeta, creo que usar precisamente a la investigación espacial, la investigación científica, la investigación a secas, como blanco de estás críticas y como ejemplo total del derroche absurdo, es una gran e incluso grave equivocación.

En primer lugar, y siguiendo el hilo de esa imagen que seguro que conocéis y mencionaba antes, el hecho concreto de que dediquemos recursos a buscar agua en Marte, sirve para que sepamos mejor como buscarla en la Tierra. Si queréis aplicaciones directas, ahí tenéis una.

Hablando más en general, el dinero destinado a investigación, comparado con otros gastos, es poco y pobre. En el mundo del periodismo existe implantada la idea de que el coste de lo que cuesta una misión de exploración es un dato relevante (ciertamente, cifras que se mueven en torno a los cientos de millones de euros), mientras no detecto la misma insistencia en resaltar ese dato cada vez que se envían unos cuantos portaaviones o cazabombarderos al frente de una guerra lejana, en operaciones cuyo coste supera en pocos días lo que durante años cuesta una misión científica. Me pregunto también por qué no se suelen cuestionar otros gastos más numerosos (obras públicas, por ponerlo en contexto), más irrelevantes (fútbol, moda), o éticamente sin duda mucho más cuestionables (Defensa). Por poner unos pocos ejemplos.

Son además gastos no ‘tirados’: la mayor parte de lo que cuesta una misión espacial son sueldos de ingenieros, científicos, administradores, operarios, mano de obra muy cualificada y valiosa (y para la que de hecho, hay muy pocos puestos de empleo), cuyo trabajo y por supuesto cuyos sueldos no son ‘vertidos’ como basura al espacio, sino cuyo trabajo revierte en beneficios tangibles.

Esos beneficios de la investigación, aunque se trate de investigación básica, son a largo plazo, generan mucha más riqueza que otras industrias éticamente mucho más cuestionables y sin duda mucho, muchísimo más caras (de nuevo, defensa, sin ir más lejos).

Poniendo ejemplos concretos, los paneles solares que hoy conocemos dieron sus primeros pasos abasteciendo electricidad a satélites de comunicaciones hace ya 50 años. GPS, alimentos liofilizados, velcro, pañales desechables, detectores de humo, avances en propulsión y aerodinámica para el transporte… avances todos ellos que salvan vidas.

Y finalmente, poner en tela de juicio y dudar de la que es, a mi parecer, una de las cualidades más bellas del ser humano, me parece profundamente equivocado. Esa cualidad es la de la curiosidad. La de querer saber más. La de querer explorar, salir de la isla o valle en que vivimos y saber que hay en el siguiente lugar. Escalar esas montañas solo porque ‘están ahí’. Esa cualidad, la de querer saber, conocer mejor cómo es el mundo y el Universo en el que vivimos, que es la esencia de la investigación y de la ciencia, es no solo algo que se pueda hacer al mismo tiempo que otras necesidades más inmediatas, sino totalmente necesario para saber cómo abastecernos mejor de recursos que hoy nos son esenciales a todos.

Saludos.»

 

https://www.facebook.com/rufino.herrera.garcia/posts/10205979964771649

 

Este discurso, imagino, quiero creer, necesito creer, que de algo sirve. Seguramente, no. Si por el contrario, creeis que el tono didáctico y paternalista puede ser contraproducente porque parece que solo va dirigido a gente sin formación científica, os equivocais. Pues, hamijos…

Roy Batty: "He visto cosas que vosotros no creeríais"...

He visto a Telecos hablar de lo nocivas que son las antenas de radiofonía. Arquitectos asegurando que ‘esa estructura aguantará’. Químicos hablando del peligro de los ‘chemtrails’. Geólogos hablando de formación rápida de nódulos de manganeso. Físicos hablando de hormigas corriendo en círculo alrededor de una antena Wifi. Médicos alabando los poderosos beneficios de la homeopatía. Ingenieros debatir si pesas un kilo más o no después de beberte un litro de agua. Oh, y por supuesto, «ecologistas» que niegan el origen humano del calientamiento global, cuando no negándolo directamente. 

En fin, esto demuestra que no hace falta no tener ni puta idea para no tener ni puta idea, sino que incluso gente con estudios puede elevar a los altares de la verborrea una elocuente y admirable colección de bocanadas, pulmonías, cánceres de sida y herpes de ébola por doquier.

En fin. Ahora en serio. Vivimos en un país donde la mayoría de la gente tuerce el gesto al hablarle de inversión, investigación, ciencia, conocimiento. Cómo, me pregunto, cómo podemos esperar honestamente que algún grupo político que tenga intenciones serias de elevar el gasto en I+D (y ya de camino, por qué no, en educación), salga alguna vez elegido en unas elecciones, en este país.

En fin, aquí seguimos, aguantando…