Nativo de la tecnología

Estos dias han sido ajetreados. Aparte de exámenes y septiembres, de los que no me apetece hablar (y eso ya es hablar), mi hermana pequeña se ha ido de Erasmus a Alemania. Entre otras cosas, eso implica que mi padre quiere aprender a manejar ‘mejor’ el ordenador para escribirse con ella (eso si, el Google Earth ya lo tenía dominadísimo), y que mi madre tiene que aprender a desenvolverse con los menús nuevos de un movil que ha comprado en especial para hablar con Alemania, con lo que atrás queda su viejo y conocido Nokia 3510

(…)

Anoche, después de dos horas con mi padre y muchos folios de apuntes, conseguí pasar de la pantalla de bienvenida de Windows, donde seleccionas tu sesión. Le pude explicar lo que eran los conceptos básicos de escritorio, barra de tareas, botón inicio y la diferencia entre una carpeta, un archivo y un programa. Y te tienes que enseñar a ti mismo, tienes que aprender a enseñar, pues tú mismo demasiadas veces no sabes contar lo que quieres contar, y sobre todo hacer que el otro lo entienda.

Esto me lleva a una cosa que nos solían decir los profesores en el colegio e instituto (principalmente los de lengua y literatura): “si no sabes explicar algo es que no sabes lo que es”, a lo que yo con un amable dedo respondo que una puta mierda. Estoy profundamente en desacuerdo con esa frase. Me viene a la mente el clásico ejemplo cuando solo sabes usar en programa en ingles (el 3d Max o el Photoshop), que si te lo ponen en español te pierdes. Yo se perfectamente lo que hacen los botones ‘chamfer’ y ‘bevel’, y los uso a menudo, ¿pero por qué debería saber que eso en español lo han traducido como ‘achaflanar’ y ‘biselar”?¿donde están, donde los han escondido?

Otro caso digno de análisis es el de mi madre. Hace un rato (justo al acabar he empezado este post) he intentado enseñarle como leer un mensaje recibido en su nuevo movil. Los entresijos de los menús se me han resistido lo normal mientras averiguaba como llegar, mientras ella me decía ‘vas muy rapido, no te sigo’, pero ahí estaba al final el mensaje. Lo que es normal es que yo no puedo explicar que estoy haciendo cuando yo mismo estoy aprendiendo en ese momento. Continue reading

El sindrome post-película

A veces pasa. Sales de una película, sabes que te ha gustado, pero tampoco dirías en ese mismo instante que estas ante una obra maestra. Tal vez estas noqueado. Tal vez no te sentó bien ese regusto amargo. Tal vez no la has comprendido bien, y piensas que necesitas volver a verla otra vez, otro par de veces más. Y sales del cine, charlas con los amigos, vuelves a casa, haces lo que tengas que hacer, sigues con tu vida pensando que tienes que pensar en otras cosas. Y te encuentras con que sigues pensando en la película. Que buscar información en internet como sueles hacer no te basta. Que bajarte un screener para ir tirando no te basta. Y que estas con más gente y tienes ganas de hablar de ella, incluso cuando esas otras personas no la han visto y/o no les interesa. Recuerdo que me pasó parecido ya con las dos primeras de Terminator, con Blade Runner, con Heat, con Matrix. Te atrapan y no te sueltan, y no solo lo hacen solo durante el propio metraje, lo hace durante días.

Si, estoy hablando de “El Caballero Oscuro”. Con un mes de retraso, como me suele suceder ultimamente, cuando ya ha pasado el momento, cuando casi me la quitan de los cines, cuando casi cometo el pecado de no verla en la pantalla grande. Cuando creía que no tenía ya sentido hablar de ella, que ya estaba todo dicho, y sobre todo que no podía ser para tanto, que era imposible que todo lo que decía la gente fuera verdad, o que todo era un burbuja y de aquí a unos años nos daríamos cuenta de que las cosas se habían exagerado mucho.

Lo que sé es que durante dos horas y media la butaca y tú estais soldados. No se si por lo firme y prieto del montaje, por la banda sonora, por el conflicto de los personajes, por el reparto, el guión, las escenas de acción…
…o por aquel tipo, ‘el risas’, ese que cuando aparece te electriza y pone los pelos como escarpias…

Que te pasó, Heath, que hiciste… ¿Querias dejarlo en la cumbre?
Si querías crear una leyenda, lo has conseguido. Chapeau, amigo.