Watchmen

watchmenResumo primero: Watchmen me ha gustado, y mucho. Con regusto raro, pero me ha gustado. No digo muchísimo por una sencilla razón: me hace falta volver a verla. Y tampoco me voy a lanzar a verla ya mismico: es algo para paladear tranquilamente. Si puede ir acompañado de meterle mano al comic original, perfecto. ¿Obra maestra?, no lo sé, supongo que como deudora de otra obra mayor no se le puede dar esa corona. ¿Buena adaptación? Si, creo que roza ser lo mejor posible, al menos en lo visual. Pero huele claramente a que todas las virtudes que tiene son las que tiene el comic. Como dice Copépodo, a veces, bendito sea no conocer la obra original.

Esto ya me pasó en su momento con el mismísimo Señor de los Anillos: los fans más acérrimos criticaron las películas por cambiar y quitar demasiadas cosas, algunos incluso se negaron a ver las películas por miedo a que se ‘contaminara’ las imágenes que ellos mismos se habían creado en su cabeza. Cuando al final leí los libros, los disfrute tanto o más que las películas, con la tranquilidad de saber que aun quedaba mucho espacio en ellos para la imaginación, al tiempo que las películas me seguían pareciendo una adaptación extraordinaria (y con el plus de que los protas nunca tuvieron en mi mente, leyendo el libro, las mismas caras que las de los actores en las películas).

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Supongo que con Watchmen pasa lo mismo. Los fans se quejan de que faltan cosas. Los que no son fans, de que es ‘demasiado fiel’ y por lo tanto cinematograficamente incorrecta. Esta ultima queja tal vez correspondía bien a 300, donde daba la sensación de que mas que fidelidad, Snyder se había abrazado al comic para librarse de tener que calentarse la cabeza demasiado inventando. Esta impresión la he tenido en ningún momento viendo esta adaptación. Pero lo que si me da es la impresión de que le falta tiempo para respirar, que le hubieran venido mal no solo unos minutos más, (que ya los tendremos en la Director’s Cut del DVD) sino haberla partido en dos o incluso para tener una trilogía o saga. (¿quien se escandaliza o sorprende a estas alturas de tener otra trilogía más en el cine?). Esto se me hace especialmente evidente no solo en lo atropellado del final, sino por ejemplo en la escena entera de Rorschach en la cárcel (-que jefe-), me apuesto a que se han comido un buen puñado y hubiera podido dar más jugo; hay como cosas metidas con calzador que probablemente han perdido su significado o importancia por haberlas recortado demasiado. Tal vez algo parecido si lo recordáis a lo que pasaba con Alatriste, y creo que es un muy buen ejemplo.

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SPOILERS de aquí en adelante

Luego están los detalles. La banda sonora es soberbia. Tanto la selección de piezas clásicas (joder, los pelos de punta al escuchar el Sounds of Silence de Simon & Garfunkel) como la cosa que ha hecho Tyler Bates. La BSO que hizo para 300 tenía trampa: escuchad sino lo que hizo Elioth Goldenthal para Titus y se os va a caer el alma al suelo, y que venga luego Horner a hablar de plagios. En esta Bates se porta, pero me vuelve a poner la mosca detrás de la oreja la similitud general de toda la score con la pieza central, que suena durante el flashback que narra la transformación de Dr. Manhattan: esa pieza la he escuchado antes, además de aparecer en el trailer. ¿Alguien tiene información sobre esa pieza?
Otro detallazo son los créditos iniciales, son absolutamente deliciosos, abajo os los inserto. También, como curiosidad, ¿el actor elegido para el Comediante se parece aposta a Robert Downey Jr. o es casualidad?

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De los efectos especiales, al igual que mencione en Benjamin Button, hemos llegado a ese punto de decir ‘son tan buenos que nadie se da cuenta de ellos’. Que Dr. Manhattan es enteramente digital se deduce, no se ve.
Y por supuesto, es imprescindible mencionar lo del pito azul, es histórico, me parece un puntaco que se omitan las ñoñerías y cuando se tenga que ver el pito azul, pues se vea y punto, es la misma historia de la sabana misteriosa que siempre tapa los pechos de la prota por la mañana, ¿no?.

Lo de los supuestos ‘superpoderes’ de cada uno de los vigilantes, sin haber leído el comic, es algo que nunca queda del todo claro; por un lado es evidente que el único superhombre es Dr. Manhattan, mientras que el resto no eran al principio más que un grupete de voluntarios que comenzaron a disfrazarse. En ningún momento el resto demuestran otra cosa más que una inteligencia o fuerza muy superiores a lo normal. Y ahí hay cierto problema, que ya que fue el primer comic con vocación de ‘realista’, uno no sabe muy bien cuanto bajar la guardia y cuanto te puedes comer con papas que unos tipos que no son otra cosa que atletas muy buenos sean capaces de batir solos a un pelotón de criminales. Que no deja de ser lo mismo que pasa en Batman y tantas películas de artes marciales, pero me confunde un poco su supuesta ausencia de superpoderes fusionado con su vocación de realista. En cualquier caso no deja de ser un detalle menor.

Los creditos, que son una delicia.

Y SUPER-SPOILER en este parrafo (si no has visto la pelicula definitivamente no sigas leyendo)

Decía lo del regusto amargo por ese final, aparte, un final insisto que parece desdibujado. A mi se me había olvidado lo poco que sabía de la película, esa tagline tan sencilla; ¿Quién vigila a los vigilantes?
Y uno puede entenderlo al final, al salir de la sala y comentarla, pero tras todo el metraje ensalzando a los superheroes (estableciendo una simpatía emocional con ellos -de nuevo, no sé si el comic también lo hace-), descubrir que Dr. Manhattan le da el espaldarazo a Veidt ante su plan de matar a 15 millones de personas hace que a uno le entren ganas de vomitar. Pensé que por las mismas, en el próximo remake de Superman, al final este le podría decir a Lex Luthor que ya puestos, no era tan mala su idea de rasgar la falla de San Andres y que lo mismo le compraba unos terrenitos…
No, se pretende justamente eso, cosa que había olvidado. Tacharla de fascista, entender que aplaude que el fin justifique los medios es malinterpretarla. La cosa está ahí: el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente. Y con todo, al mismo tiempo, creo que muy acertadamente no se te dice a ti que debes pensar o que te debe parecer, que es lo que está bien y lo que está mal. Para eso ya está el contrapunto que ofrecen Búho y compañía (Rorschach incluso da su vida), y como espectador lo mismo hasta te parece bien esa solución final, nunca mejor dicho, para conseguir la paz. Es curioso porque incluso estando las cosas tan claras como están desde el principio con el Comediante (al que irónicamente el mismo Veidt tacha de nazi), uno puede entrar en simpatía con él, y que se le ponga la piel de gallina al escuchar algunos de sus monólogos, sobre el sueño americano, por ejemplo.

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Como decía al principio, sin saber nada del comic, a mi la película me ha gustado, y mucho. Eso si, no es ni de coña una peli de palomitas, a pesar del presupuesto, acción y efectos especiales. Hace pensar, y los monologos pueden resultar cargantes, lo sé. No se hasta que punto sus virtudes son las del comic y cuantas son merito propio. Y sobre todo, no sé si me seguirá gustando tanto una vez que lea el original. Mientras tanto, solo puedo decir que necesito volver a verla. Que no se olvida nada más salir de la sala. Y que eso siempre es un gran merito.

10 años de la muerte de Kubrick

Nada que decir que no se haya dicho: se cumplen hoy 10 años de la muerte de Stanley Kubrick, ese GENIO, visionario con mayúsculas, uno de mis más admirados artistas. Meticuloso, perfeccionista, frio, egocentrico, incluso lento, adjetivos que suelen asociarse a personalidades que nos dejan un gigantesco legado, se adaptan perfectamente al definir su personalidad. Sus trece obras maestras, ni una mas, ni una menos, distribuidas a lo largo de 40 años de carrera son monumentos en la historia del cine. Un hombre que casi con cada pelicula que ha hecho, que ha tocado todos los palos y nunca ha repetido, practicamente ha definido un estandar en su genero. Un tipo que se atreve a partirse el ojete de la risa delante de Castro, Kruschev y Kennedy; un tipo que se atreve a decir, cuando tiene su carrera asentada, ‘ahora voy a dignificar un género’, en una aventurada locura acometida con ciega fe en si mismo sin una concesión al sentido del riesgo (obra por la que más de un listillo le ‘acusa’ de haber filmado el alunizaje de 1969); un tipo que consigue que a su actriz principal se le caiga el pelo a mechones, un tipo que elige a la pareja más poderosa de Hollywood y la destroza, un tipo que se permite hacer 3 películas en 19 años, y un sin parar…

Os dejo con dos pedazo de videos de esos que se curran los de Dias de Cine (que lástima que sean tan dados a asumir que todos han visto ya las peliculas de las que se habla, asi que aviso spoiler a quien corresponda)

Gran Torino

torino-eastwoodQue maravilla de Eastwood. Es inevitable apreciar a este hombre, y agradecer cada cinta que nos brinda. Su ultima película, Gran Torino, es una obra solida, sin baches, una sencilla historia, tal vez trillada, pero Eastwood 100%; parece que solo él sabe hacer ese tipo de películas. Que manera de bordar ese papel de tierno cascarrabias cabreado con la vida, tal vez algo simple y parco en palabras como han sido algunos de sus personajes pero de moral y ética demoledoras. Cuando se anunció esta película (por cierto, la última que dice protagonizar, a sus 78 añazos), muchos creyeron que se podría tratar de la sexta encarnación de Harry el Sucio, puesto que su sinopsis huele a ello completamente: un jubilado se enfrenta a una banda barriobajera que esta puteando a sus vecinos. Pero contar más sería desvelar demasiado. La he enganchado desde el principio ‘para comprobar que no me habia bajado cualquier cosa’ (donde pone cosa poner ‘peli porno’) y me he encontrado con que la he visto entera sin esperarlo ni prepararlo, ese tipo de merito especial que conmigo pasa muy de cuando en cuando. Y sin palabras me he quedado literalmente por ese final. ¡Soberbio, Eastwood, que jefe estás hecho!

El Curioso Caso de Benjamin Button

benjamin-buttonEl sábado pasado me pude acercar a ver El Curioso Caso de Benjamin Button, como siempre que me es posible e insisto en recomendar, en una sala digital. Como no he visto el resto de películas nominadas a los Oscar es completamente absurdo lo que voy a decir, pero a mi entender esta película se merecía claramente el de Mejor Película.

Siendo como es Fincher uno de mis directores favoritos, tenia curiosidad por su primera aventura por senderos más ‘convencionales’ más allá de excentricidades como El Club de la Lucha; una sencilla historia de amor, más humana de lo que nos tiene acostumbrados. Y me encuentro con que como suele hacer la ha liado parda para contar una historia tan rara como fascinante.

Esta película esencialmente resume una toda una vida, desde la cuna hasta la muerte, en la que el envejecimiento invertido es casi una anécdota, una excusa para sacar adelante la historia, reflexionando sobre el valor y la fugacidad de los instantes que la forman. Chapeau por Fincher y compañía, porque me parece que hay que echarle muchos cojones para sacar adelante una película tan compleja y difícil como esta, y con un resultado tan conseguido.

Supongo que todos los hemos pensado, ojalá naciésemos viejos y muriésemos jóvenes, para juntar experiencia y energía vital en nuestro ultimo tramo de vida, en vez de que estas se cruzasen en un camino en el que mientras aumenta la primera, decrece la segunda. Me gusta pensar que tal y como están «pensadas» las cosas, es justo esa energía la que nos permite acumular experiencia lo mas rápido posible, y seguramente sería cruel dejar crecer a cualquier persona sin la posibilidad de poder jugar con otros niños al escondite, al tu la llevas y revolcarse en montones de tierra sin miedo a que te cruja la pelvis. Otra pregunta que tal vez habría que hacerse es, ¿para que necesitar esa energía al final, cuando ya lo has experimentado todo?. Además se nos suele escapar la simetría de que tanto en la infancia como en la senilidad somos incapaces de valernos por nosotros mismos, y ese es un punto en el que insiste la película.

—SPOILERS (seleccionar el texto para leer) —

La historia, a pesar de tener momentos de humor, no deja de ser un drama, que puede tocaros una fibra especialmente sensible si tenéis familiares en edad avanzada. Una de las cosas que no me esperaba era que cerebralmente Button siempre ha estado envejeciendo, entrando en la senilidad cuando es un chaval con granos en la cara. A eso no es inmune y asistimos conmocionados a ver como toda su persona se desvanece en vida. Os aviso que aquí puede haber lagrimas

—Fin de los spoilers—

Fincher sigue siendo Fincher, le gustan mucho esos barridos regularmente encuadrados marca de la casa y esos colores amarillos, pero con la fotografía definitivamente se ha lucido. Insisto una vez mas, en digital es sublime, pura poesía. La intensidad de los colores, la complejidad de la iluminación, que en muchos casos corresponden a la de una sola lampara de noche que ilumina toda la habitación, los exteriores, parece que realmente la han cuidado fotograma a fotograma.

Como veis, he dejado los efectos especiales para el final. Como decía al principio, Fincher la lía parda: ¿para que maquillar a los actores cuando se puede desarrollar una tecnología completamente nueva por solo 10 veces más presupuesto? Mentiría si dijese que no supimos Muriel y yo en que momento Pitt dejó de ser digital y pasó a estar sencillamente maquillado, mentiría si dijese que no estuve la primera hora de metraje escudriñando al tiempo que maravillandome por esta artesanía digital (como me viene pasando practicamente con cada película del estilo desde que tengo conciencia), mentiría si dijese que la cabeza digital es absolutamente indistinguible de la realidad. No han llegado al nivel, por ejemplo, de Davy Jones (donde la inmensa mayoría del publico directamente creía que era maquillaje, y de esto hay para hablar). Pero también mentiría si dijese que los efectos  constantemente robaban mi atención del resto de la película. Lo que resulta mas impresionante es que no son impresionantes, a pesar de ser un autentico hito tecnológico que también merecen de largo el Oscar. Cumplen sin robar protagonismo: la máxima (y dolorosa) aspiración con la que puede soñar un técnico de efectos especiales, ha sido conseguida por estos magos de Digital Domain, algo que por lo que parece solo se consigue muy de cuando en cuando: los mejores efectos son los que no se ven.
¿¿Pero como no se va a ver si lo que han hecho es sustituir la cara, ni más ni menos que del protagonista, que tiene los rasgos de Brad Pitt, durante casi una hora??. David, que es tan flipado como yo sobre todo tipo de efectos especiales en general, lo expresa con elocuencia: se ha sentido ofendido por esta película. Ofendido por no haberse dado cuenta de que la cabeza era digital hasta bien entrado el metraje.
Os dejo con un video