Miedos viscerales

raven.jpg¿Miedo a la oscuridad? ¿Por qué miedo a la oscuridad? No es tanto miedo a la oscuridad en si misma; es miedo a todo lo que ello supone, a todo lo que puede esconder: la oscuridad, en si misma, no es nada: pero puede serlo todo. Puede ser lo que te imagines. Puede ser precisamente eso a lo que más miedo tienes en el mundo. Aunque ni siquiera sepas qué es eso, aunque sea el miedo en si mismo.

Otra cosa que pasa, los miedos al fin y al cabo desaparecen por si solos, desaparecen viviendo, experimentando, viendo que en realidad no hay peligro alguno. Todos los niños creen en monstruos debajo de la cama (igual que creen/les hacemos creer en reyes magos, papas noeles y ratoncitos mágicos, supongo que una cosa está relacionada con la otra)… y poco a poco vamos aprendiendo la cantidad de gilipolleces que nos cuentan y dábamos por verdaderas.
Pero por ejemplo, hay cosas que están tan arraigadas, en las que la própia lógica tiene tan poco que hacer… ¿hay remedio para eso? Si uno tiene miedo a montar en avión, con lo mismo razonado antes, ese miedo se le acabará quitando viajando mucho y comprobando en persona que no pasa absolutamente nada. De hecho, seguramente sea el único método, por muchas estadísticas que se muestren (lo típico: en coche hay -muchos- más accidentes), por muchas explicaciones que se den acerca de ello, la mejor forma es vivirlo en tus propias carnes, como suele pasar siempre (pues no solemos aprender de experiencia ajena).

¿Pero y si el miedo ya es en si mismo el miedo al miedo? No miedo al avión, sino miedo al miedo que vas a sentir cuando estés montado.
Y que al fin y al cabo, ¿que hacer? Uno no tiene porqué montarse todos los dias en avión, pero ¿y si le tienes miedo a algo más común? Arañas, serpientes, ratas, insectos en general… el trato con ellos lo mismo te lo quita… ¿funcionaría meterte en una bañera llena de ellos? ¿se te quitaría la tontería y el pavo? ¿o te crearía un auténtico trauma?
Y claro, no habla uno del miedo a que te pique o te muerda o te coma, no hablo del miedo a que el avión se estrelle: hablamos del miedo al propio bicho, de miedo al miedo…

Repetirse

No sé como llevais lo de tener un blog con respecto a la vida real.
No en el sentido de a cuantos de los amigos blogueriles habeis conocido en la vida real (algunos ya se vé que si ;) ), sino en el sentido de como lo llevais con vuestros amigos reales, los de antes del blog (a.B.), y acerca de si lo leen o no.
¿Os leen? ¿No? ¿Lo que hablais en la vida real lo acabais portando a vuestro blog… o es el blog el origen de conversaciones posteriores? ¿¿teneis amigos?? XDD

A mi, mís amigos físicos (porque hasta que no os rasque seguiré creyendo que sois fantasmas electricos que pululan por el cable :p )
a) por lo general no me leen, lo que es bueno (de hecho, me suelen decir «deja de escribir en el puto blog y pasaté por ya por mi casa», añadiendo usualmente al final «oso», y sus variaciones «no hibernes más», «sal de la caverna», etc…), y b) la puntilla de muchos ladrillos de los que escribo (llamensé reflexiones) vienen a cuento normalmente por alguna conversacion, de ahí el «ostia, ¿has hablado de lo que dijimos ayer, verdad?»

Pero a lo que voy (y Rafa escribió hace poco sobre esto, leed el segundo punto): una vez que habeis escrito sobre algo… ¿qué?
Me suele pasar que tengo una idea a la que le estoy dando vueltas, y de hecho si se presenta la ocasión suelo sacar ese tema para intercambiar impresiones. Eventualmente lo escribo, y dada la maravillosa propiedad de la escritura que es que aclara y despeja las ideas, dejo de darle vueltas a ese tema: de alguna forma lo olvido, y no lo vuelvo a sacar en público. Es algo así como «ya lo he soltado para la posteridad!, q’agusto me’ quedao» xDD

Pues bien ¿y si al contrario, se presenta hablar de algo que ya habeis escrito en vuestro blog?
Por un lado, como que da pereza volver a lo mismo: es un poco ‘joder, de esto ya escribí, y no tengo ganas de repetirlo… ¿por qué no te lees mi blog?’. El hecho de que se encuentra universalmente disponible invita a creer que todo el mundo mundial ya debería de haberlo leido. A veces pasa. Pero solo a veces.

Porque de hecho hay otras que pasa lo contrario: voy a iniciar una conversación, y cuando ven por donde voy a tirar, sueltan: «Si. Lo leí en tu blog». Punto final. Y eso también es otra putada: estaba en ciernes una buena conversación y se va al carajo. Que si fuera un «Si, lo leí. Y por cierto, te queria comentar una cosa sobre eso…», cojonudo; pero de hecho, suele ser un «Si, lo leí. Punto.»
El otro no habla, yo no hablo. En el blog no suelo reservarme nada, asi que por mi parte solo me queda «Bueno, si lo has leido ya está, no tengo nada que añadir ni nuevo por decirte». Y ahí se queda la cosa, lo que de hecho me hace retraerme y emperezarme más y regodearme en la idea de que lo que ya se ha escrito en el blog no se vuelve a hablar…

Para mi, esa suele ser la razon más importante para ocultar a gente recien conocida el hecho de que escribo en un blog, mantener de alguna forma el control. Que carajo, para poder tener cosas de que hablar, no esa pereza de e incertidumbre de, «joder, lo mismo lo ha leido y ahora le estaré aburriendo con lo mismo» jejejj

Y luego está lo de empezar a repetirse ya dentro del propio blog…, pero eso lo dejo para otra ocasión. A ver que me respondeis a las cuestiones planteadas.

El por qué de las conspiraciones

A los que no son de ciencias no les suele importar este tema, pero lo cierto es que a los de ciencias si nos suele tocar un poquillo la moral, y es ciertamente normal que algunas veces nos sulfuremos. Solo que claro, luego los soberbios somos nosotros…
Lo único que es verdad es que la ciencia no es un punto de vista, no es una opinión, ni una doctrina ni una fe, (baste decir que independientemente, hay ingenieros y científicos de todas las religiones: cristianos, musulmanes, budistas, agnósticos, ateos…). La ciencia es sencillamente una forma de observar el mundo de forma sistemática, no basándose únicamente en experiencias personales o en aquella otra cosa que está directamente limitada por esas experiencias: el sentido común. ¿De quien fiarse más, de uno que «cree» que este año está lloviendo más, o de uno que ha estado recogiendo con un pluviómetro día a día lo que ha caído, y lo ha apuntado en tablas? Es cierto que los datos se pueden interpretar, pero los datos son los datos. Nuestro cerebro, y sobre todo nuestra memoria, dista de ser una maquina perfecta, es tremendamente selectivo y parcial, y no sirve per se como herramienta de análisis.

Y aquí estamos, viendo como día a día crecen ideas como la de que el Darwinismo no es válido (no queda otra explicación posible: Dios metió mano para crear al hombre) o la de que el hombre no llegó a la Luna (todo es un montaje)

Prácticamente cada gran acontecimiento de la humanidad va acompañado de una teoría conspiratoria ¿Por qué prevalecen tanto las teorías conspiratorias? ¿Por qué molan tanto? No significa ni mucho menos que algunas veces no acaben revelándose por ciertas, pero ahí van una serie de explicaciones acerca de porqué a la gente le gusta tanto este tipo de historias

  • Para expresar disconformidad con la autoridad. Que conste que esta actitud y fondo si me parecen positivos.
  • Para explicar las incoherencias entre versiones acerca de un mismo hecho. Por lo mismo que se ha dicho antes, los seres humanos distamos de ser fuentes de información fiables: cualquier historiador lo sabe. No nos podemos fiar de la memoria, de la percepción o de los intereses de un testigo particular, y es inevitable que aparezcan incoherencias: esto resulta ser caldo de cultivo para conspiracionistas. Mientras más seguido y bien documentado está un hecho, menos espacio hay para la imaginación y el error.
  • Porque la vida real es aburrida. Pasa a menudo que la vida real, de por sí, no nos parece suficientemente entretenida y hermosa: necesitamos adornarla, exagerarla. Al fin y al cabo, por algo tenemos imaginación, soñamos y creamos obras de arte; libros, películas… Las conspiraciones es una forma más de… ¿creación?
  • Porque está guay eso de parecer saber más que el otro. (Sin duda mi preferida) Eso de estar en la élite, de que parece que tienes acceso a secretos que nadie más sabe, de poder responder al otro con un dato más impresionante, de haberse fijado en algo que el resto han pasado por alto… Pasa a menudo que estos luego no tienen ni puta idea de historia ni de ciencia real, ni de reyes ni de imperios, ni de luz, ondas y partículas, ni de ná volviendo a lo de antes, como si la historia y la vida real no fuese de por sí interesante…

buzzaldrin.jpgCreo sin embargo, que la principal pregunta que se le debe hacer a un conspiracionista es  ¿donde  acaban? El principal problema de las conspiraciones es encontrar su límite. ¿En la conspiración solo hay implicadas unas pocas docenas de personas… o media humanidad? ¿Soy yo el único que está siendo engañado? ¿Soy Truman? ¿Soy el Centro del Universo?

Pero por encima de todo; está la navaja de Occam: la explicación más sencilla probablemente es la acertada. Una forma de expresarlo es «si escuchas un relincho a la vuelta de la esquina, piensa en un caballo, no en una cebra». ¿Tan incapaces e inútiles eran los egipcios que es imposible que ellos solos construyesen las pirámides? ¿Lee Harley Oswald actuó en solitario? ¿De veras no había tecnología en los años sesenta para llegar a la Luna? Seguramente habría sido más fácil llegar realmente a la Luna que engañar a medio millón de empleados en la NASA y empresas subcontratadas, que fabricaron y supervisaron pieza a pieza el cohete, miles de ingenieros y científicos, relacionados directamente con la construcción y desarrollo de los cohetes Saturno V, y capaces por si solos todos y cada uno de ellos de saber si estaban siendo engañados, si formaban parte de una farsa… Es decir, se trataba de construir todas las piezas funcionales para construir un cohete… que no volaba ¿es eso?
Eso, o el medio millón de empleados forma parte de la conspiración y se lo han callado todos y cada uno de ellos durante más de 30 años…
Y de engañar a la URSS no digo nada…

Pero al final, nos queda lo de siempre: cada uno se cree lo que quiere creerse

Todo esto es una traducción bastante libre de este articulo, realmente interesante al igual que el resto de la página, que viene a intentar convencer mediante pruebas y demostraciones sencillas a escépticos de la autenticidad alunizaje de 1969, entreteniéndose en rebatir punto por punto cada una de las acusaciones de montaje, cada cual de grado cada vez mayor en la escala zasentodalaboca. Me imagino la vergüenza ajena que habrán sentido estos muchachos respondiendo a ciertas preguntas, pero la verdad es que se agradece que existan este tipo de sitios.