Game Change (Jay Roach, 2012)

Quería hacerle una pequeña reseña a esta ‘tv movie’ que vi hace unos días, y que narra el ascenso y ¿caida? de Sarah Palin durante su nominación a la vicepresidencia en las elecciones de Estados Unidos de 2008, donde acompañó a John McCain a enfrentarse a un tal Morgan Freeman Barack Obama.

‘Tv movie’, si, aunque quién lo diría con este reparto: Ed Harris, Julianne Moore y Woody Harrelson. ¿Explicación?: la HBO de por medio, claro. Los tres están enormes. La realmente sobresaliente caracterización de la pareja más conocida está por completo al servicio de los actores, y es fácil olvidar que son ellos y no los verdaderos McCain y Palin.

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Disney adquiere Lucasfilm y anuncia Episodio VII para 2015. ¿Para reír o para llorar?

Si, como leéis, una verdadera bomba para los ‘fanses’ de Star Wars (entre los que me incluyo), pues creo que a todos se nos ponen los pelos como escarpias

Y no se si reír o llorar. Apenas hace unas horas que se sabe y tal cual escribo esto es aún trending topic en Twitter. Así que aquí va un post calentito, pero voy a intentar compartir algunas reflexiones con vosotros sobre el asunto.

Uno de los posters originales de 1977, sin duda mi preferido. Pero ¿hace falta que ponga un pie a todas las imágenes…?

Como ya lo digo, me reconozco un pelín alterado, y no sé si es una buena o una mala noticia. De entrada, no huele nada bien, eso lo reconozco. Star Wars es un producto redondo, un arco cerrado que narraba la vida completa de un protagonista indiscutible: Anakin Skywalker.

«Obi Wan nunca te dijo la verdad…»
Y yo os pregunto: ¿James Earl Jones o Constantino Romero?

¿Quedaba algo que contar? Definitivamente no. ¿Cabe que estemos extrañados porque se anuncien nuevas entregas? Pues a poco que lo pensemos, tampoco.

(…)

Por un lado, si Star Wars ha sido algo desde el principio es una máquina de hacer dinero. Es más, es probablemente el paradigma, es la máquina de hacer dinero. Fans y haters de Star Wars estamos todos de acuerdo en este punto: a Lucas le gusta más el dinero que a un tonto un lápiz, la diferencia está en que los primeros en general comulgamos, y muy a gusto (porque somos muy tontos tal vez, quién sabe), con la idea que tiene el tito Lucas sobre ofrecer un producto, y que este nos guste. Pero bueno, entrar ya a opinar sobre eso lo mismo es empezar a divagar sobre los vicios y perversiones del sistema capitalista, y como no me quiero desenfocar demasiado (personalmente, soy más de pensar que nadie te pone una pistola en la cabeza para que compres algo), voy a analizar, con vuestro permiso, unos cuantos puntos de esta discordia.

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Prometheus. Flojilla, eh, flojilla.

(Nota: nivel de spoilers medio)

Lo siento en el alma, porque le tenía ganas (y más, después de no sé cuantos meses navegando por Internet con miedo a destriparme algo crítico), porque me gustaría que me hubiese gustado, pero las cosas como son, y es que nunca me había llevado un chasco como este. Me refiero un hype tan grande, y que realmente esta no acabe estando a la altura de las circunstancias. Lo mismo es la edad (la mía), o lo mismo es que esta película tal vez si es una mierda pinchá en un palo. Sea una razón o sea la otra, Prometheus, el retorno de Ridley Scott a la ciencia ficción y la franquicia de su obra maestra, es floja. Floja, flojilla.

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Juego de Tronos

-Nota: SPOILERS FREE – Puedes leer con tranquilidad ;) –

Ahora si. Lo reconozco. Me costó horrores empezar a Juego de Tronos. La presión de ‘la sociedad’ me obligó, muy lentamente, a deglutir, trozo a trozo, los cuatro primeros episodios. Que no estaban mal, pero como que de un tiempo a esta parte (y aquí hay para otro post) me cuesta mucho ‘ponerme’ a ver cualquier cosa, aunque es algo que también va y viene… Pero no me quiero ir por las ramas, solo quiero hablar aquí de Juego de Tronos.

Tanto me costó ver esos cuatro primeros episodios, que me acabe autoconvenciendo de que Juego de Tronos, a todas las luces, estaba sobrevalorada (pasando mientras por unas fases que iban de la vergüenza por no haber visto la serie, a jactarme de no haberla seguido viendo). Tan gris me estaba resultando, que de hecho este post es resultado de la promesa que me hice de obligarme a acabar al menos la primera temporada, para poder hablar de lo poco que me había gustado y de lo sobrevalorada que me parecía.

¿Resultado? Cuatro meses para ver los cuatro primeros episodios, y cuatro horas para ver los cuatro últimos. Y por supuesto, la segunda temporada ha caido del tiron.

Si, es cierto. Tan grises me resultaron los cuatro primeros episodios, como magnifica me parece una vez que arranca, y hasta el final.

¿Y por qué me parecieron grises?

Estoy teniendo cuidado de usar esa palabra, ‘gris’, como algo neutro, no necesariamente peyorativo. De hecho la tentación es llamar a la serie lenta (que lo es), pero inmediatamente tiene connotaciones negativas, y estoy lejos de pensar que algo lento sea necesariamente malo.

Si, uso la palabra gris, para describir el inicio de la serie. A pesar de que desde el primer instante todo brilla a gran altura. Insisto, todo. Vamos, creo que no hace falta mucho criterio para darse cuenta de ello: personajes, diálogos, actuaciones, diseño de producciónSean Bean es especialmente carismático, y la pantalla se llena cada vez que el aparece en pantalla, y como el tantos otros, Peter Dinklage, Lena Headey (¡qué guapa es la jodia!), Iain Glen… más adelante Charles Dance, 

¿Gris, por qué? Bueno, pues tan sencillo como el genero al que aparentemente se encamina la serie en ese primer tramo es el puro culebrón (aparentemeeeeeeente, ¡dejad todavía mi cuello en paz!). De altos vuelos, pero culebrón. Algo que no me llama nada, nada la atención. Y especialmente cuando me la habían vendido como algo parecido a El Señor de los Anillos. Estrictamente estaba resultando lo que dice el titulo de la serie: el juego de tronos. Los trapicheos, las rastrerías, las puñaladas traperas… a resumidas cuentas, las mierdas de palacio, la historia las moscas alrededor de un trono putrefacto, y todo adornado con sangre y tetas. ¿Esa es la serie de la que tanto se habla?

No.

Esos son los primeros episodios, que solo sirven para colocar las piezas. Se toma su tiempo, y hace bien. Se agradece incluso, eh. Por que luego, la serie arranca. Y vaya tela…

(…)

Y ya está. Tres parrafos para explicar porque no había acabado hasta ahora de ver la serie. Aquí la teneis, mi explicación, mi disculpa, eso es lo que quería decir. Por que es verdad, casi quiero vuestro perdón, aquellos que tanto me la recomendabais, que alguno  me deis la razón y me digais ‘si bueno, es verdad que los primeros episodios son un poco coñazo’ (pero siguen siendo buenos, eh). Porque hasta me jode haber tardado tanto en haberla visto. Y de camino, que sirva de aviso para aquellos que aun no le han dado la oportunidad.

SI, ‘JUEGO DE TRONOS’ ES TAN BUENA COMO DICEN.

Y ya está. A estas alturas no voy a decir nada nuevo sobre la serie, pero aquellos que aún estabais dudando si darle la oportunidad, dadsela, os la recomiendo. En lo que a mi respecta, iré a buscar los libros porque no aguanto hasta el año que viene.

Tyrion Lannister, el puto crack de la vida.

Ah si, y que me cago en la mierda de Canal +  y sus anuncios pixelados que a pesar de todo, te destripan lo que pretenden no decir. Si sabéis a qué anuncio me refiero, pues eso, y si no, pues nada, mejor que no sepáis nada. De verdad, el que tuvo la genialísima idea aquel día se cubrió de gloria. Es literalmente imposible dejar pasar un tiempo las cosas y que no te las revienten por algún lado. Si todo va ‘bien’, algunas cosas de esta serie serán algún día tan de dominio público como la escena de las naranjas de El Padrino o los parentescos de Darth Vader…

Y por cierto, en una semana me voy a Islandia. Ahí lo dejo caer ;)

Si sangra, podemos matarlo. Depredador (1987) (2 de 2)

(viene de aquí)

Prosigamos con este repaso que le quiero hacer a al clásico de nuestra generación que es ‘Depredador’

"Billy! What the hell is wrong with you?"

"There is something on those trees..."

Venía hablando del pulso que tiene McTiernan con el ritmo, a pesar de que, con mucho atino, se toma su tiempo para colocar las piezas. De nuevo, de modo similar a Alien, se nos hace esperar cerca la mitad de su metraje hasta que el extraterrestre hace por fin de las suyas, eliminando a su primera víctima, a uno de los protagonistas. A partir de ahí la película se puede decir que verdaderamente arranca, a un ritmo imparable, pero no podemos para nada desperdiciar los primeros cuarenta minutos, donde el director es muy cauteloso preparando el terreno y soltando pequeñas pistas sobre la verdadera amenaza que acecha a nuestros protagonistas (su visión térmica subjetiva, el encuentro de los restos del batallón de Jim Hopper, el mosqueo que Billy tiene constantemente encima…)

Ni acupuntura ni pollas: tres puntos rojos todas las mañanas y mano de santo

Ni acupuntura ni pollas: me han dicho que tres puntos rojos todas las mañanas en la frente son mano de santo

Y es que no nos abandona para nada al aburrimiento, y antes de que empiece el verdero meollo nos regala una muy ‘entrañable’ escena de acción (el asalto al campamento rebelde) que descaradamente, al estilo de cualquier James Bond, o digo más, de cualquier episodio de los Simpsons, poco o nada tiene que ver con el resto de la película. Entre otras cosas, en dicha escena conocemos a la ‘impaciente’ (que no tardaría el propio Schwarzenegger en empuñar unos años más tarde, ya sabeis a qué me refiero), y Jeese Ventura (Blain en el film) nos deja, con su basto acento tejano, una de las lineas más famosas de la película: ‘I ain’t got time to bleed’ (‘No tengo tiempo para sangrar’).

*Y aquí viene otra curiosidad: el propio Ventura, que entre otras cosa ha sido SEAL de la marina, famoso wrestler y nada menos que gobernador de Minessotta (al igual que Arnold lo fue de California), usó esa frase como título para su autobiografía.

Mascar tabaco y convertirse en un tiranosaurio sexual vienen en el mismo paquete. Quedarse sin pecho también.

Pero McTiernan no solo sabe manejar los tiempos, sino que se luce en su uso de la cámara. Sabe manejar de modo excelente todas las artimañas del manual Sigue leyendo