No hace mucho leí una crítica sobre «Matrix» que me encantó, ya que sintetizaba muchas de las criticas que he leído acerca de esta controvertida película: «gran aportación que ha hecho Matrix a la mente joven» (…)
Que Matrix es apabullante nadie lo duda, que es pretenciosa, tampoco. Yo, como chaval que se dejaba maravillar ante unos buenos efectos especiales (y lo sigo haciendo), quedé sencillamente aturdido por esa película, que combinaba genialmente acción, efectos visuales transgresores y una historia absolutamente sobrecogedora…
Claro, eso yo, que tenía 15 años, esa edad más o menos en la que empiezas a cuestionar, a dejar de simplemente asimilar y hacer caso de todo lo que te dicen, cuando empiezas a pensar. Y era la primera vez que veía una película en donde se conseguía algo parecido. Sin embargo fui yo el único que la vio, (mis padres y mi hermana se metieron a ver ‘Notting Hill’, película que odié intensamente), se acababan las clases y todos los amigos nos desperdigamos en verano; yo necesitaba comentar esa película y absolutamente nadie la había visto. Solo tenía las imágenes de la película en la cabeza. Estaba totalmente perturbado. Que me dejo tó tonto, vaya.
Pasaron meses, y cuando pasaban la película por el Plus pude hacer una copia (tenía la película en DVD pero no medios para reproducirla!), y tras mucho insistir, conseguí sentar a mis padres para que la vieran. No es lo mismo ver la película en el cine, que verla en una televisión que a día de hoy tiene 23 años (y sigue), en VHS mono y en scope (con esas bandas negras que tanta gente odia). Con todo, estaba emocionado pensando que mi padre por fin la vería y compartiría conmigo la misma experiencia que para mi supuso. Así nos dispusimos a verla, y con poca novedad, él estuvo atento en toda la función.
Sin embargo, al acercarse el clímax, aquel instante en que Neo resucita, ve el código en el pasillo y detiene las balas… ese mismo instante de la película en el que yo unos meses antes estaba en el cine al borde del infarto… en ese instante mi padre se levantó a para ir al baño, escupiendo sobre el mejor momento de la película, soberanamente aburrido por el pedazo de truño que le había obligado a ver. Sin piedad.
No sé si podéis verlo, pero en aquel momento me sentó como una patada en los huevos. Al acabar lo discutimos brevemente y mi padre poco más o menos comentó que «es muy fácil hacer una película asi» y que prefería películas como «El Abuelo», que por entonces había visto. Todo el disfraz de efectos y artes marciales a él le sobraba, y respecto a la historia, no contaba nada que no supiera o no hubiera visto ya antes: se encontraba ante un pretencioso festival de fuegos artificiales que se las daba de haber inventado la rueda. Para colmo, con el rollo de los ordenadores se perdía del todo.
Ahora que uno lo ve retrospectivamente, con unos años de distancia, uno ve claro lo que puede parecer Matrix: puestos a a las malas, no es más que un refrito del mito de la caverna, todas las viejas dudas acerca de realidad vs. ficción, realidad vs. sueño. Deudora además de la clásica historia de un ‘mesías’, un elegido, pilar de prácticamente todas las religiones mayoritarias, y recordada en la laica cultura popular actual por otras obras como Star Wars o El Señor de los Anillos. Deudora también de películas como Terminator por su famosa guerra contra las máquinas (de la cual copia la estética y muchos efectos especiales) y a su vez tantas obras de ciencia ficción. Deudora de todas las películas de artes marciales de Hong Kong… Y podemos seguir… Película que bordea y rebasa en numerosas ocasiones la linea que separa el homenaje del plagio descarado. Todas ellas son acusaciones irreprochables.
Lo que hicieron los Wachowski fue sencillamente meter todo eso en la coctelera, agitaron en vez de remover y consiguieron ‘el punto’, les salió ese delicioso cóctel: lo hicieron, dieron en el clavo y crearon una obra que agitaría millones de mentes en todo el mundo y pasaría para muchos a la historia. Es ‘fácil’ hacer una película asi (una vez que se tiene la pasta), la diferencia, como siempre, se reduce a que ellos lo hicieron, mientras otros solo dicen ‘es fácil hacerlo’.
Todo esto (aparte que tenía ganas de contar alguna vez la anécdota), para comentar que, por supuesto, cada obra tiene su público, que donde para unos algo es un truño que no solo no le ha aportado nada sino que ademas le ha aburrido, para otros son obras de arte que les han descubierto un mundo nuevo, o al menos ha servido de catalizador para ello. Con este texto solo quiero hacer una introducción a algunas ideas que pretendo desarrollar más adelante, tengo bastantes borradores y necesito este articulo para referenciarlo en el futuro.
Volviendo a Matrix, decir que me llegó en ese momento de la adolescencia en que empiezas a pensar, a dudar y a rebelarte, llegó en el momento justo; y al igual que para mi para mucha gente. ¿Tiene eso algo de malo? Según lo expuesto, estaréis de acuerdo conmigo en que Matrix fué (y sigue siendo) al menos para mi una película muy buena. Y para mucha gente, igual. Y eso no se lo quita nadie: el mérito de ser un cojonudo punto de partida.
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