Y en verdad no es tan raro que no me guste; quiero decir, calculando muy por encima supongo que a la mitad de la humanidad masculina (y gigantesco porcentaje de la femenina) pasa completamente de futbol, pero nunca está de más decirlo.
Y es más: normalmente no lo diría, pues hay cientos de partidos, y yo que me encierro en mi cuarto y no veo ABSOLUTAMENTE NADA DE TELEVISIÓN (de hecho, cada vez que veo algo de tv es un descubrimiento la cantidad de anuncios nuevos que hay cada vez para mi solo, jajaj), nunca me entero de ningun partido, e incluso he tenido que investigar que pasaba hoy para que hubiera tanto jaleo en el salón de mi propio piso… a ver, me alegro por el Barça, pero sencillamente pues es una buena ocasión para dejarlo claro… que no, no me gusta el futbol… y que hoy me duele el sistema digestivo, que no he pasado muy buen dia y no tenia muchas ganas de escuchar las voces de los colegas de mi compañero de piso y unos cuantos desconocidos de más (jaja, incluso uno que ni siquiera he llegado a mirar la cara ni reconocer la voz ha entrado en mi cuarto creyendo que era el cuarto de baño). Ale, ara vas y lo difundes
Wikipedia, entre la buena fé y el caos
Me he encontrado un articulo interesante (supongo que lo enlazarian desde microsiervos, ya ni lo sé), es un interesante ensayo (aunque algo largo) sobre lo que representa la Wikipedia, ese gran proyecto que personalmente admiro, y en el cual pongo esperanzas que demuestren que la gente es responsable y es capaz de hacer algo bello y constructivo… por supuesto nada es perfecto y del mismo modo hay oscuridades, ataques, desequilibrios, una lucha constante entre el bien y el mal, la construcción y la destrucción, el orden y el caos…
¿Democracia absoluta? ¿Dictadura? Un delicado equilibrio, pues tampoco ‘todo vale’, no se puede poner al mismo nivel pensar en que los extraterrestres que venian ocultos tras el cometa Hale-Boop que un articulo científico serio, ni poner el creacionismo en el mismo escalon que la evolución… porque no todo es tan bonito, no, no todo vale igual.
Al final, todo es un modelo de lo que debería de ser un minimo gobierno, donde la gente tiene conocimiento y es responsable, pacientemente se ayuda a los nuevos y se ayuda a construir algo más grande. Cito:
«…Todo ello hace que el paisaje de la Wikipedia se asemeje al de una ciudad en la que cualquiera pudiera construir. Los edificios altos serían normales, porque la gente que sabe construirlos tiene una cierta unidad de ideas. Los edificios pequeños serían un conjunto de chabolas estrafalarias, porque cualquiera podría levantarlos a su capricho. Y por todos sitios, grupos de energúmenos irían causando destrucción, mientras claman que les están hostigando los que intentan impedirlo…»
En fin, os dejo con un enlace al texto en Kriptopolis ::Wikipedia, entre la buena fé y el caos::
El racionalismo y las pequeñas cosas (y II)
A ver, yo no he estudiado filosofía (muy muy poquita) y hablando de esto me estoy metiendo probablemente en cenagales bastante trillados (invito a algun estudiante de filosofia a dar su opinion sobre esto), pero si es verdad que en la ciencia-ficción estos temas se tratan mucho, y este tipo de temas siempre me gusta más acometerlos desde un punto de vista cientifico al mas puro estilo Redes: sobre la naturaleza química del cerebro humano, hablar sobre que es lo que nos distingue de los animales y que es lo que nos distingue de las máquinas. Supongamos que las máquinas son el paradigma de inteligencia pura, de hecho los ordenadores tal y como los conocemos ahora mismo son todo ‘fuerza bruta’ a base de inteligencia, de lógica, y precisamente se caracterizan por su lentitud para acometer la gran mayoria de las tareas que desemos que hagan alguna vez siguen siendo tan complejas para ellos. De momento son una prolongación de nosotros mismos, sin embargo es posible que algún dia se transformen en entidades independientes, con conciencia de sí mismos… ¿con sentimientos tal vez?. No hablo de su de momento inexistente capacidad creativa, pues esa es precisamente la cosa que tenemos nosotros y no tienen ni animales ni máquinas. Pero volviendo a lo de antes, los ordenadores son fantasticos para hacer operaciones matemáticas, pero de momento necesitan una cantidad de potencia de cálculo exagerada para siquiera acercarse a la capacidad de percepcion visual de la que nosotros disponemos. Es más, no solo no existen ordenadores con esa potencia, sino que ni siquiera se ha escrito el programa que lo haga con la misma eficiencia. Y al fin y al cabo, ese programa lo tiene que idear una persona, un programador (el propio ordenador no es capaz de programarse a si mismo), que conozca bien el funcionamiento del cerebro humano, y tenga el talento suficiente para saber escribir un programa capaz de emularlo a la perfección, de cumplir sus mismas funciones… aún yendo más lejos, ni tan siquiera se conoce bien el funcionamiento del propio cerebro… :D Los humanos estamos MUY optimizados para hacer ciertas tareas; siempre siguiendo con el simil de un ordenador, tenemos un aparato gráfico excelente (al fin y al cabo el sentido de la vista es con diferencia el que má desarrollado tenemos), y aparte, las funciones comunes a los animales, las capacidades motrices, etc.
…
De hecho, el propio instinto no es mas que una forma depuradísima de inteligencia, -o la inteligencia una forma extraordinariamente desvelada de instinto-, algo que la evolución ha reducido a una única maxima: sobrevive. Caza, alimentaté, huyé, escondeté, vigila, observa, curiosea, copula, ten descendencia, protégela, expande tus dominios… todo se reduce a lo mismo. La propia inteligencia, esa capacidad adquirida y novedosa, pues apenas lleva 3 millones de años existiendo en este planeta, ademas de ser una consecuencia de la propia adaptación y supervivencia, se convierte en una deconstruccion del propio instinto que acaba por entrar en conflicto con él ¿A quien hacer caso, al corazón o a la cabeza? Cada uno tiene sus razones, cada uno tiene razón. Unas veces ambos estan de acuerdo, cuando no (y es muchas veces) ya la tenemos liada. Los animales solo tienen instinto, ‘corazón’, se protegen a si mismos, a sus crias y a sus parientes, les tira la fuerza de la sangre del mismo modo que a nosotros. Un problema menos que tienen, pues no piensan.
Las máquinas, la inteligencia artificial, HAL9000, tampoco tendrá conflictos (a no ser que esté mal programado y entre en un bucle infinito, jejej), pues todas sus decisiones las tomará siguiendo una secuencia única lógica y lineal. Si para sobrevivir debe acabar con Dave, Frank y el resto de la tripulación de la nave Discovery no lo duda lo más mínimo, y elabora en milisegundos un extraordinario y elaboradísimo plan para eliminarlos a todos. Pero curiosamente, la elevada inteligencia de HAL le ha devuelto al punto de partida: solo busca su propia supervivencia. A no ser por supuesto (por nuestra propia seguridad) que dentro de esa maquina, de esa inteligencia artificial escribamos a fuego una serie de principios que para esa máquina actuen de forma similar al instinto, instinto ademas inquebrantable, como serían las Tres Leyes de la Robótica de Asimov
¿Que tenemos los humanos? A donde quería llegar, tal vez, es al hecho de que somos nosotros los que conjuntamos dos formas distintas de ver el mundo, la parte del instinto y la racional, el punto a medio camino entre lo que són los animales y lo que representarían las máquinas. En Matrix, por ejemplo, vemos como las máquinas desarrollan sentimientos, son tan humanos como nosotros, si no más. De hecho, se nos pinta a los humanos como los despreciables y caprichosos, guerreros autodestructivos. Es de esperar que tarde o temprano aprendamos (y asimilemos hacia nuestro instinto) que la guerra no sirve para asegurar nuestra propia superviviencia, sino que aseguraría nuestra destrucción. Las máquinas, al menos en el cine, aprenden muy pronto esa lección.
Esta dualidad me lleva a hablar ya en palabras mayores. La libertad, esa idea por la que tantas guerras se ha desarrollado, es algo que solo tenemos nosotros: somos los únicos que podemos elegir. Ni los animales ni las máquinas son capaces de hacerlo, solo tienen una respuesta posible para cada situación. Pero nosotros no, somos imprevisibles, reaccionamos de formas encontradas a diversos estimulos y debemos de elegir como comportarnos segun la situación, salir corriendo o quedarnos quietos, decir si o decir no… algunas veces esa capacidad de elegir, esa libertad que se nos concede y que nos define resulta ser una pesada carga… aunque renunciar a ella es renunciar a lo que nos hace humanos :)
Vaya tela, yo me pongo a escribir y me salen estas cosas, jaja, voy pensando y desarrollando conforme lo escribo, al empezar nunca pienso cuando me van a salir estos ladrillos… :D
Volviendo al principio, con respecto a lo de olvidar y aprender las cosas, es como releer un texto recién escrito muchas veces en busca de faltas de ortografía: si escribes bien deberias de fiarte de ello, no es bueno dudar, pues probablemente fallarás. Muchas veces releerlo lo empeora, todo se convierte en una masa gris de letras sin sentido alguno, y la única forma de ser capaz de interpretar el texto es alejandose un poco y pensando en otra cosa. O reaprendiendo desde cero a escribir, también dicen que funciona…
Siente, no pienses, confía en tu instinto…
El racionalismo y las pequeñas cosas (I)
¿No os ha pasado alguna vez, que teneis la sensación de que se os ha olvidado ‘algo que sabiais hacer’? Me refiero a cosas como ‘yo antes me expresaba mejor’, o jugadores de golf que ‘pierden el swing’, escritores que pierden el talento de escribir… Algo asi como un don innato que teneis y que de repente olvidais, algo que siempre habia estado ahí, que dominabais y que un dia vuela…
Son como cosas que hacemos de forma mecánica, cosas que nos salen perfectas porque no pensamos en ellas. Son sin duda cosas aprendidas y adquiridas pues no hemos nacido sabiendolas, pero a fuerza de tanto practicarlas se han convertido en parte de nosotros, algo que hacemos de forma automática, como un acto reflejo.
Bien, aprender a hacer estas cosas, andar o conducir un coche, son conocimientos siempre adquiridos de forma racional, pero curiosamente solo empezamos a dominarlos cuando dejamos de ‘pensar’ en ellos y racionalizarlos. Es otra parte del cerebro la que la ha asimilado, se ha desarrollado un mecanismo para ejecutarla de forma eficiente, en toda la plenitud de la palabra hemos aprendido a hacerla, y nuestra parte racional se ve libre para aprender a hacer otras cosas nuevas.
De hecho, pensar es una tarea agotadora. ¿Como sería nuestra vida si todo lo que hiciesemos tuvieramos que ‘pensarlo’? Teclear a la velocidad que lo hacemos en el teclado, pensar en que pie debemos poner delante a cada paso que andamos, pensar como ejecutar cada mordisco que le damos a nuestra comida y como tragarla, pensar cuando respirar… No somos seres racionales, solo en una mínima parte, (para racionales están los ordenadores); esa racionalidad, esa inteligencia que es la que nos distingue de los animales no es más que un pequeño añadido, un plug-in modular que viene que en nuestro caso con el paquete de seríe. Es una de las cosas que nos hace únicos, nuestra dualidad entre la parte animal y la parte lógica, pero no deja de ser una pequeña cosa con respecto a lo que somos diariamente (ya me estoy poniendo en exceso trascendente, frenaré un poco, :) ).
Yo me imagino nuestra inteligencia, como un personajillo dentro de nuestro cerebro. Esa cosa mira, observa, apunta, escribe, designa todo y espera que luego se obedezcan con eficiencia sus ordenes. Pero es tremendamente torpe y lento, esta solo y no está por la labor de hacer muchas cosas al mismo tiempo. Y lo que hace lo hace bien, es el único que lo hace, pero es lento haciendolo. Mientras hay personajillos a su alrededor, estos no piensan, solo hacen cosas, son como la mano de obra, tremendamente eficiente, cada uno sabe hacer su trabajo y lo hace muy bien. Es ese personajillo, la inteligencia, la que les ha enseñado a cada uno de ellos a hacer su trabajo, y todo funciona bien.
¿Por qué se nos olvidan algunas veces las cosas? Pues yo me imagino que justo porque la inteligencia se entromete donde no deben, como si se colase un dia en una sala de operaciones. Solo debería de haber el mínimo equipo pues es un trabajo delicado: el cirujano jefe, el instrumentalista, el anestesista y uno o dos asistentes. Hacen a la perfección su trabajo, de forma mecanica y eficiente. Una vez aprendieron a hacerlo… y un dia, se mete tu racionalidad a mirar, a molestar, tu inteligencia. Solo esta en medio, interrumpiendo. Incluso consigue que esos trabajadores dejen de hacer bien su trabajo, les está jodiendo y molestando, y finalmente hasta son capaces de abandonarlo todo. Esto es: has olvidado una tarea que dominabas a la perfección.
Sencillamente, os sugiero un experimento, hacer que vuestra inteligencia se entrometa donde no debe: cuando subais unas escaleras, parad a pensar donde deberiais de poner vuestro pie. Controlad la tensión de los músculos, recorrido, presión, angulo… Si. Sois capaces de perder el equilibrio. Os bloqueareis y por un segundo sereis incapaces de dar un paso. Por eso os sugiero que lo hagais con una mano bien agarrada a la barandilla, y aviso que no responsabilizo de ninguna lesión… jjaja.
Las cosas comunes solo las hacemos bien cuando dejamos de pensar en ellas, cuando de tan habituados sabemos como proceder de forma fluida. Pero iré más lejos, pues pretendemos hacernos creer a nosotros mismos que somos capaces de tomar decisiones racionales, cuando en realidad estamos jodidamente condicionados por nuestra naturaleza instintiva. Es de suponer, lo que deberíamos de esperar es que para tomar posturas o decisiones, primero ‘pensásemos’, investigásemos y nos informáramos, para al final tomar una postura. Muy pocas veces es asi. De hecho, normalmente decidimos las cosas de forma intuitiva, instantanea, construyendo de forma asombrosa a partir de la mínima información de la que normalemente disponemos en un momento dado. Es solo más tarde cuando buscamos ‘racionalizar’ y justificar esa decisión, construir una logica que nos lleve al punto que queremos. Está mal pero lo hacemos muchas veces. Incluso aún cuando creemos estar tomando una decisión ‘fria y lógica’, esa decisión esta condicionada por nuestros instintos, y es excepcionalmente dificil diferenciar una cosa de la otra. De hecho, el limite es tremendamente difuso entre instinto y racionalidad, y creo que la unica forma de clasificar nuestras decisiones es segun el plazo con respecto al cual estan tomadas, es decir, si la solución que planteamos a un problema nos satisfará a corto o a largo plazo. Seguramente la segunda decisión sea más dificil de llevar a cabo: pues no estamos naturalmente preparados para ello, estamos más habituados -y es lo natural- a pensar a corto plazo, pues sencillamente el futuro es impredecible. Estas decisiones las puede tomar tanto la parte ‘instintiva’ como la parte ‘racional’, pues por ejemplo cuando una decisión afecta a un familiar, a alguien querido, somos capaces de tomar decisiones muy a largo plazo que seguramente contradigan la lógica más sencilla.
Videos subidos a Youtube
Pues nada, decir que los pequeños videoclips que originalmente tenía en mi pagina web los he subido definitivamente a YouTube, donde me aseguro que van a estar siempre subidos. Por si no los habeis visto, son pequeños clips de efectos especiales (es otra aficción que tengo), muchos de ellos los más antiguos principalmente con un sable laser de protagonista :), aunque tambien tengo otras cosillas hechas en 3d por ejemplo. Es una aficción que tengo abandonada pero no olvidada, de vez en cuando me pico y hago alguna cosilla nueva, aunque a dia de hoy más de un año sin hacer ninguno.
En fin, os apunto algunos por si les quereis echar un vistazo.

Este fué un proyecto nunca acabado, no es más que una parodia de la famosa secuencia de Terminator 2

Una pollada de video, mi colega Iñaki hace de ‘Doctor Ingeniero en Cibernética Biomecánica’ mientras yo aporto el doblaje

El Terminator Manolitas, uno de los más ‘celebrados’

Un videoclip que recoge momentos entre 2002 y 2004 en Málaga


