Este texto tambien me lo vengo reservando desde hace un tiempo, lo queria escribir y es un buen momento :)
Gianna, que desvaria tanto como el que más ;), tambien tiene sus momentos muy interesantes, y colgó un post que me hizo pensar y de lo bueno: una vez más ¿para que carajo son y sirven los sueños? Es una pregunta que se la llevan preguntando la gente desde tiempos inmemoriales, grandes filosofos han divagado genialmente sobre el tema, sobre las distintas realidades, y muchas de mis peliculas preferidas van sobre ello (y no hay que ir más lejos: ahi tenemos Matrix). Pero a mi me gusta acometer el tema desde el punto de vista ‘punsetero’ (viva Redes! :D)
Es decir, los científicos, a ciencia cierta, ni saben porque dormimos, ni porqué soñamos. Vale: para descansar, si esa respuesta le vale a alguien, cojonudo: a mi no. ¿Por qué hay que «descansar»? ¿Por qué los musculos y el resto del sistema no puede seguir sus operaciones de «mantenimiento» de otro modo? ¿No es cierto que riñones, aparato digestivo, corazon siguen funcionando mientras dormimos? ¿Acaso las heridas no curan si no lo hacemos? (vale, como aqui seguro que alguien me salta, me quito a mi mismo la razon: realmente el cuerpo realiza mejor estas funciones si esta en reposo… pero dejadme seguir :)
Adonde voy, lo más importante, ¿descansa el cerebro?. Por lo visto no, el cerebro consume nada más y nada menos que el 25% de la energia, y durante ciertas fases del descanso se detecta que su actividad es tan fuerte como en el estado normal de vigilia. Este estado es la fase REM: cuando soñamos. ¿Descansa entonces de veras el cerebro?
Además cuando soñamos pasa una cosa genial: el cerebro ‘desenchufa’ los musculos, un sencillo sistema de seguridad. De lo contrario nos levantariamos de la cama y moveriamos de forma normal, cosa que sin la debida supervisión, puede ser fatal: esto le pasa a los sonambulos. Si conoceis a alguno (yo si) vereis que esta gente está, literalmente, soñando despierta: hablan y se mueven de una forma natural, solo que perciben la realidad de un modo completamente distinto, se montan sus propias fantasias, es muy facil tanto mentirle como sonsacarle información, se comportan de un modo distinto y disonante a su personalidad, no reconoce personas ni lugares, no hay coherencia a corto plazo en sus palabras ni acciones… ¡igual que cuando soñamos!
Y pasa otra cosa: cuando estamos demasiado -el suficiente- tiempo sin dormir, acabamos forzosamente alucinando -y hay experimentos que lo documentan bien- Es decir, nuestro cerebro acaba soñando, como si lo necesitase, aunque nos encontremos despiertos.
Es decir, estos dos hechos vienen a demostrar una cosa: el sueño, este estado de alucinación, es algo inevitable, algo que el cerebro DEBE hacer para su correcto funcionamiento, tanto como la necesidad de tomar oxigeno o la de expulsar toxinas. Tan necesario es el sueño, que la evolución ha ideado un sistema: ‘desactiva’ los musculos para poder hacerlo, como hemos mencionado: duerme.
Asi, el acto del sueño, tarea necesaria para el cerebro, se convierte en un acto seguro. Para eso sirve dormir. Una explicación que me encanta, explicacíon que por supuesto y de forma inevitable, nos conduce a otra pregunta: ¿entonces de qué sirven los sueños?
Y esto es lo que he descubierto (leyendo, claro). Por lo visto, una de las teorias más fuertes que habia hasta el momento era la siguiente: el cerebro, durante el sueño, se dedica a organizar los datos, recientos o remotos; dividiendose en isletas que se reparten el trabajo, como escuadras que cogen y clasifican los papeles tirados por el suelo, pasando mientras ante nosotros como diapositivas, de forma casi aleatoria y con poco coherencia. Es un trabajo que el cerebro hace al final del dia, un trabajo imprescindible, y que explica además como es posible que nosotros mismos traguemos y nos asombremos de algo que nosotros mismos estamos creando, algo que por otra parte, no son más que retazos de recuerdos (muchas veces del mismo dia). Es una teoria bastante bonita, pero nada comparado con la que es, sin lugar a dudas, mi preferida (aunque ambas son perfectamente compatibles).
La misión de los sueños es la de entrenarnos. Entrenarnos para la realidad…

