Operaciones por segundo en coma flotante

En computación, FLOPS (Operaciones por segundo en coma flotante) se suele usar para medir el rendimiento de ordenadores. La cantidad de operaciones por segundo que pueden manejar actualmente maquinas de sobremesa obligan a usar multiplos de prefijos propios del sistema internacional, con lo que a menudo se habla de megaFLOPS, gigaFLOPS y teraFLOPS

Hoy por hoy, un ordenador doméstico suele andar alrededor del gigaFLOPS (*no existe singular, pues la S cuenta por segundos), lo que es curioso al compararlo con la primera ‘supercomputadora’ que existió, la Cray-1, que apenas andaba a 80 MegaFLOPS (1976). Actualmente el ordenador más potente del mundo es el BlueGene de IBM, capaz de rodar a un máximo teorico de 280 teraFLOPS.

Curiosamente, tanto la PlayStation 3 como la XBox 360 alcanzan el teraFLOPS de potencia, lo que las colocaría en la categoría de superordenadores, de no ser porque son poco más que cifras pensadas para publicidad, relativas más bien a ciertas capacidades gráficas muy específicas de dichas consolas.

Las calculadoras personales, al contrario, alcanzan unos pocos FLOPS de potencia, pero dado que apenas deben de resolver unas pocas operciones y su capacidad operativa esta mucho más limitada por la velocidad a la que se teclean los números, las pocas centesimas de segundo que tardan en mostrar el resultado en pantalla resultan insignificantes a ojos de un humano que las opere.

Finalmente, los humanos son de lo peor a la hora de ‘hacer calculos en coma flotante’. A una persona normal le puede llevar un cuarto de hora resolver una división de diez números con lapiz y papel, asi que hablaríamos de clasificar a los humanos en el rango de los miliFLOPS. Eso si, mientras resolvemos la división, tengamos en cuenta que tambien estamos procesando el movimiento de multitud de músculos, la presión y trazado del lapiz sobre el papel, sonidos, estimulos visuales…

(no es que me haya currado mucho el articulo; pues apenas es una pobre traducción de lo que me he encontrado en la Wikipedia. Pero que carajo, me parece curioso y tenía ganas de ponerlo…)

El valle inquietante

El valle inexplicable inquietante (‘uncanny valley’, en inglés) es el nombre de un curioso fenómeno, mencionado ya en 1970 por el ingeniero japones Masahiro Mori, el cual describe la forma de la que desarrollamos, como humanos, una respuesta emocional hacia una creación artificial de aspecto humanoide un robot, en función de que este se parezca más o menos a un humano.

Sería de esperar que mientras mientras mas real parezca, más simpático debe caer, asi, al llegar al realismo absoluto e indistinguible de la realidad, la confianza acaba (teóricamente) siendo plena. Este incremento debería ser proporcional y lineal. Pero poco antes de llegar a este estado de realismo absoluto, esa capacidad de crear empatía no solo se anula sino que se vuelve fuertemente repulsiva, es decir, ciertos artilugios o representaciones no solo no caen bien sino que provocan un fuerte rechazo.

En un punto concreto, se ve raro, asusta, da grima. Con lo que mejor lo entenderéis -y a lo que principalmente se refiere- es si os recuerdo esos robots japoneses con piel de goma que de vez en cuando ponen en las noticias, o esos muñecos del cine de los 80 (La Diana de V tragandose la rata, La Cosa de John Carpenter, el Terminator con la piel caida…)

Otro ejemplo es el de ciertas películas de animación por ordenador: Final Fantasy fue un monumental fracaso de taquilla, dicen, por lo pretencioso de su aspecto visual (sin lugar a dudas espectacular, pero no lo suficientemente realista para saltar completamente el valle), mientras que en otro punto se coloca a el Gollum de la trilogía de los Anillos, como uno de los mas impresionantes hitos de la animación, y que curiosamente (a pesar de lo repulsivo del personaje) cae en general bien a todo el mundo. Otro ejemplo podría ser el hecho de que robots como R2D2 y C3PO caigan bien, o la conflictiva convivencia de los humanos con los Replicantes en Blade Runner.

En nuestro cerebro se cruzan los cables: lo que en principio se podría considerar real revela otras señales más sutiles nos avisan de algo sospechoso, enfermo tal vez, desconocido, raro y de lo que a resumidas cuentas, hay que desconfiar.

Algo que me parece un dato bastante revelador acerca de la naturaleza humana.

::más información::

Saturno from the other side

Y que conste que me gusta la astronomia, y he visto muchas imagenes, muy variadas y muy buenas, pero esta se acaba de ganar, y con mucha mucha diferencia, el primerísimo puesto entre mis preferidas de todos los siempres y jamases

Que conste que la imagen apenas esta trucada (quiero decir, nada de color falso, filtros o algun espectro lejano: es luz visible y unicamente ha sido aumentado el brillo/contraste)

En APOD (Astronomic Picture Of The Day) llevan más de 10 años mostrando una imagen cada dia, el feed es este

Y para rematarlo, el ‘puntito azul’ que se ve tras uno de los anillos es nuestro punto azul. Bendita sea la Cassini

El dia que perdimos Plutón

Si, con retraso, pero como buen aficionado a la astronomia, me apetece hacerme eco de la noticia, sin aportar nada, solo hacerme eco, dar un par de enlaces y que el resto os lo curreis vosotros: Vaya movida con lo de Plutón

Ale, vas y lo cascas.
(y aparte, es que no quería que Agosto acabase con una sola anotacion, iba a ser un poco vergonzoso y de mal fario)

¿No os pasa que cuando estais de examen, todo lo que veis es relaccionado con aquello con lo que estais estudiando? A mi me pasa, aunque siempre lo recibo bien, es señal de que «e’toy aprendiendo». Yo cada silla, trozo de metal y plastico que veo pienso mediante que método de conformado ha sido procesado… :D