Ah, por cierto. Me voy (me quiero ir) a Suecia de Erasmus :D

Ea.

.Bueno, os cuento. Hoy como cualquier otro día podría haberlo dejado caer por aquí, que creo que viene bastante a cuento comentarlo en el blog alguna vez, ¿verdad? (lo cierto es que la decisión de echar la solicitud la tomé ya el pasado verano). En verdad, y aún a falta de muchos papeleos, hoy he hecho cierto trámite fundamental que inclina definitivamente la balanza de mi parte. Esta mañana he hecho el examen de inglés, que a pesar de requerir un nivel B2 (equivalente al First), más difícil que el de otros años, me ha resultado bastante sencillito y sin problemas. Con lo que puedo empezar a decir, que salvo catástrofe o error administrativo (que no lo veo descabellado, pues no veáis la jartá de papeleo que hay que hacer), probablemente consiga irme.

Por lo demás, manteniendo mi prudencia característica, no me quiero hacer unas ilusiones del copón, si no sale tampoco pasa nada (aunque obviamente me jodería), me sacaría aquí el proyecto y ya me buscaría la vida. Probablemente me iría al extranjero por mi cuenta, algo que en cualquier caso siempre he tenido claro que alguna vez debe ocurrir. Pero es cierto que si me salen bien los planes, me voy a Suecia y cumplo los objetivos, la jugada me saldría bastante redonda.

¿Por qué Suecia? Sencillamente porque es la única que me ofrecen y que me interesa. En mi carrera ofertan también, y solamente, Milán, Turín, Florencia, Roma, Génova, y para variar un poco, Oporto Coimbra. Estudié hace unos años algo de italiano, pero tengo clarísimo que quiero conocer culturas un poquito más distintas a la española. Por supuesto hay más razones para irme allí en concreto, algunas muy muy ricas (académicamente hablando), pero no me gusta adelantar acontecimientos, siempre he sido supersticioso respecto a alzar la voz sobre planes futuros, ¡pues me da la sensación de que los puedes estar espantando! Adelanto, eso si, que el clima no es una de esas razones para irme :D Sigue leyendo

Lamento esta prolongada ausencia

Vaya que si lo lamento, ¡¡dos meses sin internet!!. De haber hecho los deberes, debería de haber dejado programadas unas cuantas entradas que ya dejé medio listas, ahora lo que pasará es que el día que vuelva la linea querré postear 7 ladrillos en 3 dias y las cosas tampoco se hacen así. Por el momento, como pequeños recortes, recomiendo ir a ver Malditos Bastardos (la ultima gracieta de Tarantino, aunque se la rio con gusto), me adhiero al comunicado de ‘A nuestra I+D no le hacen falta tijeras’, y me cago en el genio que ha decidido colocar la nueva facultad de Industriales de Málaga en la circunvalación Polopos/Etiopía, lugar también conocido como el sitio donde Cristo pegó las tres voces, el quinto pino, a tomar por culo de lejos, etc y todas esas expresiones que enriquecen nuestra cervantina lengua. Veinte minutos -minimo- andando por un precioso descampado acompañado de las obras de un metro que nadie sabe donde vá ni cuando estará operativo. En fin, que hasta he pensado en comprarme no ya una bici, sino incluso una moto, yo, que aprendí a montar el verano pasado… Al menos este es mi ultimo año aquí :)

Saludos gente, espero que os vaya bien, y volver pronto.

Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma (1999)

swpost13Tercer y último ‘décimo aniversario’ cinematográfico en pocos meses (y os salváis de que no quiera celebrar El Club de la Lucha, puesto que realmente no la descubrí hasta pasados un par de años).

Señoras y señores, hoy 19 de mayo se cumplen 10 años del estreno de la llamada película más esperada de la historia; 16 años de pausa para reenlazar la saga más exitosa y popular de la historia del cine, la llegada del nuevo mesías, el advenimiento del apocalipsis y alguna cosa más que se dijo. ¿Pero que pasó realmente? Por la parte de Tito Lucas, exactamente lo que quería y esperaba: forrarse, bañarse de nuevo en dollars, recaudar 900 y pico millones convirtiéndose en ese momento en la segunda película más taquillera de la historia, con permiso de Titanic (la Star Wars original consiguió 700 millones ¡de 1977!), sin sumar merchandising y toda la pesca. Pero por parte de crítica y aficionados, la cosa no estaba tan clara. Los que acudían sin engaño y nunca fueron ‘fanses’ sabían que iban a ver un mero producto de entretenimiento, con mucho bombo y sin muchas segundas lecturas, y lo disfrutaron como tal. La crítica dijo poco más o menos lo mismo, criticando (con razón) los diálogos y actuaciones de cartón, aunque, como los primeros, elogiando las escenas de acción, el montaje, y como no podía ser menos, los efectos especiales. ¿Y los Waries de toda la vida?

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Pues lo que había era gente de taytantos que esperaba la misma magia, encanto y fascinación que les dejaron las originales, que les dejaron, cuando las descubrieron siendo chavales. Decepción fue lo que encontraron, como era de esperar, visto a toro pasado.

A ver, no voy a cometer la desfachatez de decir que Star Wars son solo películas para niños porque sencillamente estaría mintiendo (ademas de traicionandome a mi mismo): siempre pertenecerán a esa élite de películas que supera, con sumo placer, muchos revisionados siendo adultos. Ni tendré el valor de decir que las nuevas están a la altura de las originales: por diálogos, desarrollo de los personajes y actuación, están a un nivel netamente inferior a la trilogía clásica.

Pero lo que echa a muchos para atrás, como suele pasar, es el infantilismo: Jar Jar Binks y el pequeño Anakin y sus chascarrillos son funestos. Con todo, a mi entender no son peores que otras cosas de la trilogía original. Todos recordamos que los Ewoks son deplorables (con lo que hubiera molado que fueran wookies, ¡Dios!), ¿pero alguien recuerda lo insoportable que se puede hacer C3PO en El Imperio? ¿O alguien sabe que el propio título, ‘El Imperio Contraataca’, fue defenestrado y ridiculizado en su momento, al igual que ‘El Ataque de los Clones’?

(…)

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¿Y por mi parte, que puedo decir? Pues que igual que Matrix fué mi primer paso para entrar en la siguiente movida etapa de la adolescencia, el Episodio I fue la traca final con la que abandonaba una época, tal vez la de la pura niñez. La disfruté literalmente como un chiquillo. Es cierto, ya tenía 15 años y edad de hacerme tantas pajas como el que más, pero yo, que no era nada ligón, ni me gustaba el fúrgol, ni estar en la calle, ni salir los sábados fuera, (todo un bicho raro), a esa edad era todavía un chiquillo. 4º de ESO fue un año anodino, del que no guardo recuerdos malos ni buenos en clase. Andaba metido en mi pequeño club de fans, recibiendo mis fanzines del Dark Side, recogiendo toda la información posible (recortes de revistas de todo lo que pillase, que por supuesto conservo) en la paleolítica era pre-internet.

La aparición del primer trailer fué un  e-v-e-n-t-o , con aquello de enterarse que la gente compraba la entrada de Conoces a Joe Black solo por ver el trailer y luego se salía al empezar de verdad la peli, y todavía se me ponen los pelos de punta al volver a verlo con su música y sus dialogos. Faltaba llegar el poster, el segundo trailer y finalmente el estreno en EEUU, que fue apoteósico, con la avalancha correspondiente de noticias (y lo recuerdo especialmente por motivos ajenos, pues estuve en la cama con un trancazo de los que pillo cada diez años; ya me toca otro), y la espera hasta el 20 de agosto (estreno en España) hubiera sido eterna, de no ser por la información reservada que todavía se iba dosificando, así como mi PC recién estrenado, aquel flamante Pentium III con el que estrene los dos videojuegos, el basado directamente en la película y el de las carreras de vainas. episode1_009Conservo cintas de vídeo llenas (que algún día tendré que digitalizar) con cada noticia que aparecía en TV. Pillé el libro del como se hizo, la novelización, la enciclopedia, alguna guía visual, etc. Vaya, era todo un flipado oficial, durante aquel verano era todo mi puto mundo. La vi hasta cuatro veces en el cine, y cuando llegó el la película a VHS ni entiendo como no crují el aparato. El DVD ya fue un mundo aparte, el de revisar cada escena casi fotograma a fotograma, principalmente la carrera de vainas y las luchas de espadas. ¿Enfermizo? Lo cierto es que nunca me ha vuelto a pasar (y creo que con una vez ya está bien…).

El Episodio I además iniciaba dos grandes épocas, la primera, unos cuantos años (todavía con una Internet 1.0) en los que venían por completarse esta y otras dos grandes trilogías: El Señor de los Anillos y Matrix. Por otro, y este me interesa a mi, iniciaba esa época en la que ya las películas se hacían literalmente plagadas de efectos especiales, pasando de los veintipico planos en Terminator 2 o los setenta en Parque Jurásico a más de dos mil en este Episodio I: en verdad eran pocos los planos que quedaban sin pasar por la mano de los artistas digitales, y algunas escenas estaban creadas integramente por ordenador. Eso me encanta, ya lo sabéis, la existencia de esas herramientas digitales que dan libertad total al artista ¡si las carreras reales de F1 fuesen la mitad de épicas que la de vainas!. De hecho, independientemente del resto de la película, la carrera de vainas y la lucha final para mi tienen valor por si mismas, son maravillas que venero tanto a nivel técnico como visual (¡y sonoro!).

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Sus planetas, edificios, naves, sonidos, vehículos, aparatos, personajes, tecnología, lugares, su música, toda la nueva parte del universo que desvela… me encanta el Episodio I, me pilló lo suficientemente joven para disfrutarla tanto como las originales, y para mi, conserva tanta magia y fascinación como ellas. (Todo lo que no me pasó con el Episodio II, que me autoreventé a base de buscar información en el recién descubierto Internec a 56 kbps… :S ).

¡Y Darth Maul molaba un huevo!

(…)

Objetivamente no puedo defender el Episodio I. Sé que tiene muchos defectos, muy parecidos a los que tiene La Calavera de Cristal o la nueva de Star Trek. Comerciales, acartonados, infantiles. Sin embargo muchos de nosotros (es en el último caso en el que me incluyo) tendríamos que preguntarnos cuantos de esos defectos (no van a ser todos) están en nuestros propios ojos, los ojos del que mira.

En este mismo blog

::30 años de Star Wars::
::Demostrando el amor a la saga::
::Diez años frikeando::