Post de agradecimiento, y comentario sobre lo sucedido respecto al dibujo en Ana Rosa y Telecinco.

Escribo este post únicamente para agradecer el apoyo recibido por esta historia, y añadir de paso algunos comentarios.

1500 meneos en Menéame, respuestas personales de David Bravo y Alvy de Microsiervos, enlaces en Alt1040, menciones en la radio, trackbars, treinta y pico comentarios y tantos apoyos me han hecho sentirme arropado. Conseguisteis que el cabreo se me pasara muy pronto: apenas a la media hora de publicar el meneo ya estaba en portada. Os agradezco por lo tanto sinceramente toda vuestra atención. Gracias a todos.

Ahora por puntos.
Sobre el meneo en si: pasado el subidón inicial, el calor del inmediato feedback, volví a tener una sensación un tanto peculiar no sin un pellizco de culpabilidad: como tal, el nombre del titular es muy amarillo. Lo puse así para tener alguna posibilidad de entrar en portada, ademas con la limitación de caracteres: «Telecinco elimina cuentas en Youtube donde se demuestra que ellos violan derechos de autor». 1500 meneos es una burrada, lo normal para aparecer en portada son entre 60 y 100, es que no solo he conseguido más meneos que el zapatazo a Bush, he conseguido más que muchas noticias que considero más importantes que mi caso. Aunque de esto hablaré mas adelante. A lo que voy:

Ni Telecinco elimina cuentas, ni se puede asegurar (espero que no sea asi) que Telecinco haya denunciado el vídeo protagonista de todo esto solo por el hecho de contener la demostración de que ellos violan derechos de autor.

Punto uno: yo ya estaba sobre aviso, yo ya publiqué una vez vídeos protegidos (de La Hora Chanante, ese programa que se hizo famoso gracias a Youtube) y ya sabía que a la segunda me borraban la cuenta, como efectivamente ha pasado. Y punto dos: a excepción de la imagen que todos estamos de acuerdo en que Telecinco usó indebidamente, el resto del contenido de ese vídeo les pertenece. Y Youtube está obligada a retirar con la mayor premura posible todos los vídeos de Telecinco. Es decir, que con la ‘ley’ en la mano, todo ha pasado en orden.
Ahora, que Telecinco ha hecho el ridículo, que lo viene haciendo desde hace tiempo, que son unos hipócritas y que no merecen la audiencia que tienen (ni su audiencia a ellos), creo que todos estamos de acuerdo.

Podría ponerme a hablar sobre el estado de la televisión generalista, sobre derechos de autor y demás movidas, un tema sobre el que ya se ha escrito tanto, he leído tantas veces, he pensado tantas veces y he pospuesto tantas veces que me da pereza hablar. Y no será tampoco esta vez. Solo digo una cosa: llevo unos dos años sin ver la tele.

Veo la tele esporadicamente, cuando cae, cuando ceno con mis compañeros de piso y ellos ven algo, cuando encarta alguna película. Estuve siguiendo un tiempo Buenafuente, pero luego me di cuenta que no la echo de menos, que no me interesa nada de ella, me resulta natural no verla y me sorprendo a menudo con anuncios que llevan emitiendose meses. Y creo que como yo, muchos de vosotros.
Me sorprendí solo en Málaga, en los exámenes de este último septiembre, sin Internet en el piso y sin otra cosa que hacer que «estudiar», viendo tele a horas que hacia años que no veía, viendo Ana Rosa por las mañanas, A Tu Lado por las tardes, Patricia, Está Pasando… quedándome absolutamente asqueado. La palabra es esa: vomitivo. La nadería elevada al arte. Es increíble el asco que puede dar volver a ver lo que hay desde la distancia cuando lleva uno tanto tiempo alejado. Me pregunto como reaccionarían todos los mariñas, alcaydes y compañía se se recluyesen unos años en una casa de campo a pensar y luego se volvieran a ver en vídeo. Y esto es lo que hay, ha habido y seguirá habiendo mientras las televisiones generalistas dependan de las audiencias… mientras la cultura de este país siga a un nivel tan bajo… Y me dicen que con la TDT ahora habrá 20 televisiones en abierto… xD
Por que luego hay televisión de pago, y sobre todo internet, y ya ahí nos metemos en el nivel cultural y adquisitivo de su audiencia… Lo dicho.

El caso es que a pesar de todo el ruido que se pueda hacer, a pesar de la sensibilidad que un caso como este despierte entre los lectores de Meneame y resto de comunidad internauta dospuntocero, esta noticia llega siempre a los que no hace falta que llegue: casi ninguno de nosotros vemos ya televisión, todos estamos asqueados, a nadie nos sorprende una historia como esta: Telecinco no pierde ninguna audiencia efectiva, que es justo lo que les dolería. Por desear, por imaginar, por fantasear, ojala toda su audiencia, espontáneamente,  se dieran cuenta de la mierda que le meten por los ojos (como en esos anuncios de un banco), apagasen la tele, y cogiesen un libro o se fuesen a dar un paseo. Pero es lo que tenemos los dospuntocero: aparte de nuestra endogamia, de lo que nos gusta hablar y hablar, apenas tenemos capacidad de movernos, de hacer que pase algo. Porque el canon por ejemplo, sigue ahí.

(…)

Luego está el tema del protagonismo que ha tenido mi historia. Lo mio no es grave, ni siquiera una putada; es una movida, es molesto, me han quitado mi cuenta en Youtube, pero pasado el subidon de ver la acogida que tenía la historia, en cuanto vi como se inflaba la cosa me sentí incómodo. Putada es que como a mi amigo David le roben por cuarta vez la moto. Puede resultar obvio lo que digo, pero lo digo absolutamente en serio. Grave no es que una sociedad anónima imponga un canon en un país supuestamente democrático y maduro. Grave es que haya pederastas, que haya terrorismo, que haya intolerancia, que haya hambre, que no se respeten los derechos humanos, esas cosas si son graves. Sé que es obvio, pero esta movida me lo ha vuelto a recordar todo esto de una forma que hace demasiado tiempo que no tenía tan presente. Como decía al principio, mi noticia no solo ha tenido más meneos que el zapatazo a Bush (que fuera coñas, me parece una de las fotografías del año), es que ha tenido más meneos que esta noticia, o esta, o esta, o esta, o esta, o esta, o esta, o sobre todo esta. Esas noticias si que me parecen importantes. Pero en fin, uno suelta estas cosas en un foro especialmente sensibilizado hacia estos temas de derechos de autor, y tampoco sorprende tanto. Y vuelvo a lo de que el titular era amarillo, pero entiendo que todos los que han votado la historia han leido al completo el post y han entendido sus matices. Que no se entienda esto como una crítica específica a Menéname, y esto sigue sin quitar que agradezca sinceramente vuestra atención.

(…)

Por último, os comento lo que tengo pensado hacer: nada. Al menos por la vía legal, al menos de momento. Porque si habéis hilado bien, habréis adivinado que yo estoy hasta los cojones de esta historia. Porque sinceramente tengo cosas más importantes de qué preocuparme que de recuperar mi-cuenta-en-Youtube, y/o hacer que Telecinco me reconozca y/o me compense por este asunto. Tengo unos estudios, que se prolongan demasiado; pareja (Muriel, te quiero), amigos, familia… no tengo tiempo para esta pollez.

Porque estáis todos los que decís con mucha facilidad ‘denunciales’, pero, con todo el cariño y respeto os lo digo, ¿de veras os habéis parado a pensar lo que todo eso implica? ¿Lo decís para que me quede tranquilo, para que no se me pueda acusar de no haber hecho nada?. Si denuncio, es para llegar hasta el final, no para medias tintas. Y llegar hasta el final es meterse en abogados, en juzgados, en procesos largos, costosos, de resultado incierto. En calentarse la cabeza de una forma que no me merece la pena, es un sistema que no conozco, con el que no me siento familiar. Porque tengo poco que ganar y mucho que perder. ¿Para conseguir qué? ¿Que me paguen qué por el dibujo? ¿Cuanto decís por ahí al fondo?. Y sobre todo ¿con qué dinero financiar la movida?. ¿Con el de mi padre, un profesor que se jubila en cinco años, ese que me lleva pagando siete años de carrera?.
Siento además contaros que hace unos años ya me acusaron de verter insultos sobre una persona en una pagina web (la verdad, se empieza a ver que soy una prenda ;) ). La cosa no llegó a nada, pero los malos ratos que pasamos yo y mi familia no se olvidan a la ligera, y no es algo que deseo repetir gratuitamente.

Eso si, si algún día se junta la gente, se crea una ONG que vele por los derechos de autores amateur, el día que alguien emprenda una acción conjunta contra las televisiones, yo estoy ahí.

Lo siguiente que voy a estudiar es enviar la famosa contranotificación a Youtube alegando que poseo los derechos del vídeo (sin mucho lugar a matices), y que quien ha denunciado se equivoca, que ha sido un error. Consiste en enviar una carta a  las oficinas de Youtube en Dublín (en un perfecto inglés supongo, ingles que entiendo bien pero hablo y escribo regular) y esperar un proceso presumiblemente lento. Desearía de Youtube la misma premura que tienen para borrar vídeos, pero no lo espero. Os adjunto el correo que recibí, que alguno me habéis pedido, y en el veis que se  «…puede exigir responsabilidad jurídica a cualquier persona que denuncie intencionadamente y sin fundamento que la retirada de un material o de una actividad o la denegación de acceso a los mismos se ha debido a un error o a una identificación errónea». Es decir, la contranotificación llegará a Telecinco y ellos se reservan emprender acciones legales contra mi. Con razón o sin ella, acojona, por lo que no es aconsejable tomarselo a la ligera.

(…)

Por último, he intentado escribir una carta a Telecinco. Redacté un texto de varías hojas, informando de lo sucedido e intentando ser tan serio y contundente como me fuera posible, amenazando con emprender acciones legales, bla bla bla. Pero ellos son tan, tan listos, que solo dejan enviar mensajes de 600 caracteres. No es una dirección de correo en si, sino un formulario asqueroso/odioso pensado para que ellos puedan hacer los que les plazca con los mensajes que reciban. Como ir directos a la papelera, por ejemplo. Únicamente les he podido enviar una introducción de la historia, solicitándoles también una dirección de correo para tratar el asunto más detenidamente y exigiendo algun tipo de respuesta en el plazo de 72 horas.

De momento, silencio.

Cierto es, dije que no quería protagonismo, pero, Foros de La Sexta y Sé Lo que hicisteis, os tengo en la mirilla.

Saludos, y de nuevo gracias. Paso página, aunque no doy carpetazo.

Y Feliz Navidad. :)

Ana Rosa trae cola. Mucha cola.



Me han borrado mi cuenta de Youtube. Entera, kaput, todavía no sé las implicaciones que tiene.
Supuestamente por infracción de derechos de autor. Y ha sido por publicar un vídeo donde se demuestra que Telecinco ha violado mis derechos de autor usando una imagen mía sin permiso.

Es una historia que trae cola, y que algunos de los habituales de aquí recordaran.
Hace unos años, Telecinco usó en una de sus ráfagas una imagen mía. Una imagen que tiene una relativa popularidad (no es el único lugar donde la he visto reproducida pero si el más escandaloso) ya que con introducir en google imágenes la palabra ‘carcel’ suele aparecer de las primeras, y es así casi desde 2002.

carcel

En su momento no me importó demasiado, no dejaba de ser una anécdota graciosa, que únicamente valía como sangrante demostración de la incompetencia de muchos autodenominados ‘profesionales’ y la muy borrosa línea que los distingue de los ‘amateurs’, y del contenido que estos crean día a día en Internet.
Alguno me dijo que ‘reclamase’, pero ¿qué reclamar? ¿Por una imagen que aparece dos segundos (contados), varias veces a lo largo de una mañana? ¿Para ganar qué? ¿Con qué dinero reclamo? Envié una carta al programa de Ana Rosa, si (que por supuesto jamás fue respondida), y por lo demás, ahí quedaba la denuncia, en mi post, escrito y accesible para los que no nos hace falta que nos cuenten historias ajenas, a los que ya sabemos de primera mano como se las gastan los de las televisiones generalistas.

Ahora sabemos como andan Telecinco y Youtube engarzadas por el tema de publicar vídeos, de qué pertenece a quién, en una estúpida batalla de alguien que no entiende el concepto de ‘renovarse o morir’ y que sigue considerando Internet un intruso y enemigo. Multitud de veces sabéis que me he mostrado no solo escéptico sino  opuesto, al canon digital, a la SGAE, a cobrar por cobrar y a reclamar derechos por cosas por las que posiblemente ni tan siquiera se tienen.

Con Youtube, ningún problema*, era consciente de que si en reiteradas ocasiones infringía sus condiciones de uso me borraban la cuenta, y ya me dieron el toque de aviso una vez muy al principio, cuando no sabía como iba la movida, por culpa de haber subido algún vídeo de La Hora Chanante.

*(bueno, eso de ninguno…)

Pero la causa final por la que me borrado la cuenta no tiene nombre… Os dejo con el vídeo, que he vuelto a subir a DailyMotion (ya, de perdidos al rio)

No se les ha ocurrido otra que denunciarme por publicar un video ‘suyo’ en donde usan cosas ‘mías’. Y el que sale perjudicado soy yo.

Porque sabéis que a mi canal de Youtube no era un rincón vacío y al que no le prestaba atención, sino que era un pilar de esta página, sabéis la de creaciones mías que he subido, montajes, videoclips, composiciones de efectos especiales que tanto me gustan, (con las famosas espadas láser), momentos con los amigos, etc.

Comentarios, mensajes, amistades, enlaces rotos, las 15 páginas de favoritos que probablemente no vuelva a recuperar, en verdad es casi lo de menos. Puede que parezca apático al escribir esto, puede que ni siquiera parezca grave (probablemente ni si quiera lo sea), pero es porque he tenido que dejarlo pasar un rato hasta calmarme. Puedo decir que literalmente me temblaban las manos al comprobar el resultado del aviso que he recibido en mi correo. Es una sensación muy desagradable no solo ver que ha desaparecido todo lo que has hecho y dicho, que te han borrado de todo Youtube literalmente, sino sentirse señalado, acusado, una sensación que por desgracia ya conozco.

Así que mejor mantener la adrenalina a raya, que no lleva a ningún lado sino a pasar un mal rato y escribir, con toda la contundencia que mi modesta capacidad retórica me permite, esta denuncia, lo más serenamente posible, mostrando mi más profunda indignación y perplejidad ante una situación absolutamente surrealista.

Por lo demás, yo voy a investigar si hay modo alguno de recuperar mi cuenta (de momento solo veo un farragoso proceso que pasa por enviar una carta a las oficinas centrales de Google en San Francisco), y esto está colgado en menéame por si sirve de algo. Si al final tendré que dar las gracias por que Telecinco no me haya demandado…
Y yo que iba a hablar esta noche sobre los reflejos de BushMe cago en todo.

Menea esto

Actualización: he escrito unas cuantas palabras más acerca de los sucedido. También agradeceros una vez más la atención recibida. Saludos y Felices fiestas.

Seguir consejos

No se por qué, pero últimamente me vengo dando cuenta que la aparente capacidad que tengo para analizar las cosas no me sirve para tener una visión crítica e inconformista acerca del mundo, y concretamente de las personas. Yo no serviría para escribir letras de rap, ser un revolucionario o un radikal o tener una columna en un periódico llena de tacos y bilis a la Perez Reverte. Sino que suelo intentar encontrarle una explicación, mi particular explicación a las cosas. Dicho sea de paso, siempre muy al estilo de Eduard Punset: todo comportamiento social tiene una explicación biológica y/o evolutiva, y la mayoría de las veces bastante razonable. No me gustan los interrogantes abiertos, me gustan las respuestas (que eso si, debo matizar, nunca son respuestas inamovibles: no me gusta postular, solo busco quedarme tranquilo, al menos por el momento). Pero las respuestas que encuentro suelen ser apestosamente conformistas.
Dice el dicho que todos los WTF! del mundo tienen un por qué, para bien o para mal. Por muy sorprendente que sea algo, siempre hay una explicación. Que no necesariamente bella. Pero no me gusta quedarme con la sorpresa, con el comentario vacío acerca de ver cuanta gilipollez hay en el mundo, sino intentar imaginarme la causa de cada mierda. Lo vuelvo a repetir una ultima vez en otras palabras, me lió a darle vueltas a algo y nunca suelo pensar ‘esto está mal, debería ser cambiado’, sino ‘esto está mal, pero  la puñetera verdad es que hay una (buena) razón para que sea así’. Una pregunta paradigmática y que lo resume todo es: ¿Por qué hay tanto gilipollas suelto?. Pues hasta eso tiene una explicación (la respuesta a mi entender empieza porque tú y yo también somos -un poco- gilipollas)

(Justo el post que precede es uno de los pocos ejemplos en los que me expreso de forma contraria a lo que comento arriba: no arrojo la pregunta por el gusto de que os la planteéis, sencillamente quiero que me ayudéis a buscar una respuesta que soy incapaz de encontrar, o al menos, a arrojar algo de luz sobre el asunto. Que en este caso era ¿como es que hay quien defiende los cultivos biológicos como colmo de la sostenibilidad, a todas luces incompatible con el propósito de paliar el hambre y mantener nutridas a 6500 millones de personas?, ¿Que tipo de sostenibilidad pretende ser esa, necesitar el triple de hectáreas y cuidados para alimentar a una persona?)

Y supongo que esto también tiene que ver con lo poco que me gusta criticar, o al menos hacerlo sin aportar ideas o soluciones. No voy yo soltando enunciados sin pensar en lo que implicaría solucionar algo y ver si no sería un mal mayor arreglarlo. Porque sé lo que jode estar haciendo algo y tener que decir ¿y crees que no sé que está mal?. 100 veces tiene más valor el que está ahí haciendolo que el que lo critica

Esto para preguntas referidas a posturas políticas es bastante coñazo, como idealista que soy a veces me veo obteniendo respuestas ubicadas en lugares que no me gustan, respuestas cínicas, simplonas, feas, intento huir de ellas. A veces consigo salir, darme cuenta de por qué tampoco es así y por qué ‘ellos’ están equivocados, otras me quedo atascado y no me queda otra que asumir que ciertas cosas del mundo son asquerosas tal como las pintan. El único principio que me vale es el de que ‘todo es relativo’. Como ventaja en cualquiera de los casos, me sirve para entender la postura y las razones de los votantes de otros partidos políticos…

(…)

Pero volviendo a hablar de las personas, muchas veces he pensado como sería ‘el comportamiento ideal’ de una persona. Por ejemplo, digamos que ojalá no existiera la mentira: eliminemosla. Pongamos que vamos a programar la mente de un cyborg, para que interactue con el resto de personas de igual a igual. Ha de tener empatía, ha de desenvolverse en sociedad, ha de tener exquisitos modales… en resumen, ha de representar todas las virtudes y todo a lo que una persona debería aspirar. Empecemos por el principio: lo haremos absolutamente sincero. Pues mal. Imaginad, sería en exceso cargante cuando empiece a dar largas explicaciones sobre todo. En otras situaciones se encontrará con conflictos internos (ordenes contradictorias) de los que forzosamente deberá mentir para salir. Finalmente, su sinceridad dañara en muchas ocasiones los sentimientos de los demás, más adelante nadie querrá acercarse a él, y acabará solo. Resultado: hemos de hacerlo capaz de mentir, es decir, la mentira es necesaria, tiene una función. Y esto vale tanto para el robot, como para nosotros. No se si os vale mi explicación, a mi por el momento me lleva a esa conclusión.

Aquí va otro ejemplo (que es verdaderamente de lo que quiero hablar desde el principio: todo lo de antes era introducción ;P) de otra de las cosas a las que le he encontrado una explicación, a pesar de ser una putada: la negativa grabada a fuego que tenemos los humanos a seguir consejos. Desde un elemental ‘no metas un plato de vidrio en el horno que se parte’ a un vago ‘estudia mucho o te acordarás cuando seas mayor’ pasando por un clásico como ‘ponte el cinturón’, casi nunca hacemos caso. Alexliam escribía hace unos meses uno de los post más cojonudos que he leido en bastante tiempo, hablando justo de eso: la puñetera manía que tenemos los humanos de no seguir los consejos de los demás, de no aprender de la experiencia ajena; de tener la puta costumbre de querer comprobarlo todo nosotros mismos. Y la clave de por qué lo hacemos: aparte de por pura curiosidad, lo hacemos por el jodido orgullo, por la excitación que nos produce pensar que podemos demostrar que el viejo que nos habla, veterano y experimentado, estaba equivocado, que nosotros somos más listos, que él lo hizo mal, que nosotros lo haremos mejor y estamos siendo los primeros en averiguar el nuevo camino, en el que otros antes habían fracasado. Que podemos hacer la comida sin romper el plato, que podemos tener dinero sin haber estudiado, que podemos correr mucho y no hacernos daño.

Intentaré resumir una gran anécdota que implica un amigo mio (que obviamente no voy a nombrar en este caso), ilustra a la perfección este lo que cuento acerca de querer experimentar las cosas en carne propia: la historia acaba felizmente, sin rasguños y según tengo entendido, con poco más que un parachoques reventado. Os juro que la historia es real. El colega, tras una noche de farra, y con examen a la mañana siguiente, se le ocurrió pegarse una ducha a eso de las 7 de la mañana y puesto que todavía se veía fresco, cogió el coche para acercarse a la universidad. En el camino se encuentra retenciones, frenando y acelerando, y entonces su científica mente de ingeniero se hace la pregunta: «¿Como es posible que la gente se quede dormida ante una tarea que requiere tanta atención como conducir? ¡Es imposible dormirse!». Así que decide hacer el experimento paso a paso: reclinar primero el asiento, subir la calefacción, sujetar el volante con dos dedos, cerrar cada diez segundos los ojos. Paso a paso. Os imagináis como acaba la historia: una de las veces que cerró los ojos no los volvió a abrir, y lo siguiente es estamparse contra el coche de delante, que conducía un general retirado del Ejército, y acaba todo más de buen rollo de lo que probablemente merece la historia. Como dice el cardiólogo Valentin Fuster, lo mejor que le pasa a la salud de muchas personas es un infarto: mejor un susto a tiempo. Por supuesto igual que mi amigo se estampó contra el de delante, se podía haber comido uno que venía de frente. (Lo peor de la historia es que aunque es de lo más gordo que le ha pasado, a ninguno de los que le conocemos nos sorprende  viniendo de él. Con el mayor aprecio lo digo, tio, que seguro que tarde o temprano lees esto).

Pues oiga, es jodido, pero es verdad. La mayoría de las veces nos pegamos la hostia, pero eso está ahí. Es una de las características del ser humano: no hacer caso cuando nos dicen ‘no sigas por ese camino’. Porque vale que la mayoría de las veces tienen razón cuando lo dicen, pero ¿Que hay de cuando se equivocan? ¿Que hay de aquel que triunfa, de aquel que abre ese nuevo camino? ¿No es gracias a esos valientes, inconscientes, y sobre todo suertudos del copón (porque lo que han tenido también es mucha suerte los jodios) los que netamente han hecho avanzar a la humanidad? ¿No han sido esos pequeños progresos los que nos han permitido al resto seguir adelante?

De todas formas, hoy escribo estoy por lo que lo escribo: ojala hubiera seguido unos cuantos consejos. Ojala no se me hubiera llenado la cabeza de pajaros, ojala hubiera hecho las cosas en orden, ojala hubiera tirando en linea recta para pasar por donde tengo que pasar, ojala no tuviera 24 años, ojala tuviera la puta carrera acabada…

Alimentos biológicos, sostenibilidad, transgénicos, hambre, superpoblación.

Repetiré el título, porque en este extraño post hay más información en él (ahí está toda la información) que los comentarios que podría intentar hacer, a pesar de haberle dado vueltas, y vueltas, y vueltas:

Alimentos biológicos, sostenibilidad, plagas, cultivo intensivo, transgénicos, hambre, superpoblación

¿Como puedo hacer que todo case? Yo me rasco la cabeza.

Que si queréis post largo, yo lo suelto, pero no es más que dar vueltas a lo mismo.

Nativo de la tecnología

Estos dias han sido ajetreados. Aparte de exámenes y septiembres, de los que no me apetece hablar (y eso ya es hablar), mi hermana pequeña se ha ido de Erasmus a Alemania. Entre otras cosas, eso implica que mi padre quiere aprender a manejar ‘mejor’ el ordenador para escribirse con ella (eso si, el Google Earth ya lo tenía dominadísimo), y que mi madre tiene que aprender a desenvolverse con los menús nuevos de un movil que ha comprado en especial para hablar con Alemania, con lo que atrás queda su viejo y conocido Nokia 3510

(…)

Anoche, después de dos horas con mi padre y muchos folios de apuntes, conseguí pasar de la pantalla de bienvenida de Windows, donde seleccionas tu sesión. Le pude explicar lo que eran los conceptos básicos de escritorio, barra de tareas, botón inicio y la diferencia entre una carpeta, un archivo y un programa. Y te tienes que enseñar a ti mismo, tienes que aprender a enseñar, pues tú mismo demasiadas veces no sabes contar lo que quieres contar, y sobre todo hacer que el otro lo entienda.

Esto me lleva a una cosa que nos solían decir los profesores en el colegio e instituto (principalmente los de lengua y literatura): «si no sabes explicar algo es que no sabes lo que es», a lo que yo con un amable dedo respondo que una puta mierda. Estoy profundamente en desacuerdo con esa frase. Me viene a la mente el clásico ejemplo cuando solo sabes usar en programa en ingles (el 3d Max o el Photoshop), que si te lo ponen en español te pierdes. Yo se perfectamente lo que hacen los botones ‘chamfer’ y ‘bevel’, y los uso a menudo, ¿pero por qué debería saber que eso en español lo han traducido como ‘achaflanar’ y ‘biselar»?¿donde están, donde los han escondido?

Otro caso digno de análisis es el de mi madre. Hace un rato (justo al acabar he empezado este post) he intentado enseñarle como leer un mensaje recibido en su nuevo movil. Los entresijos de los menús se me han resistido lo normal mientras averiguaba como llegar, mientras ella me decía ‘vas muy rapido, no te sigo’, pero ahí estaba al final el mensaje. Lo que es normal es que yo no puedo explicar que estoy haciendo cuando yo mismo estoy aprendiendo en ese momento. Sigue leyendo