¿De donde saca x partido tantos votos?

No sé como, que siempre que hay unas elecciones (aunque solo he tenido derecho a voto desde hace cinco años) por algún lado se escucha: «tío, no entiendo donde están esos votos que tiene el partido tal…» . Igual que cuando se escucha eso de ‘tío, todo el mundo dice ver los documentales de La 2, y luego mira donde está el Tomate/Gran Hermano/Programa de AnaRosa/sucedaneo»
Tengo amigos de derechas y de izquierdas y siempre alguien lo pregunta ¿Como la gente sigue votando a ese partido ? ¿De donde salen esos 10 millones de votos, de debajo de las piedras?, a menudo acompañado de un tono como de profunda perplejidad e incluso desconfianza, ante estos sus amigos de los que empiezan a sospechar son solo fachada; ellos dicen de votar a uno cuando en realidad votan al otro… traidores…

La verdad creo que es mucho más simple y más triste: nos solemos rodear de gente de nuestra condición, incluso sin quererlo. Nos sirve para reafirmarnos en nuestra postura, para sentirnos seguros, saber que no somos raros y que no estamos solos. Incluso aunque nuestra ideología o nuestros gustos sean extremadamente peculiares, nos hace sentir que no somos débiles, una raza en irrevocable retroceso, incluso destinada a la extinción. No solo eso, nos sirve para creer que en realidad, nuestro grupo es poderoso, todo el mundo es así, debería de ser así y ni tan siquiera nos explicamos como puede haber alguien de distinta condición, como se puede sostener esa postura.
Si eres de los que ves los documentales de La 2, una ‘amplia’ minoría (si es que ves la tele, es solo un ejemplo), probablemente te las hayas apañado para tener unos amigos que curiosamente también vean lo mismo. Así no explicas como haya gente que pueda escoger otra cosa.

Cuando precisamente, lo más interesante y enriquecedor es tener cuantos más variados amigos mejor. De ahí surgen las mejores charlas y debates, incluso partiendo desde la radical oposición ideológica, siempre que haya unas cuantas cañas de por medio y una tranquila y profunda voluntad de convivencia. Un brindis por esas charlas :)

¿Es necesario que haya pobres para que haya ricos?

Nota: la idea de publicar esto (que no la pregunta en si, que como ya dije probablemente me vengo formulando desde hace años), viene a raíz de este post de Hugo. Os recomiendo leerlo antes de pasar a mayores.

Es sencillo, quiero lanzaros esta pregunta (tal vez una gran pregunta), este post lo vais a hacer vosotros. No es una sentencia que hago, es una pregunta abierta que lanzo desde la ignorancia ¿Que opináis?
Iba a escribir algo un poquito más desarrollado, con algo más de referencias, datos, argumentos y puntos de vista desde los pobres conocimientos que tengo de economía, (sobre todo quería hablar de ‘la larga cola’, ahí queda eso) pero obviamente -para variar-, la cosa se me iba de las manos y no solo iba a hacer otro ladrillo intragable, sino que no iba a tener huevos de redactarlo y acabarlo en un tiempo sensato. Así que lanzo la cuestión, y si necesito desarrollar ideas (que probablemente así sea), ya vendrán más adelante.
Por supuesto, quiero vuestras opiniones, si vienen solas que vengan (mientra ma, mehó), pero agradeceré sinceramente las que vengan acompañadas de argumentos, desde puntos de vista económicos, históricos, estadísticos, energéticos… Es un tema espinoso que siempre se salda con sentencias exageradas, cargadas de consternación, indignación y alguna que otra dosis de bilis al encontrarse las distintas opiniones. La pregunta no es si ‘viven los ricos a costa de los pobres’, puesto que mas que algo que se preste a duda, es mayoritariamente una verdad histórica, que aunque obvia a nivel local, no veo tan clara a nivel global. Lanzo esta pregunta desde la humildad, libre de connotaciones y prejuicios, quiero tantear vuestros pareceres y si es posible, aprender algo. Se que haciendo esta pregunta me arriesgo a ser tachado de iluso, acomodado y/o torpe, pues a algunos os parecerá que la respuesta es ‘obvia’, sin embargo creo que os puede sorprender la variedad de respuestas ‘obvias’ que hay. Si es asi, aqui me teneis, yo he pensado mucho en ello y nunca he llegado a una conclusión irrebatible. Planteo pues la pregunta así:

¿Es determinante y completamente necesaria la existencia de pobreza y hambre en alguna parte del mundo, para que exista bienestar en alguna otra parte? ¿Impedimos desde nuestra riqueza a los pobres elevar su nivel de vida? ¿Vivimos a su costa?
¿Sería posible un mundo donde todos fuésemos ‘igual de ricos’, o al menos, donde no hubiese pobreza?
(Que no ‘igual de pobres’, cuidado: dejemos las connotaciones comunistas, negativas para quien se lo parezcan, aparte)

¿Es necesario que haya pobres para que haya ricos en el mundo?

Una obviedad que si quiero puntualizar, y de paso zanjar -por si alguno salta-, es el hecho de que hoy por hoy el planeta no sostendría 6500 millones de personas viviendo al nivel de consumo-de recursos que llevamos hoy en día unos cuantos. De hecho, como lo tenemos montado no soportaría/soporta ni la décima parte de individuos. Consumo y sostenibilidad no son igual a riqueza, es un debate distinto, asi que quisiera dejar esto aparte y partir de un supuesto imaginario de ‘recursos infinitos’. Si queréis discutirlo no tengo ningún problema en lanzar el debate en otro post. Si aparece cualquier otra cosa a matizar, la añado tranquilamente aqui.

Tampoco, si es que la respuesta es afirmativa (no espero ni lo uno ni lo otro) pretendo que sirva justificar el hecho de que haya pobreza y desigualdad en el mundo. De nosotros depende, como humanos y como iguales con mismos derechos, sacar a cuantos podemos de ella. Otra cuestión es si alguna vez podremos erradicarla completamente.

##Apéndice/Actualización.
Las respuestas recibidas hasta el momento, que realmente os agradezco, ofrecen una visión demoledora: es imposible un mundo como el nuestro, como el de ahora, que todo el mundo sea rico, como digo, viviendo al ritmo de vida occidental. Me sorprende no encontrar ninguna respuesta que lo niegue. Añado pues a las preguntas anteriores una reformulación hipotética, que requiere más imaginación por vuestra parte para ser respondida.
¿Creeis que en un mundo donde solo vivieran, digamos, unos pocas decenas de millones de personas (y no 6500 millones que hay ahora), con el mismo nivel tecnológico, cultural y de recursos, se alcanzaría cierta ecuanimidad y justicia, o nos la ‘apañaríamos’ para que siguiera habiendo sangrantes diferencias como las que hay?

Morir de exito

Lo peor que le puede pasar a uno con sus gustos genuinos es que estén de moda (que no ideas, que idealmente no entienden de modas). Uno, si es que lo busca, nunca obtiene ‘reconocimiento’: antes de la moda por raro; durante, por vulgar; y después, por desfasado.
Cuando todo el mundo pretende ir a contracorriente, al final todos forman parte de la misma corriente ¿Pero que sentido tiene ir a contracorriente cuando nuestra naturaleza gregaria nos lleva a juntarnos con gente que va en nuestra misma dirección, a hacernos creer a nosotros mismos la ilusión de que todo el mundo se nos parece y los que no son iguales a nosotros son una remota y reducida panda de insensatos desconocidos? ¿No tendría más sentido alejarse de todos los tuyos, e intentar dejar claras tus ideas en donde todos van en dirección contraria a la tuya? ¿De que sirve celebrar tus ideas políticas, por ejemplo, en un periódico que es de tu misma condición, donde tanto la editorial como todos tus lectores sabes que te van a dar la razón al tiempo que no vas a llegar a aquellos a los que pretendes ‘convencer’ de tu postura?

Bueno, iba a escribir un post ladrillaco de los míos, acerca de lo que supone, que por ejemplo, que ahora ser un ‘friki’, o más ampliamente ser ‘raro’, sea lo normal. Pero Mauro te suelta una tira como esta y uno se queda sin nada que añadir. Que crack.

Un viejo articulo del ‘Muy Interesante’

Aquí lanzo este post tipo ‘referencia’ que intento que me sirva como tal para futuros enlaces. Trata sobre un articulo que leí hace mucho tiempo en el «Muy Interesante» (hace más de diez años) y que tras un tiempo prudencial de fútil búsqueda para ofrecéroslo integro, paso a intentar explicároslo a partir de lo que recuerdo de él. Si alguno por casualidad conoce el original o tiene más datos, le agradecería mucho que me enviase alguna referencia, pues me encantaría poder dar información fidedigna acerca de los autores y la fecha del experimento.

El texto ofrecía a mi parecer uno de los análisis acerca de las relaciones sociales más esclarecedores que he leído. Hablaba de una simulación hecha con ‘entes virtuales inteligentes’, a los que a cada uno se le asignaba un comportamiento, y se estudiaba la interacción entre ellos.

En el experimento se creaban cuatro ‘razas’ de individuos, cada una de las cuales tenía un comportamiento característico. Pretendidamente simulaban un comportamiento parecido al humano, con sentido del control territorial, una tasa de nacimientos y supervivencia prefijada y un sentido de la percepción no necesariamente perfecto.
La primera raza se caracterizaba por ser absolutamente pacifista. Jamas, bajo ninguna circunstancia o tipo de agresión respondía o tomaba acciones de represalia. A estos los llamaban ‘pacifistas’
La segunda era opuesta a la primera, y se caracterizaba por una agresividad desmedida, hacia propios y extraños y sin necesidad de provocación previa. A estos se les llama ‘agresivos’
Una tercera pretendía ser justa: no agredía a nadie si no se veían agredidos, pero no dudaban en responder y tomar medidas si consideraban que se había visto atacados, haciendo uso a rajatabla de la ley del Talión: ojo por ojo, diente por diente. Los llamados ‘justicieros’
La cuarta ‘raza’, por fin, pretendía ser igualmente justa, pero con cierta ‘generosidad’, con cierta tendencia al perdón y a no dejarse guiar por ‘calentones’. Por supuesto no se quedaban parados ante una agresión, pero no eran tan radicales ni se veían tan excitados ante ellas. Les llamaban los ‘generosos’

La simulación consistía en entremezclar las cuatro razas y dejarlas interactuar, ver cual era destruida y cual sobrevivía.

Pues bien, los resultados del experimento al final eran los siguientes: la primera raza en caer, oponiendo nula resistencia, era la de los pacifistas. Su ‘terreno’ virtual era fácilmente invadido por los ‘agresivos’, que rápidamente se hacían con el control de la situación.
Sin embargo, la agresividad sin criterio de esta raza les hacia ser los segundos en caer: los conflictos internos espontáneos los abocaban a una destrucción acelerada por las guerras abiertas contra las otras dos razas, que no vacilaban en defenderse ante los ataques indiscriminados que estos emprendían. En poco tiempo eran también borrados del mapa.
Esto dejaba con dos razas, la de los justicieros y la de los generosos. Como he dicho, a cada raza se le proveía de cierto sentido territorial, cierto sentido de justicia, así como cierta tendencia al ‘error’ en sus percepciones. El caso es que de forma tan previsible como inevitable, a veces sucedían conflictos de forma espontanea. La raza de los ‘generosos’ tenía mayor tendencia a entender con mas calma los actos hostiles tanto internos como externos, asi como las violaciones a su territorio, mientras que la de los ‘justicieros’ acababan entrando en una espiral de violencia donde jamas se dejaba pasar una, que cada vez se veía acrecentada con una respuesta de mayor vigor.

Mientras la raza de ‘generosos’ sobrevivía y convivía con sus propias neuras, malentendidos y errores con un mecanismo natural que los compensaba (la capacidad de perdonar), la raza de ‘justicieros’ tenían tendencia a enfrascarse en escaramuzas que no tardaban en desembocar en guerras abiertas que a largo plazo, acababan diezmando su población.

El experimento se repetiría variando los datos en numerosas ocasiones. La mayoría de las veces el experimento daba como resultado la supervivencia de los ‘generosos’.

Las conclusiones os las dejo a vosotros.

Insisto, me gustaría tener datos precisos acerca de aquel experimento, pues dicho así, todo esto podría estar inventandomelo. De todas formas se que su valor seguiría siendo nulo si pretendiera convencer a alguien sobre cierto punto de vista aunque tuviera datos más precisos. En las simulaciones de ordenadores es muy facil cambiar las variables y conseguir un resultado u otro, y elegir el que más nos ‘convenga». Y por no entrar a hablar del valor de la simulación de un ordenador y pretender extrapolar sus conclusiones al complejisimo mundo real.

En cualquiera de los casos, me vale a la perfección para ilustrar una idea y forma de entender la vida con la que esencialmente estoy de acuerdo.

 

¡Cálmate, colega!

 

El post que no quiero escribir hasta que acabe la carrera.

Este no va a ser ese post, pero aviso: estoy hasta los cojones de la carrera. Dicho queda.

No porque sea difícil, no porque se me haya atrangantado, ni porque lleve mucho tiempo aquí y esté estancado, por nada de eso. Que si, que también, que son razones de peso, pero no son esas la razones.
La razón es ver que lo que tengo que estudiar ni remotamente se parece o tiene que ver con lo que se supone tendría que ser. ¿Es nuevo lo que digo? no, pero necesito decirlo. Se supone que mi carrera es la carrera que mas se ajusta y mas cerca me deja de aquello que quiero ser, pero eso sigue siendo demasiado lejos. Y no lo digo por la impresión de que me va a dejar poco preparado (esa sensación la tenemos todos). Sencillamente me embarga constantemente la sensación de no saber que hago aqui. Uno sigue adelante, si, sin tener las ideas muy claras y con tal vez demasiada poca prisa, pero uno sigue. No voy a hacer ahora un alegato en contra de la titulitis que hay en este país, pues pecaría en demasía de hipócrita (y ya llevo mi carga), pero podría estar estudiando cualquier otra cosa y creo que seguiría teniendo la misma sensación que la que tengo aquí.

i'm beginning to see the lightPor supuesto que voy a acabar la carrera, tengo que acabarla y quiero acabarla. Que nadie se preocupe por ello, los planes son los mismos de siempre. Por el tiempo invertido, porque estoy más cerca del final que del principio, y porque realmente no creo que haya nada que me guste más.
Antes, para quien no lo sepa, os cuento que estudio Ingeniero Técnico en Diseño Industrial en Málaga. Lo que me espera probablemente es acabar diseñando muebles para ikea o sucedáneos, nuevos modelos de abrelatas o un flexo megachachipiruli. Tengo muy claro lo que me gusta, y por desgracia no es trabajar en eso, aunque si lo que más cerca está. Lo peor es que lo que se estudia en la carrera parece que ni se acerca a eso. Tengo muy claras mis pasiones, y no me he metido en esta carrera ‘porque no sabía en que meterme’: sencillamente dentro del estrecho abanico de opciones, era la más prometedora.

¿Cuales eran las otras carreras? Pues miren ustedes, las otras opciones que tenía eran Bellas Artes, de la que me abstengo de hacer comentarios (ya he oído bastante de fuentes fidedignas), y la otra, Comunicación Audiovisual. Todo muy bonito, muy artístico, y probablemente me hubiera defendido bien, laboralmente hablando, de haberlas acabado. Pero la verdad es que me tiraban las ciencias, me veo capaz en ellas, me mola una ingeniería, aunque sea un peritaje (en España no hay superior de Diseño Industrial).
Me gustan las ciencias. Me gustan las ciencias. Me gustan las ciencias. Me gustan las ciencias... algo resuena en mi cabeza.

Bueno, pues si, me gustan las ciencias, pero acaban siendo algo tan complejo, complicado, abstracto… adjetivos que se aplican tanto a lo que intrínsecamente son, como en lo que concierne a mi relación con ellas. Me gusta la ciencia, pero al final me gusta la ciencia de Punset y sus Redes, la de Carl Sagan, la ciencia que te hace pensar, que te ofrece respuestas; sus métodos, lo que puede aportarnos, la forma de la que nos condiciona; la ciencia que te ayuda a comprender mejor el mundo y universo en que vivimos. Claro, así es fácil que te gusten las ciencias, te gustan hasta que tienes que calcular las tensiones tangenciales y normales en el punto 1 de una pieza A sometida a un esfuerzo axial de tracción de X newtons en el par cinemático Pascual
Y esto lo dice uno que desde 2º de Bachiller tiene atragantadas las matemáticas. Y diréis, ‘pues vaya huevos cuadrados, Rufo, tienes de meterte en una ingeniería’. Y yo os digo: pues si, aquí están.

Por cierto ¿como creéis que elegí la carrera? Fue surrealista, una decisión de un minuto. Tan sencillo como acudir al despacho del orientador de mi instituto, compañero de mi padre, y tener una conversación no muy distinta a esta:

– ¿A ti que te gusta?
– Ordenadores y dibujar.
– Y también te gusta la física y las ciencias, ¿verdad? (*Él, por supuesto, controlaba mi historial y referencias)
– Sip.
– Pues lo tuyo es Diseño Industrial.
– Vale.

Así tiré para Málaga, después de un absurdo año que no me sirvió ni para sacarme el carnet del coche (me tiré los primeros cuatro meses en Jaén en una surrealista paranoia absurda llamada Informática de Gestión), y aquí sigo todavía, en mi sexto año de Ingeniería Técnica en Diseño Industrial (y los que me quedan) en una carrera teóricamente de tres.

Y la pregunta, (la maldita pregunta): ¿Tan difícil es?. Pues si, y pues no. Con todos mis respetos, no es un Magisterio en Educación Física ni una Publicidad, pero tampoco es Ingeniería Superior. La mía es un «sencillo» peritaje de tres años, y además de los fáciles (quiero decir, entre I.T. Mecánica, Electricidad, Electrónica y Diseño Industrial, la más fácil es la última). Por supuesto hay asignaturas que se las traen y se le atragantan al mas pintao, pero eso no justifica que me la esté sacando esto al ritmo que llevo.

Con respecto a estar tardando tanto, sencillamente ME HE TOCADO MUUUUCHO LOS HUEVOS. Es la triste y vergonzosa verdad a la que como escarnio público autoimpuesto me obligo a vociferar aquí. ¿De donde pensáis que sale tiempo para flickr, para blog, para tantas cosas en Photoshop, en 3d, en vídeo? Para colmo soy leeeento, remoloneo, doy vueltas, la gente que convive conmigo suele tener que esperarme cuando hay que hacer algo…
Pero volviendo al tema, me agobio en exámenes, entonces aprieto y saco un par de asignaturas en el mejor de los casos y ninguna en el peor (y suerte que no desaprueben asignaturas): mi media roza alrededor de cuatro anuales. Pero el resto de meses (lo siento papá y mamá, que voy a decir que no sepáis, seguro que María lee esto y os lo enseña) me estoy tocando las pelotas. Voy de vez en cuando a alguna clase (que para colmo las tengo en mayoría por la tarde), y hago si hay que hacer algún trabajo en grupo. Pero ya esta. El resto del tiempo pamplineo, con internet, con Photoshop, con 3ds Max o programa de turno. No tengo amigos en la facultad ni nunca me he preocupado por tenerlos, lo que implica no tener a quien preguntarle cosas, pedir apuntes o exámenes pasados resueltos, etc. Paradójicamente, mis dos compañeros de piso estudian lo mismo que yo: uno ya ha acabado, (aunque misteriosamente no recuerda nada de lo que supuestamente ha estudiado al preguntarle, ¡pero su expediente está ahí!); y el otro con la cosa de que trabaja tampoco se le puede pedir más. Por lo menos trabaja, y de hecho va poco más o menos igual que yo.

4 MagnificosDebo mencionar a mis amigos (amigos que estudian en mi facultad, amigos con los que misteriosamente nunca coincido allí), que son iguales o ‘peores‘ que yo. Somos casi todos de Ingenierías, nos conocimos el primer año en una residencia y somos misma carne, misma calaña: Dios los cría y ellos se juntan. Nadie me podría decirme ‘no te juntes con ellos que son mala influencia’ por que posiblemente yo sea igual de mala para ellos. Imaginad el resto. Eso si, son mis mejores amigos, los quiero mucho y no los cambio por nada.

Al final, cuando tengo una conversación con alguien (después de yo emitir la autoindulgente al tiempo que defensiva frase ‘es verdad que he sido muy vago’), me dicen: ‘bueno, no pasa nada’, o ‘a todos nos ha pasado lo mismo’, o ‘tampoco ibas a ponerte a trabajar con 20 años’, ‘así, creas o no, también acumulas experiencia’, ‘no tengas prisa en acabar la vida de estudiante’… o cualquiera de sus variantes. La pura verdad es que tengo 24 años y todavía no he pegado palo al agua. Por supuesto me asusta enfrentarme al mundo laboral, no sé como sobrellevaré levantarme si o si todos los días por la mañana asi como tener mucho menos tiempo libre. Pero sencillamente, no se puede demorar más, y tengo ganas de tener ese tipo de libertad de la que como estudiante no dispongo. Y por no hablar del hecho de que yo, los de mi panda y todos los que son como nosotros somos unos mantenidos, no apreciamos lo que tenemos, no aportamos nada a la sociedad y no hacemos otra cosa que chuparle la sangre a nuestros padres: como muy bien definió una vez uno de los nuestros, Hannibal Lecter babearía por nuestro hígado.
Pepito Grillo hace bien su trabajo: atormenta. Pero sigue sin hacer que estudie.

Diseño Industrial se me esta atragantando, y es fácil pensar que tal vez haya sido un bocado grande para mi. Sin embargo, sé que no soy tonto, soy capaz de sacar esto; pero no desde luego con mi sempiterno sistema de mínimo esfuerzo.
Además, creo que no me he vendido, no he renunciado a mis verdaderas pasiones (que si, son las artes plásticas y el también el cine) a cambio de estudiar otra cosa que me dé más seguridad. Que si es verdad que la pela es la pela y entre las tres que me gustaban, Diseño Industrial es la que más garantías me ofrece, pero lo cierto muchos de mis ídolos, gente que hace eso a lo que yo me quiero dedicar, mis Santiago Calatrava y Steven Spielberg particulares son Ralph Mcquarrie, Syd Mead, Doug Chiang, H.R. Giger, todos ellos diseñadores industriales: de hecho ese sería uno de mis sueños: acabar diseñando naves espaciales y robots para una película de ciencia ficción, (de éxito a ser posible) aunque me puedo conformar con un videojuego -notese la retranca-. Como he dicho, es un sueño, por pedir que no quede, pero ni el tiempo ni el esfuerzo que estoy poniendo tienen pinta de llevarme en esa dirección. (el otro sueño es acabar ¡en la ILM! de eso hablaré en otro gran post en preparación)

Me permito escribir este post (que repito, no es el que quiero escribir hasta que acabe la carrera) por que al menos he tenido un cambio. He encarado lo que hay que encarar y creo que empiezo a tener cogidas por los huevos esas asignaturas malditas, en vez de ellas a mi: les he perdido el miedo. Ya me he quitado algunas, ahora sé que puedo acabar, aunque me cueste. Empezando por Matemáticas de primero (si, las de primero, Fundamentos: he tenido un amargo encuentro con ellas este febrero, en septiembre caen fijo), Sistemas Mecánicos, Diseño de Máquinas, Diseño de Estructuras, Diseño de Instalaciones de Fluidos y Térmicas, Diseño de Instalaciones Eléctricas… ¡Vaya nombres, eh! Son todas esas que te vas dejando, esas que por cobarde, inútil, inconsciente e insensato no te atreves a encarar. Vas sacando las marías, manteniendote de cara a la galería mientras familiares te van preguntando si has acabado ya (aunque, total, cuando acabes esa pregunta la van a cambiar por ‘¿estas trabajando ya?’). Y esas asignaturas se van quedando. Y cada año aprietas un poco más, suponiendo que te vas a sacar más asignaturas, cuando lo que pasa es que su dificultad se incrementa a causa de un nefasto e insensato criterio de selección libremente escogido, acabas por sacarte solo tres o cuatro, más difíciles, eso si, pero igual número que todos los años…

Bueno, no he dicho nada nuevo ni nada que no le haya pasado a algún estudiante en algún momento. aquí dejo este ladrillaco, siento el tostón, perdón por las disculpas, y reivindico una vez más mi derecho al pataleo y a escribir en este, mi blog: bien que me viene algunas veces dejar por escrito ciertas cosas, pues normalmente me ayudan a pasar pagina. He de decirlo, es probablemente el post más sincero que he escrito en este lugar. Gracias por todo.

Y atentos al tema que va a haber cambios por aquí. Saludos.

Actualización: este post tuvo su continuación cuando acabé la carrera, en 2012.