Procrastinar e Intercrastinar

(¿De esto no había hablado yo antes? Juraría que si…)

De esas perlas reveladoras que de vez en cuanto se anotan los Microsiervos, traigo de parte suya la definición de estos dos conceptos: Procrastinar e Intercrastinar, o llamesé también del talento natural o adquirido en saber perder el tiempo y acabar por no hacer nada…

No tengo nada que añadir, solo que me ya me ha venido algun colega a contarme ‘¿has leido microsiervos?’, con ese tono de ‘he visto una cosa que al instante de leerla me he acordado de tí!’ xDDD
Los conceptos no son nuevos parqa nada, pero lo bueno es saber que eso tiene nombre, es decir, no es tan raro; saber que no eres el único que lo hace… ¿mal de muchos? :D

Star Wars, 10 años

Por ahora, este enero, que hace como 10 años que estrenaron las Ediciones Especiales de Star Wars en los EE.UU., que hace como diez años que emitieron El Imperio Contraataca y el Retorno del Jedi en Canal Sur, que las pude por primera vez grabar en video, que las pude ver enteras, del tirón y siendo ya algo mayor… por ahora hace 10 años que me dí cuenta que Star Wars no eran solo películas, que me obsesionaban de una forma desconocida. Por ahora hace unos diez años que me declaré oficialmente friki :) (aunque no sabía entonces ni lo que era ser friki, ¿existía ya esa palabra?)
Luego ya vendrían Matrix, Los Anillos… descubrir Internet… pero ya es otra historia.

Miedos viscerales

raven.jpg¿Miedo a la oscuridad? ¿Por qué miedo a la oscuridad? No es tanto miedo a la oscuridad en si misma; es miedo a todo lo que ello supone, a todo lo que puede esconder: la oscuridad, en si misma, no es nada: pero puede serlo todo. Puede ser lo que te imagines. Puede ser precisamente eso a lo que más miedo tienes en el mundo. Aunque ni siquiera sepas qué es eso, aunque sea el miedo en si mismo.

Otra cosa que pasa, los miedos al fin y al cabo desaparecen por si solos, desaparecen viviendo, experimentando, viendo que en realidad no hay peligro alguno. Todos los niños creen en monstruos debajo de la cama (igual que creen/les hacemos creer en reyes magos, papas noeles y ratoncitos mágicos, supongo que una cosa está relacionada con la otra)… y poco a poco vamos aprendiendo la cantidad de gilipolleces que nos cuentan y dábamos por verdaderas.
Pero por ejemplo, hay cosas que están tan arraigadas, en las que la própia lógica tiene tan poco que hacer… ¿hay remedio para eso? Si uno tiene miedo a montar en avión, con lo mismo razonado antes, ese miedo se le acabará quitando viajando mucho y comprobando en persona que no pasa absolutamente nada. De hecho, seguramente sea el único método, por muchas estadísticas que se muestren (lo típico: en coche hay -muchos- más accidentes), por muchas explicaciones que se den acerca de ello, la mejor forma es vivirlo en tus propias carnes, como suele pasar siempre (pues no solemos aprender de experiencia ajena).

¿Pero y si el miedo ya es en si mismo el miedo al miedo? No miedo al avión, sino miedo al miedo que vas a sentir cuando estés montado.
Y que al fin y al cabo, ¿que hacer? Uno no tiene porqué montarse todos los dias en avión, pero ¿y si le tienes miedo a algo más común? Arañas, serpientes, ratas, insectos en general… el trato con ellos lo mismo te lo quita… ¿funcionaría meterte en una bañera llena de ellos? ¿se te quitaría la tontería y el pavo? ¿o te crearía un auténtico trauma?
Y claro, no habla uno del miedo a que te pique o te muerda o te coma, no hablo del miedo a que el avión se estrelle: hablamos del miedo al propio bicho, de miedo al miedo…