Ya lo he dicho varias veces, me considero una persona de ciencia, desde siempre. Se me daba bien la física, estudié para ingeniero, siempre me ha gustado la astronomía… En fin, que disfruto observando y analizando, que es de lo que realmente va esto.
Pero las matemáticas, a mi, fatal. Siempre he sido muy sucio, en el instituto entendía y resolvía los problemas a mi manera, pero cateaba porque nunca supe exponer ni demostrar nada. Tardé SIETE años en aprobar la asignatura de Matemáticas de primero en mi carrera, y casi porque al profesor le di pena (si, esa historia es para contarla algún día…). Andahombreya, tantas fórmulas y letras y tanta chorrada, ‘te ya por ahí…
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¿Pues sabéis que? En las matemáticas encontré la respuesta.
Hey, que no me he vuelto ahora un racionalista cartesiano ni voy a empezar con esas cosas que tanto gustan en filosofía tipo «P=>Q». Con todo, recuerdo una cosa llamada la ‘solución trivial’ a un sistema de ecuaciones, y que en matemáticas no tiene mayor interés (de ahí su nombre).
Se suele mencionar en clase por afán de completitud, y lleva a cualquier profesor diez segundos explicarlo: la solución trivial es dar valor cero como solución a las incógnitas del sistema de ecuaciones que se nos presente. Así de sencillo, y automáticamente el sistema está resuelto. Normalmente hay otra solución más compleja, interesante y digna de estudio, y es a lo que el cansino del profesor va a dedicar las dos siguientes semanas de clase y por lo que tú, que no te estás enterando de una puta mierda, vas a catear, again, and again…
Pobre yo-de-hace-diez-años :D
Total, que todo lo demás es un dolor de cabeza. Sin embargo, la solución trivial, eso que tan poco interesa a matemáticos y a filósofos, ese horror vacui… a mi ME-ENCANTA.
¡Qué sencillez!, ¡Qué elegancia! ¡Con qué facilidad queda explicado todo! ¡¡La solución es un puto cero!!
¿Vais viendo por donde voy?

Para que veáis que no mentía :D, este es un extracto de mi matrícula de mi penúltimo año en Málaga. Me da autoridad, ¿no?, la estudié un montón de tiempo… Y si, también era quinto año de fluidos y térmicas, que irónicamente luego fue la asignatura más directamente involucrada en mi PFC…



