La mala follá que tiene el sueño…

No que voy el otro día (anteanoche, para ser exactos), y se le ocurre al siguiente sueño pasarse por mi cabeza: cambian el plan de estudios de mi carrera, y de todas las asignaturas que ya tengo hechas, me convalidan apenas cuatro, y encima cuatro mierdas de marías. A tomar por culo todo: vuelvo a estar en primero. ¡Dios!

Lo he pensado muchas veces: con lo que cuesta ya aprobar, casi hay que agradecer que no ‘desaprueben’ asignaturas’. No es lo mismo soñarlo que vivirlo, pero se acerca mucho más a eso que sencillamente imaginarlo. Los sudores y el pulso acelerao al despertarme no me los quita nadie xDD

Galán de Noche

Hoy he aprendido una cosa: lo que es un galán de noche.

Es esencialmente un lugar donde dejar la ropa, con mas respeto para su forma que dejarla en un colgador, con más comodidad que dejarla dentro de un armario con su percha. Una solución elegante.

Es lo mismo que hacemos con los respaldos de las sillas.
Es decir, lo mismo que una silla.

Pero sin silla.

Pretendía hacer algun juego de palabras chistoso entre la palabra ‘elegante’ y ‘galán’, puesto que suenan parecido, pero creo no hay suficiente chicha ahí (¿egalante, elegalante?) y paso de insistir en ello.

Pero sobre todo, no insisto más porque el propio concepto del galán de noche me parece ya bastante chistoso.

Fotos en sueños

Me pasa algunas veces cuando estoy soñando y me pasan cosas curiosas: desde tan espectaculares ver una montaña flotante que se sostiene por la presión del chorro de agua de una pequeña fuente que hay en su base, hasta tan aparentemente aburridas como comer espaguetis en mi cuarto, junto a John Locke y Hurley de Perdidos, viendo con ellos su propia serie, en mi ordenador… y me pasa que a menudo pienso, dentro del sueño, ‘voy a echarle una foto a esto’.
Pero pienso echar la foto, no solo porque lo que quiera que sea eso, sea impresionante y un momento digno de recordar -que también-, sino porque en una voltereta extraña a medio camino entre el sueño lucido y la estupidez absoluta, pienso ‘Echo las fotos con la cámara digital y luego, cuando me despierte, las vuelco al ordenador’.

Es decir, una parte de mi llega a darse cuenta que estoy en un sueño, y de que lo que hay enfrente mia es como mínimo digno de ser recordado, pero al mismo tiempo, ni llego a caer en la lucidez de ser plenamente consciente de estar en un sueño (y poder controlarlo, que solo lo he podido hacer un par de veces), ni en la logica obviedad de que cualquier foto que eche en el sueño va a ser en vano: que yo sepa no tengo ningun puerto USB saliendo de mi cerebro…

Y todo esto, es todavía solo hablando de las veces que consigo echar las fotos dentro del sueño. En esas ocasiones, al despertarme, me jode darme cuenta de que esas fotos no sirven para nada.

Pero la mayoría de las veces ni siquiera las echo, solo lo pienso. ‘Debería echar la foto, debería echar la foto’, me repito dentro del sueño, y por unas cosas y por otras, por despistado, procrastinador, perro, dejado, vago y remolón, al final el sueño se acaba, me despierto y al final no he echado la puta foto. Lo peor, es que estando ya despierto, consciente, con los ojos abiertos, sabiendo que estoy en mi cama, en mi cuarto, aún sigo pensando: «Joder, que tonto no haber echado fotos, ya no las puedo pasar al ordenador»…

Si viera todas las series de TV que me recomiendan…

Si viera todas las series que me recomiendan… definitivamente me tendrian que inyectar suero en vena. Me tiraría siempre postrado en la cama (más todavía de lo que ya es) con la pantalla adecuadamente orientada y el ratón con la alargadera del cable puesto sobre el taburete de al lado. Y usando el teclado en pantalla para no tener que incorporarme más de la cuenta. Tuentifour hours, seven dias a la semana. Hagamos cuentas de las que emiten o han emitido hasta hace poco:

Prison Break, The Office, Perdidos, House, Las Chicas Gilmore, Heroes, Me llamo Earl, The I.T Crowd, Mujeres Desesperadas, Nip Tuck, Battlestar Galáctica, Dexter, Smallville, Family Guy, Sin Rastro, Firefly, Los Soprano, Sex in the City, Stargate, A dos metros bajo tierra, Como conocía vuestra madre, Roma, El Ala Oeste, CSI Las Vegas, CSI Miami y CSI Nueva York…

De todas las mencionadas, solo sigo Perdidos (no porque crea que es buena, que lo creo, sencillamente estoy enganchado). A House, por el contrario me he desenganchado, creo que voy pillando cierto patrón. De The I.T. Crowd solo hay 12 episodios de 20 minutos que se zampan en una tarde, muy parecido a lo que pasa con Firefly (por supuesto,  recomiendo encarecidamente las dos). Solo he visto el episodio piloto de Prison Break, y ni uno solo de Heroes, que son las dos que mas me insisten en ‘videar’. Dexter no me llama nada la atención. A Las Chicas Gilmore me estoy enganchando novia mediante. Y muchas del resto, por lo que he visto haciendo zapping por la tele o en youtube, dan justo para eso; para ratos realmente muertos.

Por lo demás, me he bajado Bola de Dragon entera (me lo debo a mi, se lo debo a mi yo de hace 15 años, por tenerla aunque no vuelva a ver ni un puto episodio), la totalidad de Doctor en Alaska (de la cual, incidentalmente solo he visto dos o tres episodios en toda mi vida, que me encantaron en su momento), Twin Peaks (aunque no he visto ni un episodio), y por supuesto Friends, que se podría argumentar que no es necesario descargarla por la de veces que la han repuesto (argumento que se aplica de forma efectiva a Los Simpsons). Como homenaje final, estoy descargando la primera temporada de El Coche Fantastico y creo que ahí se va a quedar: solo he sido capaz de ver tres episodios antes de empachar mi sed de recuerdo. Me da pereza descargarme más cosas, al tiempo que me da cosica pensar que la eMula no tiene tarea.

No es que me niegue activamente a ver series… o si. No pienso que sean malas, no dejo de verlas porque mantenga la creencia o el prejuicio de que son una mierda. No, de hecho creo que son buenas, creo lo que me dicen, creo que si las veo me van a gustar tanto que voy a engancharme, me va a pasar como a todos, lo voy a flipar.

Pues ese es el tema: es que yo no quiero estar enganchado. Yo quiero tener algo que pueda ver cuando estoy aburrido, en el rato muerto que tengo mientras ceno delante del ordenador (porque, amados lectores, un servidor cena delante del ordenador). Quiero algo para ver justo ese rato, y sobre todo, que pueda dejar para ese rato. Un ejemplo perfecto es un documental, digamos que es un episodio individual, suelto y autocontenido (sin entrar al debate de que aprendes taxativamente, aunque sea mierda). Una película ya es demasiado larga, una película es para ponerse expresamente a verla, pero un documental se ajusta razonablemente a lo que busco. Sé que una serie no me va a servir para eso. Si estoy enganchado a una serie, voy a ver ese episodio en el mismo momento en que se descargue. Es igual que engancharse a un libro o un videojuego en la PSP: no sabría reservar para el autobús, para el rato que estoy en la cama intentando dormirme, para la visita al trono a plantar un pino: los voy a consumir rápido y en momentos poco adecuados, cuando sería menester estar haciendo otra cosa. No es solo el problema de que luego no voy a tener episodio para la cena o lo que quiera ser (¡donde se ha visto eso de ver dos veces un mismo episodio de una serie! ¿no son de usar y tirar?), sino que el episodio se puede descargar justo cuando me iba a la cama, justo cuando tengo que madrugar al día siguiente, justo cuando lo tenia todo redondo y planeado, perfectamente cuadriculado… Murphy mediante, ese episodio se va a descargar en el momento preciso, voy a tener que verlo y me va a romper todos los esquemas. Es un hecho contrastado, soy asi de desastre. Y no quiero eso. Por muchas conversaciones que me pierda, por muchas veces que me digan ¿¡¡Tio, no ves Prison Break!!?. No me gusta el fútbol y con ello ya me pierdo el 50% de las potenciales conversaciones globales, por no ver unas cuantas series de TV creo de verdad que no me pierdo nada.
Yo soy feliz sin ver esas series, y dicho sea de paso, creo que no me van a aportar nada, (que ya es otro tema que podría desarrollar largamente).

Vale, exagero, dramatizo, no es tan catastrófico, pero creo que la idea la he dejado clara. ¿Quereis que exagere más aún? Dicen que la heroina es cojonuda. Me lo creo. No pienso probarla.