Más de una vez he escuchado la pregunta sobre si toda esa amplia cultura general que algunos lucen no aparece condensada en algún libro, en algún sitio concreto donde se pueda consultar de un vistazo, o adquirir de forma relativamente rápida. Siempre digo que no hay trampas, que se trata de ser sencillamente curioso (la Wikipedia está ahí, valga este resumen, glups!, de la historia de la Humanidad), y finalmente leer mucho, pero aunque conozco libros para eso que piden (un ejemplo que siempre pongo es ‘1001 cosas que todo el mundo debería saber sobre ciencia’, de James Trefil), creo que mejor que el ejemplo a continuación, he encontrado pocos.
En apenas unas páginas, encontramos resumida la historia del universo, el sistema solar, origen de la vida, de la especies, del hombre y de nuestra misma historia escrita, todo en lineas muy generales pero mencionando todos los elementos básicos. El gráfico es de 1932, y a pesar de ello sigue en su inmensa mayoría perfectamente vigente, y a todos los efectos, sirve como un perfecto ‘comienzo’ para entender bastantes cosas, o al menos tener una visión general de ellas. Echadle un vistazo porque es tremendamente interesante.
Aunque eso si, está en inglés, aquí lo podeis ver a tamaño completísimo
Nota: no ignoreis este otro histomapa, este si, centrado y mucho más detallado sobre la historia de las civilizaciones humanas. Por cierto, putos chinos… :P , que siempre han estado ahí…
Estoy de vuelta. Si es que me queda algún lector, que espero que si, y se siente molesto por esta ausencia de más de dos meses sin explicar, pido disculpas. Y por qué no, ofrezco una explicación-cuento-milonga, y si acaso una reflexión de este ego-blog de mierdakaka.
Bien, ahí va la explicación oficial: me he estado enfrentando a la última asignatura de la carrera, y puedo decirlo sin que me tiemble el pulso ni suene a excusa, de las más dificiles, si es que no la más:Diseño de Estructuras. Yo sólito frente a ella, muy confiado después de satisfactorios resultadosfrente a las otras dos que me quedaban, atravesadas desde hace tiempo,en Septiembre.
Desde cero, sin tener ni zorra idea de que iba, y con unos apuntes prestados muy decentes; pero sin ningún profesor, clases, tutoría o guía, y en un farragosísimo proceso de asimilar conceptos y descifrar y resolver problemas. El otro día incluso me estuve tomando unas cervezas con mis amigos Ritter, Cremona y Henneberg… en el Matricial (creo que me echaron algo de PTV en la copa) Evidentemente es una broma, pero si he soñado con ellos: ¡es una movida cuando estudias algo, en este caso estructuras, y empiezas a verlas por todas partes…! En unos días se conocerán los resultados. Esto es lo que me ha tenido encerrado durante más de un mes en mi casa.
Una foto, mia, por aquello de ilustrar el post y que no aburra tanto. Molinos de viento en el Storebaelt, Dinamarca. Procesado 'a lo viejuno', pero nada de Instagram ni automatismos, I+D puro y duro por mi parte en Photoshop para recrear el efecto.
Eso… y un esguince de tobillo que me hice. Que me hice haciendo el gilipollas, por supuesto, no vayais a creer que haciendo algo tan noble como deporte -cosa que, cuidado, también podría haber sido-; unas dos semanas antes del examen. No hay mucho más que contar, aunque fue curioso ir por primera vez en mi vida a un hospital, por razones propias (segunda si contamos mi nacimiento, claro).
Puedo añadir que también estoy con el carnet de conducir, (si, a los 28 años acabar la carrera no es lo único que tengo pendiente). Saqué el teórico en diciembre, al segundo intento, con cero fallos; pues al primer intento, muy farruco yo, solo llevaba haciendo tests una semana. Ayer mismo empecé las prácticas (arranqué un coche por primera vez en mi vida), así que bien, muy bien todo.
*Y para colmo, WordPress se me rompió al intentar actualizarlo al 3.3.1, cosa que se ha solucionado sencillamente volviendo a la versión anterior, pero he estado una semana acojonadete pensando que lo mismo hasta había perdido la base de datos.
Estuve muy tentado a enlazar los pequeños clips cuando aparecieron sueltos en la web de la NASA, pero ahora que están compilados en una secuencia de cinco minutos…
Comentaría cientos de cosas, pero al mismo tiempo me doy cuenta de que cualquier comentario queda tan superficial y vacio ante esto… En cualquier caso, como apunte técnico: las imagenes no han pasado por ningun procesado, ni aumento de contraste ni de color ni nada, están sacadas, en la medida de lo posible, tal cual de la cámara.
Atentos a:
Pozos de gas y petroleo en Canadá, alrededor del segundo 0:33-0:34 y de nuevo en 2:51, con el premio de la Luna reflejandose en sus lagos.
El Nilo (y todo Oriente Próximo), en la noche absoluta en 2:24, y a la luz de la Luna en 2:41
La luz zodiacal que comienza a verse, cerca del amanecer, más allá de los Grandes Lagos, hacia el 0:23
La ¡totalidad! de la frontera iluminada entre Pakistan e India en 3:47 y 4:38
El reflejo de las auroras boreales/australes en la propia ISS (porque entiendo que no hace falta insistir en las auroras, ¿verdad?)
….
No es que este se haya convertido en uno de mis vídeos favoritos de todos los tiempos, es que imágenes como estas son las que te guardas para toda la vida.
¡Entrada Friki al canto! ¿A qué viene esto? Me recuerdan via Twitter que se acaba de estrenar la nueva peli de Tintin, pues al parecer sigue sin convencer a mucha gente el tema de los actores digitales. Ya sabéis de qué hablamos: el Valle Inquietante.
(Para profanos,‘el valle inquietante’ es una teoría, de mucha importancia tanto en robótica como en el mundo de los efectos especiales para el cine, que relaciona la empatía que despierta en nosotros una creación artificial, a medida que esta parece más o menos humana. El problema es que a medida que dichas creaciones se parecen más a los humanos, estas pasan inesperadamente a crear una fuerte sensación de rechazo, el mencionado valle, que solo se salva cuando la imitación es perfecta o casi perfecta (más informaciónen el enlace))
Personalmente, lo que he visto en los trailers de Tintin me ha sorprendido para bien, pues era más de lo que me esperaba, que no era mucho. De esto ya he hablado parcialmente aquí (entonces hablé de efectos digitales en general, no de personajes de carne y hueso), concluyendo que, aunque puntualmente ya se haya conseguido, sigue quedando mucho camino por recorrer hasta que nos traguemos, 100% y sin fisuras, un personaje de carne y hueso creado digitalmente.
Pero no he venido a hablar de criaturas digitales. Quiero hablar de criaturas ‘reales’: de las de goma y latex que poblaron la fantasía, la ciencia ficción y el terror de los años 80. Y sobre todo, el mal rollo que daban.
Porque ahora, tal vez ver estos efectos nos arranca una sonrisa. Y no hay a quien le falte condenarlos al ostracismo, no ya por cutres, sino por lo meramente anticuados que se ven. Será la edad, pero durante mucho tiempo yo he sido enfervorizado defensor de los efectos digitales, solo para volver a comprender recientemente el valor y la autenticidad que proporcionan unas buenas marionetas físicas. Porque, tal vez es aventurado decirlo, pero su ‘cutrez’ es una característica no implícitamente negativa, sino una cualidad netamente positiva y que en cierta medida facilitaba provocar las sensaciones que en ese momento uno debería sentir como espectador. No olvidemos que por lo general, esos efectos estaban a la vanguardia y el público los compraba, y solo ahora nos parecen obvios…
(…)
Empezaré, por supuesto, por V (1984). No sé si hay alguien nacido y criado en los 80 que no solo que no conozca esta serie, sino que no conozca esta escena: se nos revela por primera vez la verdadera naturaleza de ‘los visitantes’, en un mítico momento en el que Diana se traga un rata sin pestañear. Aquí va vídeo (con la versión de 2009 de regalo):
Es un plano que no dura más que un par de segundos, y sin embargo nos ha quedado a todos los que lo vimos de niños (y no tan niños), grabado en la retina. Solo al verlo recientemente he comprendido plenamente el por qué: no solo era traumático ver a una ¿persona? tragarse una rata; sino que ni siquiera se trata de una persona. Ay, ¡es un puto muñeco! Y como es evidente, ese muñeco está en el fondo del puñetero valle inquietante. La postura fija de la cabeza, el antinatural movimiento y la posición del brazo, la mirada perdida, la piel de goma… Ni siquiera la iluminación ni el encuadre coinciden. Esas cosas, que nos resultan evidentes ahora, cuando eres niño solo se perciben a nivel inconsciente, de una forma vaga y difusa, que solo se traducían en un par de ideas muy sencillas: