Ser Profesor (4)

Nota: quedaba pendiente esta entrada, que querré referir en el futuro, y no encontré en su tiempo el momento de publicarla, por inacabada. Justo lo empecé a escribir hace un año, justo lo publico ahora. Covid aparte, sigue todo igual de vigente que entonces ;)

Hoy, 1 de Septiembre de 2019 (ya sabemos que Septiembre es el Lunes del año), me ha entrado definitivamente la bajona, mañana voy a Pozoblanco a presentarme y finiquitar temas de la búsqueda de piso, pasado he de volver a Luque a evaluar a unos cuantos alumnos*, y quien sabe cuantos días más tendré que ir a Pozoblanco (como es normal, estaré oficialmente incorporado) hasta que las clases empiecen oficialmente el lunes 16.

*Unos cuantos que no hubo forma de aprobar en junio, ni para atrás, ni por mucho que nos tapáramos la nariz

Pues hablando de bajona, hablaré tal vez de la cosa más fea que nos pasó el año pasado: entraron a robar.

El robo

Un fin de semana de finales de octubre (al parecer coincidía con una feria local), unos desconocidos entraron por una ventana de mi aula de Tecnología, y se llevaron numeroso material. Desde herramientas usadas y de escaso valor (martillos, alicates, sierras…) hasta material algo más caro como una soldadora, diverso material de medida, kits de pruebas, y un par de torres de ordenador. Otras cosas de valor, las dejaron intactas. Nunca llegaron a otras aulas. Un poco random todo. El conserje me esperaba el lunes cuando entraba a primera hora, y no pudimos dar clase, pues estaba todo aún desordenado y destrozado.

Lo más triste, era el escaso valor de reventa que podían tener esos objetos, gastados, usados, obsoletos. Chatarra. Sin embargo para el instituto si supone un buen golpe tener que adquirir todo es material nuevo otra vez. Se lo dejé muy claro a todos mis alumnos cuando les informé de este incidente; les dije «no me han robado a mi, no le han robado al instituto, no le han robado a la diputación ni a la junta ni al gobierno… Os han robado a vosotros». Me pregunto si el mensaje calaría.

 

Así estaba el armario de las herramientas
Y así lo dejaron

Personalmente, y más allá de los papeleos y molestias propias del incidente, (hacer inventario, solicitar y reponer material, informar y concienciar a los chavales), no tuve ninguna pérdida personal. Solo después se hizo algo que se debería haber hecho hace tiempo: ponerle rejas a esas ventanas, situadas en un bajo de un patio (por el que se colaron). El seguro del instituto también se hizo cargo y no hubo nada mayor que lamentar. Pero la sensación de feo, de malestar, de ‘suciedad’, se queda contigo.

La guardia civil revisó las grabaciones de seguridad, pero ninguna cámara apuntaba al ángulo clave, y aparte de lo que parece ser un BMW negro al que no se le distingue la matrícula, nunca se aclaró nada. Sabemos a ciencia cierta que se trataba de alguien que conocía bien el instituto (entraron justo por una ventana que nunca cerraba bien con lo que no era necesario forzarla), pero aparte de eso, y ciertos rumores, a día de hoy nada de ese material reapareción, y seguimos sin saber quienes fueron los culpables.

Asignaturas que no son las mías

Me imagino que alguna vez habéis visto estos dos videos, el discurso de Steve Jobs en Stanford, y la charla de Rocky Balboa a su hijo (si no, no os los perdáis), y os lanzo una pregunta: ¿Qué pueden tener que ver con la asignatura de Tecnología? Os lo respondo ya: entre poco y nada*. Por que no los usé en la asignatura de Tecnología. Os cuento.

*(aunque la Tecnología, y todo, siempre se pueda relacionar con muchas cosas)

Cuando empiezas de profesor, una de las cosas más graciosas es cuando llegas, novato, superverde, y a dos días de que empiecen las clases (tu primer contacto ever con chaveas de 12 años, insisto) y te suelten en la jungla, y te dicen «además de Tecnología, vas a ser Jefe de Departamento. Y también tutor de un 2º de ESO (más de eso luego). Ah, y vas a dar también la asignatura de Iniciación a la Actividad Empresarial y Emprendedora a un 4º»

Cada una de esas cuatro cosas merece párrafos, pero me voy a centrar en la última. Valga decir que el IES Albenzaide es un centro pequeño de pueblo, donde los pocos profesores nos tenemos que ‘estirar’ para coger muchas asignaturas optativas sueltas. ¿Que qué profesores? ¡los novatos, ofcors!, no vayan a molestar a los veteranos que ya se han ganado sus galones… 😏

Así vemos que la de Educación Física daba Economía; la de Plástica , Ámbito Sociolingüistico (una adaptación de Lengua, Idiomas y Geografía-Historia para alumnos de PMAR, de requisitos especiales), e idem de idem con el de Biología, que le tocó Ámbito Científico.

Y en esas estamos, que a mi me dan la tal ‘Iniciación a la actividad empresarial y emprendedora’ (en adelante «IAEE»)…

Desgranemos esto un poco este despropósito: Un ingeniero-tecnólogo, hablando de empresas y finanzas. Un dibujante, diseñador y «artista» (dejadme hacer la performance y que me autoasigne esa etiqueta for the sake of it), hablando de cómo generar dinero, riqueza y valor añadido. Y por encima de todo, un funcionario, hablando de emprender.

¿Qué hice? Tirar de libro del profesor, claro (que además me lo tuve que buscar yo, porque a los niños les habían dado uno distinto!). Tirar también un poco de mi magra experiencia en la empresa privada, la poca experiencia que tengo (que aún así, ya es más que la de la mayoría de profesores, que en la mayoría de casos es cero). Tirar un poco también de las tablas que tiene uno con 35 años, que aunque durante años la Economía fue una de las disciplinas del conocimiento que siempre desdeñé, con el tiempo algo he aprendido. Pero lo reconozco, MUCHO DE TIRAR DEL CUENTO.

Me explico. La asignatura de Tecnología en ESO solo es obligatoria en 2º y 3º de ESO, y como muchos recordareis, tiene fama de ‘maría’… por cosas, que no vienen al caso ahora mismo. El caso es que en 4º ya es optativa, al igual que la susodicha IAEE, y como suena raro y nuevo y también a maría, se la suelen coger todos… los que no saben qué hacer.

El resultado es que echaba 6 horas a la semana (3 de Tecnología y 3 de IAEE) con el mismo esplendoroso grupo de alumnos, maravillosos como ellos solos (al final establecimos una relación bonita, lo digo en serio, leed ahora el apartado «El Viaje», pero insisto, eso sucedió al final), sin tener muy claro ellos mismo que asignatura se habían cogido, qué querían hacer con su vida, y sin conocer demasiado bien esos conceptos de ‘iniciativa’, ‘responsabilidad individual’, ‘compromiso’, ‘futuro’, ‘inversión’, o sencillamente, ‘trabajo’. En otras palabras, al principio fue un poco difícil, y las cosas se me pusieron algo cuesta arriba con ellos.

Así que me vi obligado a bajar bastante el nivel, porque vi que hacía falta, había trabajo que hacer, y ahí ya me movía con más soltura. En las clases cabían muchos videos motivacionales, y ahí es donde cupieron las charlas de Steve Jobs en Stanford y el famoso discurso de Rocky a su hijo en la película de 2006.

He de decir que aprendí mucho con ellos (vamos, ese año aprendí un huevo de cosas), pero también aprendí cosas de economía y emprendimiento, que para mi me guardo. También tengo que decir que recibí buena ayuda de personal del CADE de Baena, y que en general, fue un año buen echado en ese sentido. Una buena experiencia más :)

Los viajes, y ser tutor

El año pasado me pegué unos cuantos viajes (por la Sierra, por la Playa, e incluso a Praga) con mis alumnos. Esos viajes, junto al viaje de ser tutor (que eso si que es un viaje) merecen sus propias entradas que aún he de publicar. Nos leemos pues en ellas. ¡Saludos!

Entradas anteriores de esta serie

Pequeño Update de Vida (O cómo hacerse Youtuber en tiempos de pandemia, y que te paguen _de verdad_ por ello)

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.