Ser Profesor (2)

(Viene de Los frenéticos primeros días)

Las siguientes semanas

Hablemos un poco del instituto (IES Albenzaide) y del pueblo.

Panorama de Luque, desde el castillo de Venceaire

Luque, de apenas 3000 habitantes (poco más grande que mi pueblo), se encuadra en la comarca sur («La Subbética», por el nombre de la sierra) de la provincia de Córdoba. Pueblo muy olivarero (también como el mío), justo a las faldas de la susodicha sierra, en el centro geográfico de Andalucía. Aunque tal y como he contado en la primera parte parece todo me resultaba sobrecogedor esas primeras semanas, he de decir que una vez superado el impacto inicial, Luque, y su instituto, resultan ser tanto objetiva como subjetivamente lugares encantadores. Una fortuna haber recalado en este lugar, para ser mi primer destino.

Respecto al IES Albenzaide, tenemos tan solo 126 alumnos y 17 profesores en el claustro. Típico tamaño para un instituto de secundaria de pueblo. Los niveles que tenemos van de 1º a 4º de ESO, con edades de alumnado que van de 11 a 16+ años (no hay Bachillerato, para eso van a Baena). Alumnos entrañables y compañeros encantadores; un lugar recogido, tranquilo, controlado, sin grandes incidentes ni conflictos.

No escribo esto para hacer la pelota ni porque lo vaya a leer nadie: lo pienso de verdad. Tal vez si esto fuese un instituto en una ciudad grande, o en la costa (donde los niños suelen ser más ‘resabiados’), o si tal vez hubiese 500 o 1000 alumnos, otro gallo cantaría. En este lugar, varios profesores confiesan que aspiran a jubilarse. El único pero es que la población va cuesta abajo, como en tantas zonas rurales, y en pocos años probablemente no habrá alumnos para hacer suficientes grupos (ahora solo hay dos lineas en 2º y 4º de ESO, en 1º y 3º solo tenemos un grupo por curso). Todos mis temores que confesaba en la primera entrada eran sencillamente los propios de llegar a un lugar, en el espacio y en el tiempo, donde todo era nuevo. La normativa, el papeleo, las responsabilidades…

rufo_83 ¡Espectacular amanecer el de esta mañana! Los mismos alumnos se quedaron sorprendidos, de paso me sirvió para explicar por qué esto pasa debido a la curvatura de la Tierra ;) #candilazo #amanecer #arrebol #luque #iesalbenzaide #cordoba #sunrise #redsky #cloudporn
15 DE ENERO

Pero ojo, no les quito hierro: no es baladí entender que eres responsable de 20, 30 alumnos, y de todo lo que pase mientras están contigo. Además en un aula especialmente ‘peligrosa’ como es la de Tecnología, en la que hay herramientas, elementos cortantes, aparatos eléctricos… y sobre todo, que por la dinámica de las clases, se presta más a que los alumnos se levanten, se muevan, y a poco que no pueda mantener mi atención sobre todos, quieran jugar, como es natural en niños de su edad.

Respecto a la burocracia, ahí esta: es un poco un coñazo, pero se hace, y punto, como en cualquier otro trabajo. Por ser jefe de departamento (soy el único profesor de Tecnología, ¡claro que soy el jefe de departamento!) y tutor (de un 2º), hay aún más responsabilidades añadidas (también algunas otras compensaciones); y lo que me superó un poco más, todo el tema de adaptaciones curriculares, cursos, coordinaciones, que no es muy relevante ahora explicar ni demasiado interesante para quien esto lea.

Y respecto a dar clase en si… me extenderé más, pero me gustaría ahora subrayar aquí lo que supone estar «ahí», on stage.

Dando lo mejor, siendo el líder, el responsable, la voz cantante. Te puede gustar la docencia, te puede gustar explicar, enseñar, transmitir pasión por el conocimiento… pero ser un profesor no es solo eso; además de evaluar y estar permanentemente atento y alerta, es lidiar con muchas personas, es inspirar, es resolver problemas, gestionar, y la parte más difícil, comprender que la mayoría de las veces, NO te quieren escuchar, ni hacerte caso, ni siquiera obedecerte. Sabéis lo insolentes que son los niños cuando entran en la adolescencia y pasan de reírse de tus pequeños chistes (que haces para reclamar su atención), a querer reírse directamente de ti. Es algo que puede impactar y con lo que por fortuna no me ha costado trabajo lidiar (aún tengo una edad en la que puedo usar la carta de ser el profe joven-enrollado-guay, aunque a menudo deba ponerme firme), pero insisto: no es fácil.

rufo_83 Aunque ahora la asignatura que imparto es Tecnología, la Geografía siempre me gustó mucho… (Hoy, dibujado de memoria durante una hora de guardia con estudiantes de 3°, pronto hablaré más sobre esta extraordinaria experiencia que esta siendo dedicarse a la docencia :))) ) #secundaria #profesor #tecnologia #geografia #ies #albenzaide #luque #cordoba #mapamundi #pizarra #sintrucos #worldmap #classroom #teacher #highschool #technology #geography #nocheats
12 DE OCTUBRE DE 2018

En ESADA, donde estaba el año pasado, era más que fácil dar clases: aquellos alumnos, además de mayores de edad, habían elegido eso; compartíamos todos una pasión (la del diseño), y la relación muy a menudo era de amistad, casi de iguales. Pero no puedo tomar eso como un ejemplo de docencia. Aquello fue algo que disfruté y con lo que aprendí mucho, y francamente echo de menos, pero que económicamente era insostenible. Aquí y ahora, si bien lo que hago está ciertamente mejor remunerado, la educación secundaria es la realidad, el frente de batalla, la primera linea. Con alumnos de todos los orígenes, condiciones, estratos sociales e inquitudes intelectuales (incluyendo aparentemente ninguna, aparte de sofá y móvil). Con más o menos capacidades, y sobre todo, con más o menos interés en todo esto de estudiar, aplicarse, aprender…

Y uno sale ahí: al tablado, a actuar. Ya estemos resfriados, o tengamos la cabeza como un bombo y hartos de pedir silencio y orden, ya traigamos problemas personales de nuestra vida privada; ya llueva, truene o se desaten los infiernos: hay que seguir dando clase, y hay que hacerlo dando la mejor versión de nosotros mismos. Por que ser docente es también ser actor, ser vendedor, ser líder, ser ejemplar, en resumen: ser profesional.

Siguiente entrada: de mudanzas, coches nuevos, filtraciones…(por publicar)

Ser Profesor (1)

Como llevo tres cinco meses sin escribir en el blog, muchos ni lo sabréis: pocos días más tarde de mi penúltima entrada (exactamente el trece de septiembre), me llamaban desde la Delegación de Educación de Córdoba ofreciéndome un puesto como profesor interino de Tecnología en la enseñanza pública, y a elegir entre tres localidades de la provincia, todas con vacante para el año completo: yo resultaba ser el primero de la lista en dicha provincia. También me daban 48 horas hábiles para incorporarme (en la práctica, cuatro días, pues me llamaron un jueves, para incorporarme ya el lunes, primer día lectivo).

Así pues, lo que melodramáticamente creía que iba a ser una larga espera concatenando irregularmente destinos fugaces («la penitencia del interino», lo llamé), se resolvía frenéticamente en segundos; los que tuve, con Google Maps delante, para elegir entre los tres destinos, y echándolo casi a suertes, para quedarme con un destino en el corazón geográfico de Andalucía a las faldas de la Sierra Subbética: Luque. A una hora y media en coche tanto de mi pueblo, Canena (en Jaén); como de Granada capital, así como Málaga; y teniendo la propia Córdoba a menos de 50 minutos, (las otras opciones eran Villaviciosa y Fuente Palmera, la cual por cierto conozco bien aunque por razones que no vienen al caso), quedarme en Luque era una mera cuestión logística.

Y aquí llevo cinco meses, hemos superado ya la primera evaluación así como lo más duro de la ‘cuesta’ de enero (y febrero), que por su puesto, han sido frenéticos. Ahora que me veo un poco más tranquilo, dejadme que os lo cuente un poco.

*(por cierto, con este, inauguro el tag/categoría «Docencia» en este blog, pues este es un camino que empecé al menos en 2014)

Antenas de telefonía y televisión en la peña de Luque #atardecer #antenna #luque #cordoba #fisheye #sunset #sunsetporn #cloudporn #dusk #anochecer #vientoyfrio #stormy
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Los frenéticos primeros días

Como os podéis imaginar, esas semanas de septiembre fueron la leche. En primer lugar, esperar durante largos días que la Junta de Andalucía publicara con soporífero retraso la puñetera bolsa (incumpliendo plazos que ellos mismos habían publicado y con los sistemas informáticos fallando…), y que esperábamos muchos interinos, hirviendo en los grupos de Whatsapp. Finalmente, la publican esa mañana del día 13, y descubro que dentro de la bolsa bilingüe (tengo el C1 de inglés) estoy en el tercer, cuarto y quinto puestos en mis provincias cercanas (Jaén, Granada, Málaga), y lo más llamativo, el primero de la bolsa en Córdoba, Sevilla, Cadiz, y Huelva. Vamos, que la llamada era inminente. La lista se publica a las 1 de la tarde y recibo en torno a las 5pm esa llamada por parte de la Delegación de Educación que comentaba antes, y sin mucha ceremonia, en pocos minutos todo queda zanjado. El lunes debía estar en Luque listo ya para dar clase. Decido presentarme con mi padre la misma mañana del viernes en el pueblo a conocer la zona, el instituto, aunque fuera a saludar, aunque nada me obligaba a hacerlo (he de decir que fue muy buena idea); el fin de semana fue de organizar cosas (tampoco se podía avanzar mucho, todo sea dicho), y el lunes un breve claustro informativo, y directamente, me lanzan con mis alumnos. Atravieso el rubicón cumpliendo la ceremonia de escribir mi nombre en la pizarra (Ohmygod!) en una hora de pura presentación con ellos, y luego supuestamente ya, a dar clase.

Además de dar las clases en bilingüe, descubro que soy también tutor de un 2º de ESO (nacidos en 2005, echad cuentas), también me han asignado una asignatura llamada «Iniciación a la Actividad Empresarial y Emprendedora» en 4º de ESO sobre la que, imaginareis bien, no soy tal vez el más adecuado para impartirla… y además, soy también jefe del departamento de Tecnología.

Eso, el lunes, pues el martes tenía directamente las seis horas completas, de 8 a 14.30. Esos primeros días estuve en un hostal mientras buscaba piso, y esa noche del lunes al martes fue especialmente difícil. Un lugar nuevo, la inquietud propia de la situación, el calor aún común de esos días de septiembre, y el particular hecho de que el balcón de mi habitación daba directamente a una carretera nacional (la N-432) en la que en ningún momento dejaron de pasar coches. No sabéis cuanto ruido hace la rodada de un camión, aunque pase solo a 50. Dado que además tenía (como ha seguido siendo todos los martes) guardia de recreo, por falta de previsión no tuve en toda la mañana ni un solo momento para parar, ni para un café, ni un tentenpie, ni literalmente siquiera para mear. Cuatro grupos distintos, todo nuevo, e infinito papeleo por delante. Seguiré hablando de cuanto puede cansar, pero, tras años viviendo la docencia en mi casa (en mi familia hay laaarga tradición docente), y persiguiéndola como algo a lo que aspirar, podéis imaginar que al acabar ese primer día completo, bautizo de fuego, me plantease profundas preguntas de carácter existencial: ¿Va a ser así siempre? ¿Quiero 30 años más de esto?

¿Cómo acabó aquella semana? Aportaré el siguiente dato: ese sábado tenía por la mañana una muy esperada boda en Granada de un muy querido amigo. Digamos que el despertador fue no derrotado; sino aplastado, aniquilado, por mi agotamiento.

Para bochorno universal y muy sentidas disculpas (y mucho «perdón por el retraso además de por llegar tarde», jaja), llegué tres horas tarde a dicha boda.


Zuheros desde el Mirador de la Atalaya #fotografia_nocturna #zuheros #cordoba #fall #landscape #panorama #fisheye #eos77d #long_exposure #night #nightphotography #beautifuldestinations #lookslike #fire
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Siguiente entrada: las posteriores semanas, que por fortuna, fueron, y siguen yendo, bastante mejor.

Cosas que piensa uno a los 35

Cuando cumplí 25 hice unas cuentas, algunas de las cuales, evidentemente, no han cambiado. Este noviembre Rick Deckard perseguirá, quien lo duda, replicantes en Los Angeles; Skynet lleva años controlándolo todo sin que nos hayamos dado aún cuenta; y el 31 de diciembre de 2033, si sigo aquí, cumpliré inexorablemente 50 tacos.

Pero, también hablaba de la agobiante sensación por el aplastante, implacable, inexorable paso del tiempo, y contaba que me sentía estafado, expresandolo de una forma que ahora, como es natural, encuentro un tanto naif, y bueno, propia de ser diez años más joven. La pregunta es ¿me sigo sintiendo estafado? Pues lo respondo claro y directo: no. Y la respuesta que voy a dar, entiendo que os resulte un tanto estrafalaria, pero es la que encuentro que mejor lo resume: porque no me he aburrido ni he parado quieto. He vivido bastantes experiencias, me han pasado bastantes cosas (buenas y malas), y también he buscado activamente que me pasen otras, la mayoría muy buenas. No me arrepiento de nada, estoy contento de estar donde estoy, y de a dónde (parece) dirigirse mi vida. He aprovechado estos años. Entonces, hace 10, es sencillo entender lo que me pasaba: perdía escandalosa y desastrosamente el tiempo. Conseguí acabar la carrera (hace solo 7 años, eh), he viajado, he estudiado y vivido en el extranjero, he conocido muchas personas maravillosas, me he emancipado, me he enamorado, he vivido… incluso, parece, he madurado… Vamos, que no ha estado mal.

En el Caminito del Rey (Málaga), hace apenas una semana.

Y sigo repasando cuestiones, un tanto más triviales: la incipiente calva que me inquietaba, ahí sigue, avanzando aunque sin consumarse, y lo más importante, sin que me importe demasiado. Tengo al fin una barba plenamente desarollada, como la que siempre admiré en mi padre, que me gusta y cuido mucho. Hago ejercicio (incluso he hecho *mucho* ejercicio, con gimnasio y bicicleta todos los días, aunque no puedo mantener ahora ese ritmo), mi dieta es mucho más variada y equilibrada; y mi estado físico, aunque sin alardes, es en general es bastante mejor que el de hace diez años. He aprendido a organizarme, a trabajar, a ser eficiente. Me conozco mejor, sé lo que me gusta, sé relacionarme mejor conmigo mismo y con los demás. Lejos de entenderlo ‘bien’, si al menos entiendo mejor como funciona todo: yo, las personas, el mundo. A resumidas cuentas, me siento bien.

A la pregunta de ‘qué responder cuando no has acabado la carrera con 28 años y te preguntan en tu primera entrevista de trabajo por tu experiencia laboral’, tengo La Puta Respuesta, que da para otro post ;)

¿Y lo demás? ¿Las chicas? ¿Vivir en pareja? ¿Tener un proyecto de vida? ¿Los niños? Todo en proceso, aunque me queda la última pendiente definitivamente pendiente. Pero por razones por las que muy tonta e infantilonamente me voy a hacer el misterioso (uuuUUUuuuu!!) y guardaré para el demorado aunque intentaré que inmediato, próximo post; diré que ahora mismo tengo niños a raudales* 😁

*Si me seguís en Instagram sabéis a que me refiero.

Aquella vez no me gustó cumplir 25, pero por razones un tanto obvias: entonces no me acababa de gustar mi vida. Era una especie de toque de aviso, de meta volante, de examen parcial, y el resultado de aquella prueba dejaba que desear. Hoy por hoy no es que esté ‘enamorado’ en si de tener 35 (por pedir, pediría tener, al menos físicamente, el potencial y la plasticidad, y especialmente las rodillas, de un chavea de 23 o 24 años), pero el hecho en si de cumplir años, de comprender la unicidad y la fugacidad de la vida de uno, es lo que hacer querer bebersela a cántaros, a la vez que saborearla dulcemente.

Y, ay, sobre la muerteya me extendí en su día. De la forma más sana y constructiva posible, dejó de obsesionarme. Precisamente asimilando que llegará, y que mientras tanto, nos debemos a nosotros mismo el exprimir la vida al máximo posible. Cómo debe de ser.

Espero llegar a los 100, y llegar bien, y contento al echar la vista atrás. Un saludo ;)

Au revoir, Granada

A las claras: con gran pesar en mi corazón, me voy de Granada.

Superluna en San Miguel Alto

Me he ido ya, de hecho, ayer mismo acabe de empaquetar, deje las llaves de mi piso y volví con el coche tan lleno, que probablemente la meretérica me hubiera parado si me llega a ver (es una forma de hablar, pues veía bien en todos los retrovisores; pero voy al grano: en verdad no puedo hacer el chiste que quiero hacer 😬)

¿Y porqué me voy de Granada, con lo que objetiva y subjetivamente me gusta la ciudad? Bueno, tan sencillo como que por cuestiones laborales. Pero antes de hacerlo más misterioso, voy a ir al grano: En junio me presente a las Oposiciones para Profesor de Secundaria para profesor de Tecnología, y las aprobé, aunque sin plaza.

Hale, ya lo he dicho. He sacado de media de las dos pruebas un 7,86, que no está mal, pero me han crujido en los puntos de baremo -pues apenas tengo experiencia puntuable- con lo que me quedé el 24 en un tribunal en el que consiguieron plaza los 21 primeros. Si, a puntico. Ya contaré detalles, pero llevaba desde febrero, cuando empecé, intentando mantener esto en secreto (precisamente por las susodichas cuestiones laborales), y si, ha sido un proceso intenso, duro, transformador, estresante… vamos, ha sido un viaje, una experiencia, una puta movida. Aprovecho también este momento para pediros disculpas así como agradecer la comprensión a todos los que os estáis enterando ahora cuando sentís que debíais saberlo, y no os prestaba tanta atención, o estaba tan ocupado, sin dar explicaciones. Espero que las aceptéis; tanto las explicaciones, como las disculpas. Como decía, todo este viaje de hacer opos da para hablar; pero hoy quiero enfocarme en otras cosas, e intentaré ser conciso en esta entrada.

IMG_5431 - Verde

Por lo pronto, la primera consecuencia de haber aprobado y entrar en bolsa (y por lo tanto, me pueden llamar en cualquier momento) es que ello es incompatible con seguir trabajando de profesor en ESADA, donde daba clases dentro de la especialidad de Diseño de Producto. Disfrutaba jodidamente ese trabajo, de verdad, y me lo he pasado genial en este año y dos meses que he estado con ellos, con vosotros que me leéis. Ha sido un honor y un privilegio poder enseñar a alumnos tan brillantes y con tanto potencial (algunos de ellos ya andan ganando peazo premios, a su tierna edad, y me siento jodidamente orgulloso de ellos), y que sin duda, si no es por el magro y supuesto margen de ventaja que les saco por edad y experiencia vital, podrían estar dandome clases a mi y a muchos de nosotros, perfectamente. Ha sido, como digo, un honor y un privilegio haberles podido dar clase y compartir tantas horas con ellos. Os voy a echar de veras de menos, aunque espero mantener el contacto. Y por supuesto, a los compañeros, y el equipo directivo. A todos, a los que os considero buenos amigos, muchas, muchas gracias, por todo, de todo corazón.

HDR nocturnos desde San Nicolas

Dicho lo cual ¿Dónde me ubico? Hoy por hoy, desempleado, y de nuevo en el pueblo, instalado en casa de mis padres. A corto plazo, de los posibles resultados es el más incómodo (tanto en los casos de que hubiera suspendido, como si hubiera conseguido plaza, ahora mismo tendría trabajo), pero en honor a la verdad, y en muchos sentidos, es estrictamente el ‘mejor escenario posible’, y con el que me puedo dar con un canto en los dientes. Me ha costado trabajo aceptarlo, eh, pero con esto era con lo que contaba y era mi objetivo cuando decidí presentarme apenas cinco meses antes de los exámenes. No obstante, y aunque me he quedado muy, muy cerca, tampoco se me ha concedido vacante ni destino (mucha gente que ha aprobado sin plaza ya sabe dónde irá en pocas semanas, pues hay más vacantes que plazas se han concedido), pero preveo que en estas primeras semanas de Septiembre me llamen, para un destino desconocido, en cualquier lugar de Andalucía.

Superluna en San Miguel Alto

Además, he de añadir, después de tantos meses ‘encerrado’, lo cierto es que muchas amistades y relaciones las he tenido abandonadas, lo que también es algo que lamento, y mucho. No solo me he quitado de salir estos meses (apenas a veces las cervezas despues del trabajo), sino que también he dejado de ver series, películas, hasta de escuchar música… Y al llegar el verano, y con cierto desánimo por la inmediata incertidumbre, no me he visto ni con el tiempo, ni con las energías, de hacer por intentar recuperar unas relaciones en un momento cuando la ciudad se vacía y casi nadie queda.

Acepto pues mi destino, ahora mismo un momento en el que ni sé cuando me van a llamar, ni a dónde, ni para cuanto tiempo. La penitencia del interino, aunque de lo que se trata, ya sabéis que lo suelen decir, es meter cabeza cuanto antes en la educación pública, y a partir de ahí todo empezará a ir más rodado. Dicen…

Quiero acabar declarando de nuevo mi puto amor a la bellísima ciudad de Granada. Voy a echar de menos a mucha gente, sin duda: pero en este instante, quiero detenerme y reafirmar mi determinación de volver. Canena, es el pueblo donde nací y crecí, y nunca voy a dejar de volver, pero nunca en otra ciudad me he sentido tan en casa como en Granada, pues es la única que he sentido que podía hacer mía.

Untitled

(No sé acabará aquí la cosa, pues de hecho, tengo una lista que publicaré sobre los mejores miradores de Granada, ilustrada con panoramas que he realizado yo mismo).

Y es todo, por el momento. El siguiente post, se lo dedico, en formato videolog, a hablar de cómo han sido las oposiciones en si. Un saludo, y por enésima vez, nunca me cansaré, muchas gracias a todos.

¡Hasta la vista, Granada, nos vemos pronto!

Visiones de la Alhambra (alt 2)

 

Llamando a los cambios

Hola, hoy quiero hacer una breve entrada. Voy a hacer un sutil pero relevante cambio al blog: pasa (paso) a ser semi-anónimo.

Hasta ahora, los que me conocéis en persona y los que no, sabéis que siempre he asociado el blog a mi persona, con nombres y apellidos. Dicho de otro modo: yo, y este blog, eramos fácil de encontrar con una búsqueda rápida en Google, y de hecho estaba pensado para que fuera así.

Pues bien: ya no quiero que esto lo siga siendo (because reasons, razones para nada tristes, pero que no obstante expondré en pocos días); y como no quiero borrar el blog, ni hacerlo privado, ni nada parecido, sencillamente he borrado mi nombre completo de todas las entradas antiguas, y paso a hacerme conocer con un pseudónimo.

Quien tenga el interes y/o la fuerza de voluntad de indagar, A.K.A. «golismear», puede acabar adivinando mi identidad real, pues ocultar todos los rastros es difícil (aparezco en muchas fotos, tengo muchos perfiles en distintos servicios, y honestamente tampoco me preocupa tanto, no tengo gran cosa que ocultar…), pero al menos el blog, quiero esconderlo un poco a miradas inoportunas, y hacer un poco más difícil ‘unir los puntos’. En cuanto Google actualize los enlaces, a partir de ahora quien me busque por mi nombre, solo encontrará mis perfiles de LinkedIn y Quora (los que me interesan profesionalmente).

¿Y el pseudónimo? Bueno, lo conocéis: va (voy) a ser a partir de ahora Rufus Gefangenen (yo lo pronuncio ‘gueFÁNguenen‘, no ‘jefanJÉnen‘), y a algunos os sonará porque es el mismo que uso desde ya unos añitos en Flickr. ¿Y de dónde viene? Bueno, es sencillo: mi padre, de vez en cuando, me viene llamando así desde niño. Al parecer viene de un verso en sajón/inglés antiguo sacado de «Beowulf» (mi padre fue profesor de inglés durante años), originalmente el verso dice ‘Rufus ge haten’ (que vendría a ser ‘llamado Rufus‘) y que con los años mi propio padre fue corrompiendo hasta convertirlo en Gefangenen (que casualmente, aunque de forma nada intencionada, en alemán moderno significa ‘prisionero‘ o ‘cautivo‘). Personalmente he decido mantener el ‘error’ pero no porque me guste el nuevo significado en alemán adquirido en la corrupción: sencillamente ‘guefánguenen‘ es el sonido que siempre he escuchado, me suena natural; y es también, de algún modo, una forma de hacer una referencia y homenaje a mi padre :)

Por lo demás, sigo siendo el mismo; el blog seguirá en el mismo dominio, y de momento, ni tengo pensado cambiar la plantilla. Pero si, se avecinan cambios; más en próximas semanas…