Hoy hace un año

Hace hoy un año estaba volando Europa rumbo a Dinamarca. 
Once meses allí, apenas acabo de volver y vuelvo la vista atrás para ver lo cerca y a la vez lejos que está aquel momento.

Entendedme cuando digo que tengo una contradición respecto a hablar de Dinamarca. Esa división la tengo conmigo mismo por una parte, y por otra en lo que respecta al blog y a vosotros.

Por un lado, por que no sé hasta que punto quiero hurgar en esta movida. Todavía no hay perspectiva para verlo, está demasiado presente (hace apenas 5 semanas que volví) así que, entendedme bien, quiero dejarlo reposar un poco, dejarlo estar. Por otro, y aún habiendo buenas anécdotas e historias que darían para algún post (ya hablé sobre una de ellas), en general es una experiencia instransferible sobre la que no tiene sentido insistir. Es mucha vida, condensada en poco tiempo, pero me aburriría contarlo, y lo que tiene más tela, os aburriría a vosotros.

Pero no se me ocurre ninguna buena excusa para no contar hoy, al menos, como fueron los días previos a aquel viaje. No porque sea emocionante: sencillamente me apetece soltarlo.

Porque fue una mezcla entre pensar que con 26 años ya no impacta tanto irse a vivir solo al extranjero como si lo hubiera hecho con 20 o 21, y la pura realidad de que era de todos modos la primera vez que lo hacía. Muchos 26 años y lo que queráis, pero coger a solas un avión y hacerse dos mil quinientos kilómetros, como mínimo, impone un poquillo de respeto. Continue reading

Lavado de cara

…que le iba haciendo falta al blog

Bueno, si entráis desde el feed, ya estareis viendo que le he pegado un refriego a esto. Porque hace ya tres años que me mudé a esta dirección, y desde entonces conservo la misma piel, que, para que voy a engañaros, me encantaba, aunque entiendo que según gustos podía parecer un poco sobrecargada.

Ya me avisaron de que la cabecera, a más de 1080, se le iba la pinza... tardé dos años en parchearlo desde que Daguswan me avisó. Una semana ha durado ese arreglo: con la nueva piel no hacen falta cabeceras anchísimas.
Daguswan ya me avisó de que a la cabecera a más de 1080 se le iba la pinza… tardé dos años en parchearlo. Una semana ha durado ese arreglo: con la nueva piel no hacen falta cabeceras anchísimas.

Por ello, y por otras razones, me he decidido a hacer cambios. La primera y principal razón, actualizar la versión de WordPress, pues me quedé hace tiempo en la versión 2.7 (y dejé de actualizar precisamente porque cada vez que lo hacía me jodía el diseño). Ahora, con la 3.2, directamente he usado la piel que viene por defecto (Twenty Eleven), algo más limpia (aunque no se si podría llegar a llamarse minimalista), y que con un mínimo tuneo (me da una pereza horrible pelearme con el CSS), la he dejado esencialmente como quería, aunque aun tendré que pulirla. Eso si, me he negado a renunciar a las cabeceras rotatorias ¡no las suelto ni de coña!

La segunda razón, ofrecer una (mínima) integración con redes sociales, así como un sistema de puntuación, tanto en los posts como en los comentarios.
En su momento eso de los botoncitos me parecía un poco una chorrada (pensaba que sencillamente quien quisiera compartir enlaces, lo haría ‘artesanalmente’), pero una vez que me he hecho usuario habitual de faribok y twiidha (admitimos variaciones de sus nombres aun más chorras), me he dado cuenta lo cómodos que son esos botones. Sobre el sistema de puntuación, son ‘estadísticas’ que me interesa saber, sin más; creo además que no requiere explicación el funcionamiento del sistema de estrellas (de uno a cinco, solo tenéis que pinchar lo que creáis que merezca), así como el de ‘pulgares’ en los comentarios. ¡Votad y valorad pues, malditos!

Y la tercera, y vuelvo al principio, por el puro hecho de cambiar. Ya dije que la piel antigua me encantaba, pero un cambio de decoración de vez en cuando, el puro lavado de cara, (aunque muuuy de cuando en cuando), no viene nada mal. Porque el blog cambia, los temas de los que quiero hablar cambian, yo mismo voy cambiando. Creciendo, que cojones. Ya sabeis que vengo de un año movidito en Dinamarca, y lo que probablemente me venga en adelante va a serlo más, y si no reciclo ahora el blog, probablemente no lo haga nunca, en un momento que lo veo especialmente (casi siempre lo ha estado) de capa caida. Sirva pues este lavado de cara del blog también como una expresión más amplia, por qué no, del momento que estoy viviendo.

Lo dicho: como siempre, sed bienvenidos :)

30 años de lanzadera espacial: y fin

El otro día leía una frase que se escuchaba en la serie ‘Six Feet Under’ (que me han recomendado millones de veces, supongo que alguna vez caerá). La frase era:

-”¿Por qué pensamos siempre en los viejos tiempos?”
-”Porque es cuando había esperanza”

Será que me pilla en una época movida en lo personal, pero solo veo cosas cambiando y acabándose, por todos lados. Como ya sabreis, despues de 30 años, la NASA finalmente la ha jubilado, y sin sustituto ni siquiera a la vista. Y ahora lo declaro, yo soy un enamorado de la lanzadera espacial. Como de tantas otras cosas, ¡más revelaciones!: pues sí, la lanzadera también me flipa.

STS120LaunchHiRes2

Mi amigo Antonio Gordillo bien lo sabe. Cuando de pequeño me quedaba a dormir en su casa, le hacía más caso a un libro que él tenía sobre ella que a entrenerme en jugar con él. Hasta recuerdo tener sueños en los que la lanzadera aterrizaba en mi pueblo o cosas por el estilo. La lanzadera, que a muchos les puede parecer un autobús viejo (no en vano su diseño esencial tiene casi cuarenta años), a mi me parece guay, cool. No bonita, tal vez ni siquiera estilizada, pero si de lineas rotundas, poderosas (en contraste a su comprobada fragilidad), un referente en todo lo que se refiere al diseño de naves espaciales, y que como podéis imaginar, siempre he tenido muy presente al garabatear ingenios. Es interesante que un objeto cuyo aspecto está absolutamente determinado por aspectos prácticos y sin concesiones a la estética se pueda considerar bello, pero un viejo dicho en aeronáutica dice que un avión feo no puede volar bien (y no hay que alejarse mucho en la historia de la aviación: vosotros mismos entenderéis porque, por ejemplo, el Boeing X32 perdió la competición por ser fabricado en serie frente al que ahora es el F-35). Pero tan determinado estaba el diseño de la lanzadera, por distintos compromisos (y no solo aeronáuticos), que este mismo diseño ha supuesto su deposición.

silueta_Atlantis_tierra Continue reading

Volver

Supongo que algunos os acordáis de lo que escribí el año pasado cuando ganamos el Mundial de fúrgol. Bueno, pues había una ‘escena eliminada’ que creo que ahora viene a cuento sacar a la luz.

Hablaba de Andres Iniesta, Iniesta De Mi Vida. Pero no como futbolista. Sino como ese chaval, que tiene la misma edad que yo, que viene de un pueblo de La Mancha muy parecido al mío, que tiene allí la casa donde creció, su familia, sus colegas de la infancia. Hablaba de que, con aquel equipo que ganó, me siento precisamente más cercano a ellos porque tienen, de media, aproximadamente mi edad.

Y hablaba de cómo para Iniesta habría sido la vuelta al pueblo. Que posiblemente es mucho imaginar (al fin y al cabo me voy a tomar una licencia literaria), pero me lo imaginaba después de todos los revuelos, después de las fiestacas que se pegaría con sus colegas de la selección, dando vueltas por España, cómo sería cuando volviese por primera vez a su pueblo, a su casa. Y donde digo Iniesta (que a todo esto, hasta tiene un niño), puedo decir cualquier otro de los que andaban teniendo 21, 22 años. Pero Iniesta es el que es de pueblo. Y después de ver su padre y que le diera el abrazaco de la vida y que su madre se lo comiera a besos después de preguntarle si había pasado frio y había comido bien en Sudáfrica, y ver a sus colegas del pueblo y echarse unas cervezas con ellos… y todo eso antes de la ceremonia y celebración que le prepararía el ayuntamiento…

Me lo imaginaba dejando los bártulos en su cuarto, en su dormitorio de su casa donde creció, con el calor exagerado de La Mancha en julio (y más con el contraste del invierno sudafricano). Y me lo imaginaba cenando con su familia, echando una ligailla con queso, salchichón, una ensalada con tomate, vino… y llegando la noche, echa el colchón al suelo, abre el balcón un poco para que corra el poco fresco que pueda hacer, y entonces diría: ‘Otra vez aquí’

Me lo imaginaba como ese chaval entrañable, que lejos del mito y la heroicidad, aunque sea por unos días, vuelve por fin a casa después de una aventura increíble.

(…)

Claro, esta es la licencia artística. El tiaco tendrá un caserón en Barcelona, su cochazo, y cuando vuelva al pueblo tal vez se hospede en un hotel si es que no les ha construido a sus padres una casa nueva, (a ser posible con aire acondicionado en todas las habitaciones!). Como decía, tiene novia y hasta un niño. Todo paralelismo conmigo está cogidísmo por los pelos: esta acaba en que los dos somos de un pueblo pequeño relativamente cercanos, tenemos la misma edad, y una hermana dos años más pequeña que nosotros. Punto.

Pero bueno, fue una idea que me rondó la cabeza cuando escribí aquel artículo, poniendo énfasis en la sencillez y la cercanía de aquellos jugadores que nos habían hecho volar tan alto, una idea que probablemente hizo bien quedándose en el tintero.

(…)

El caso es que ahora, verano de 2011, no es Iniesta. Soy yo.

Soy yo el que vuelve a mi casa. Soy yo el que llevaba desde navidad sin verla. Soy yo el que abraza a mi familia, yo el que cena yo con ellos, yo el que chapotea en la piscina, yo el que echa el colchón al suelo, yo el que se caga en todo dando vueltas en la cama por el puto calor, yo el que probablemente en unos días vuelva a echar de menos todo aquel jaleo de aquel país nórdico…

colorcolorcolor

Soy yo el que dice ‘Otra vez aquí’

Que ganas tenía de volver, coño.

Mis películas de los 90 (parte 3 de 4, 1995-97)

Menudos siete peliculones (con una polémica) + un bonus van en este tercer capítulo. Atentos.

.

Los Puentes de Madison

-”Este tipo de certeza solo aparece una vez en la vida”

Reconozco que se me hace dificil hablar de Los Puentes de Madison. Igual que antes lo habréis atisbado por haber incluido ‘Antes del Amanecer’ en esta lista, definitivamente se me ve el plumero. Aquí estoy, redactando una lista de películas donde casi todo es la acción desbordada y efectos especiales, y aparezco hablando de la posiblemente más sorprendente película de Clint Eastwood. Porque es verdad: en el fondo soy un romántico.

Bridges_Of_Madison_County

Clint, el duro por excelencia del cine, (quitadme a Bronson, Norris, Stallone y mariconadas por el estilo… ¡Clint!), llorando bajo la lluvia por amor. Si alguien cree que es un dramón, o una comedia pastelosa de fácil digestión, o llena de excesos, anda muy equivocado. Es precisamente a todos los que en general coincidís conmigo en esta lista, a los que os recomiendo especialmente verla, si no lo habéis hecho ya (igual se puede aplicar a cualquier otra). Grande Clint, muy muy grande.

.

Martín (Hache)

-”Hache: ninguna mujer… tiene dueño”

Es curioso que la recomendación de esta película nos la dio un amigo que no es nada aficionado al cine. Anotamos el consejo de nuestro amigo, y en medio del caos de mi primer año de universidad, acertamos a adivinar que una noche la emitían en La 2 (cuando nuestra vida era lo suficientemente interesante como para no ver casi nada de tele), y nos bajamos cuatro amigos al salón de la residencia a verla. Empezó la película, y no nos soltó hasta el final.

martin-hache

Y eso en gran parte pasó por algo que rara vez ocurre: hay cosas que llegan justo cuando tienen que llegar. Si hubiera visto esta película unos años antes o después, tal vez no me hubiera gustado tanto. O bien no la hubiera apreciado, o bien no la hubiera encontrado tan interesante. Pero es que llegó en el momento justoUna catarsis. En varios momentos de la película estaba deseando poder pausarla solo para poder asimilar todo lo que se nos estaba diciendo, que en aquel momento era mucho. Aristarain y Luppi ejercían de portavoces de nuestros propios padres con una sinceridad abrumadora (y esa es solo una parte) aunque sin voluntad de pontificar, y siempre con un talento para la palabra sobrecogedor. Y si a un guión, unos personajes y unos diálogos prácticamente perfectos, sumamos a cuatro actores en estado de gracia (quién no querría tener un amigo como Dante) tenemos esta joya.

Digo lo mismo que con Will Hunting: para todos los que estén abandonando la adolescencia, entrando en la abrumadora madurez, debería ser obligatorio verla. Un diez sin dudarlo.

.

El Indomable Will Hunting

-”Tú mueves, chaval”

Si te llegas a sentir identificado con el protagonista, es curiosa la forma de la que probablemente lo hagas. Por supuesto, no con las dificultades que ha pasado, ni con su inteligencia o brillantez, ni con su rebeldía, ni con su desapego, ni con la facilidad que tiene para ir sobrado cada vez que quiere. Es con lo de no tener cojones. Lo de no aprovechar el propio potencial, lo de ser un underachiever.

matt-robin02 copy

En su caso, toda su agresividad no es más que una forma de ocultar su terror al rechazo. Al fracaso, irónico viniendo de él, que lo puede tener todo. Y el hecho de que al final vaya a ‘cobrar’ su ‘boleto ganador’ es la mejor lección que saco de la película: Continue reading

Mis películas de los 90 (parte 2 de 4; 1994-95)

Aquí continuo con la segunda parte de la lista. He reestructurado un poco el percal, para que ahora en vez de tres sean cuatro partes (por la cosa de hacerlas mas cortas); y no descarto arreglarlas en un futuro y poner cada película con su post por separado.

Insisto en aclarar de nuevo que, puesto asumo que en general si no habéis visto estas películas al menos las conocéis, deberíais tener cautela al leer indiscriminadamente sobre cada película. Pues aunque he tenido cuidado, algun punto crítico del argumento puede ser destripado. Con todo, he tenido el cuidado de señalar adecuadamente los más explícitos, con lo que si no sois muy cinéfilos podeis tomar esta serie como una guía. Eso si, personalísima e intransferible. Continuemos, pues:

.

Pulp Fiction

-”No puedo creer que sea el mismo coche
-Bueno, pero no empecemos a chuparnos las pollas todavia”

Permitidme que me detenga aquí a divagar un poco. La de Tarantino me recuerda un poco la historia del traje del Emperador. Como hizo Warhol cuando encumbró la lata de tomate, por aquello de encumbrar a la categoría de arte la banalidad. Lo mismo simplifico demasiado, pero al menos dejad que me explique. Ambos se están riendo, pero depende de donde te pongas, se ríen de una cosa o de otra. Depende de tu punto de vista, de tu complicidad. Tarantino viste al Emperador de vacío. Y lo más jodido es que es solo aparente: en verdad si lo ha vestido, pero a ti te parece que no, y ademas te crees que eres el único que ve que no está vestido. Te descojonas porque crees que entiendes su gracia, pues él intenta engañar a todo el mundo y crees que te estas riendo con él, pero sin embargo él también se está riendo de ti. Te crees que llega como cualquier post-loquesea, rompiendo reglas que no conoce, y sin embargo es probablemente uno de los que mejor las domina de la historia del cine.

PulpFiction_1280x720

Ahí esta Pulp Fiction. Otra historia de gangsteres ¿al uso?, una historia de bajos fondos, irrelevante e intrascendente, y si, con buenos diálogos, pero poco más… ¿poco más? Piensas incluso que si pusieras la historia en orden, no tendría ni puta gracia. Vaya, pero mola. Sutilmente es original. Cojonudamente original. Descaradamente original. Escandalosamente original. Tan original… que es un refrito/homenaje de todo. Si hasta hay una katana, por dios… (cosa que nueve años más tarde se entendería mejor) Distinta, fresca. ¿Rompedora?. No, parece que le da igual. A veces parece que Tarantino ni pretende cargarse las reglas del cine, solo chapotea y juega, monta un juguete que a veces ni entiendes como se tiene en pie. Pero fíjate, tan distanciadas como suelen estar la crítica y el público, van y le dan la Palma de Oro en Cannes, el Oscar al Mejor guión original, ademas de nominar a Samuel, a Uma, a Travolta y al mismo Tarantino a nosecuantos premios más… Parece que a Tarantino no le cuesta trabajo algo tan sencillo como… ser un genial hijodeputa. Y el cabrón lo es, y lo sabe. Y lo más curioso es que se comporta como si le diera igual.

.

Cadena Perpetua

-”Geología es el estudio de la presión y el tiempo. Y eso es todo lo que hace falta: presión y tiempo”

Tengo que tener cuidado al hablar de esta película. No es solo que en la IMDb esté considerada la segunda o tercera mejor película de la historia, sino que unos cuantos de mis mejores amigos coinciden con valorarla así. Así a poco menos que no diga que está entre las mejores de la historia… ¡he de andar con pies de plomo! Veamos, estoy de acuerdo en que es un peliculón, me encanta, y probablemente es eso que formalmente y de forma consensuada los críticos llaman una obra maestra (no a lo que yo llamo una obra maestra, que a las bravas, puede ser cualquier cosa). Pero de ahí a que a mi me toque llamarla la mejor de la historia… ¡lo único que pasa es que a mi hay otras películas que me gustan todavía más!

1355492590

Dicho esto, procedamos: Interpretaciones. Personajes. Diálogos. Ritmo. Guión, con sus giros. Un cuarto de hora final colosal, donde Morgan Hombrelibre hace el papel de su la vida. Espoleado por Robbins, arropado por unos secundarios increíbles. Una muestra de buen hacer, de artesanía pura y dura, de conocer las emociones y el puro oficio del cine, de saber cómo contar una historia, de sobrecoger. Un joya incontestable.

.

Forrest Gump

-”Nunca dejes que nadie te diga que es mejor que tú, Forrest. Si Dios hubiera querido que fuesemos iguales, nos hubiera puesto aparatos a todos”

Hay una cosa que me hace gracia (por usar un término suave) cuando se critica esta película, y es que se tache a esta película de americana. Cuando, lo que son las cosas, es una producción estadounidense. En todo caso se trata de una muestra del antiamericanismo galopante del que solemos hacer gala en estos lares (algo a lo que no voy a entrar ahora). Se la podrá tachar de edulcorada y simplificada nostalgia, pero tachar a la película de ser lo que sencillamente es, me parece delirante.

kinopoisk.ru-Forrest-Gump-869928

Y es que no les puedes pedir a los estadounidenses que sean lo que no son. Vamos, es que no son ellos los que van a venir a producirte a ti ‘Aquellos maravillosos años’. Eres tú el que te montas ‘Cuéntame’. Me gustaría saber que opinaría la gente si se hiciera un Forrest Gump en Francia, en Alemania, en España. Bueno, en España probablemente nos reiríamos, si, no tenemos tan mitificado nuestro pasado, y para eso los americanos son muy dados a fliparse, pero miremos otros paises. De hecho, en Alemania tienen unas cuantas películas de repaso a su historia reciente muy interesantes: veanse Good Bye Lenin! y La vida de los Otros.

Pero volvamos al tema, que me desvio: Forrest Gump, puede ser una película derechona (militarista, conservadora, republicana a más no poder, destinada al consumo de ese tipo de estadounidense con el que si comparto cierto asquete), pero el personaje de Forrest es arrebatador. La interpretación de Hanks se ha convertido en el paradigma de ‘papel de retrasado que gana Oscar’. Su mirada sirve como excusa entonces, por qué no, para repasar la historia, llena de melancolía y nostalgia, la vida reciente de un país. Estas historias, a poco que estén bien contadas, suelen funcionar de maravilla. Y esta sin duda lo hace de escándalo.

.

Toy Story

“-¡Ju-gue-te!
-Perdona, creo que la palabra que piensas es ‘ranger del espacio’
-La palabra que pienso, no la puedo decir, porque hay juguetes preescolares delante”

Me gustaría hablar de esta película por sus aspectos meramente cinematográficos, pero avisé al principio que sé que para crítico no valgo, y admito que a esta no lo sé sacar mucho jugo. Toy Story 1 es entretenida, si, es de hecho una buena película, incluso muy buena, pero queda muy lejos de lo que, por ejemplo, consigue la tercera parte (de la que supongo que hablaré dentro de diez años, cuando haga la retrospectiva sobre los dosmildiez…). Indudable que a estas alturas los personajes son ya icónicos. Pero si la pongo en esta lista, lo reconozco, es más bien por el hito que supone a nivel técnico.

Toy_Story__1995_-fanart2_001

Pero la palabra hito tal vez se queda corta: no se trata de que marque un antes y un después, sino que no hay antes, solo hay un después, es el principio, es un momento trascendente en la historia del cine, y a mi me gusta pensar que de muchas más cosas. Continue reading

Mis películas de los 90 (parte 1 de 4, 1990-94)

Hace algo más de un año publiqué una lista con las que considero mis películas favoritas de la década pasada (los dosmiles: no sé si alguna vez nos haremos a ese nombre). No dejaba aquella de ser una lista mía, como lo sigue siendo esta, pero al menos podía defender que tuve cierta templaza y objetividad al redactarla, pues todas esas películas las he visto ya teniendo yo cierta edad, cierto criterio. No va a ser el caso de esta.

Al igual que con las de los 80, yo crecí con las películas de esta lista. Pueden ser buenas o malas, pero son mías. Sobre la subjetividad de estas listas, pues también hay para hablar otro día. No voy tanto a hacer una crítica cinematográfica (porque ni soy crítico ni tengo tanto leido y visto), sino una pura y muy subjetiva lista de todas esas películas donde más que contar yo algo sobre ellas (al fin y al cabo casi todas son muy conocidas), cuentan ellas algo sobre mi. ¡Qué queréis, esto es un blog personal, como siempre ha sido y seguirá siendo! Ni los más cinéfilos encontraran ninguna sorpresa, ni los menos ninguna de la que se arrepientan si la ven. Y faltaran algunas, unas con razón, otras ¡pues miren, no la he visto aún! :D

Con todo, permitidme una defensa: se me podrá acusar de que me muevo demasiado por la nostalgia, pero todas las películas que aquí se muestran (excepto un par, convenientemente marcadas) han pasado para mi correctamente el test del tiempo. A ver si creeis que es que no hay películas que me gustaban de pequeño y me doy ahora cuenta que son una patata… Y de la misma manera, también el tiempo me ha permitido llegar a otras que solo he descubierto o redescubierto ahora. En cualquiera de los casos, no digáis que no estabais advertidos.

Y permitidme un aviso: en general son películas conocidas, asi que supongo que si es que no las habéis visto, como poco las conoceis. Me he intentado guardar de espoilear mucho, (y cuando los hago explícitos avisaré), pero con todo, sugiero cautela.
Sin, más, ahí van.

Desafío Total

-”Si yo no soy yo, ¿quién soy?”

Empecemos cronologicamente: estamos en 1990. Yo tenía 6 añitos, y es de los primeros estrenos que recuerdo. Es decir, recuerdo los anuncios en televisión y esas cosas. ¡Como olvidarlo, por Dios! No era una película revolucionaria, pero vemos a Verhoeven y Schwarzenegger en plena forma (aunque decir esto de lo segundo suene casi cacofónico). Vista ahora, y solo por los temas que trata – el problema de la identidad, la fiabilidad de los recuerdos, la dualidad realidad-sueño… ¡¡se basa en una obra de Philip K. Dick!! – ya merecería un puesto de honor en esta lista mía, porque además estos tópicos estan genialmente tratados, al mismo tiempo que son accesibles para cualquier público (algo que considero muy valioso). Aunque pretendidamente Verhoeven deseaba mantener la ambigüedad realidad-sueño hasta al final #Aviso: spoilers# (supuestamente el fundido a blanco final puede simbolizar la lobotomía que Quaid está sufriendo)#fin de spoiler#, el hecho de que haya partes de la historia que se nos muestren como espectador mientras Quaid no está presente inclinan definitivamente la balanza hacia el lado de la ‘realidad’. Bueno, eso, y que lo que luego fue Minority Report de Spielberg iba a ser una segunda parte con Schwarzenegger. Pero todo esto da igual.

totalrecall1_0012

Si hablo de Terminator 2 o Matrix como dos de las experiencias visuales más imperecederas de mi vida, esta lo sigue siendo, aunque bien por méritos bien distintos. La noche que finalmente la vi por primera vez, en la tele, dormí en la cama de mis padres. Y tenía diez añazos ya (vale, también nos acabábamos de mudar de casa y no estaba muy hecho a ella, pero da igual). Mi hermana, que era todavía más pequeña, creo que tuvo durante años pesadillas con Kuato. Y es que, vaya tela con Verhoeven. Ese tipo de violencia gráfica deja huella: recuerdo especialmente el inocente mochilero que Chuache usa como escudo humano en las escaleras mecánicas del metro; pero igual que eso, uno no olvida cómo es una exageradísima decompresión ‘a la marciana’, o el robot-taxista, o la Stone y la Ticotin dandose de ostias, o a Ironside brazos-fuera, o a Cohaagen, o la gorda de las “dos semaaaanas”… y por supuesto, la mutante de tres tetas (era inevitable mencionarlo). Para rematarlo, Jerry Goldsmith estuvo sencillamente sembrado, en la que es sin duda una de mis BSO favoritas. Violenta y sangrienta, visualmente perturbadora… Muy edificante… Pero sobre todo entretenida, entretenidísima a rabiarNo es que la haya visto miles de veces, es que podría ponerla en un bucle continuo sin cansarme de verla.

 

Eduardo Manostijeras

-”Conozco un médico que podría ayudarte con eso”

Es curioso que en su momento, consideraba a Tim Burton uno de mis directores preferidos. No se si sencillamente he cambiado de opinión, sencillamente he crecido, o sencillamente es verdad que se ha convertido en un patán. Desde Sleepy Hollow, posiblemente su cumbre artística, solo una se salva de la quema y es Big Fish. Desde entonces decayendo, hasta el punto de que, quien lo diría, ni tengo el más mínimo interés en ver Alice in Wonderland, por ejemplo. Supongo que porque se repite, como House: más de lo mismo. Pero uno puede volver a sus principios, y aquí nos encontramos el tesoro más grande de todos.

edwardscissorhands

Un relato de la inocencia, de la pura maravilla, aderezado con la innegable originalidad del propio Burton. Para colmo, consigue con una facilidad pasmosa que te identifiques con el protagonista, con el friki, que entiendas desde su punto de vista lo absurdas y ridículas que son las cosas del mundo ‘normal’, porque donde Burton pone ‘vida suburbana norteamericana’ (que asco se nota que les tiene: los retrata casi como insectos) puedes colocar las cosas que pasa en cualquier lugar donde el ‘borreguismo’, la corrección política y las apariencias son todo, ya sea pueblecito o gran ciudad. Un mundo donde los clones y frikis son ellos, mientras el único de verdad, el único auténtico, es el monstruito, el único en el que se puede confiar. Y después de este tremendo paseo, llega ese final de nudo en la garganta, en la que la palabra conmovedor se me queda corta. Inolvidable. Burton (y Elfman) en su mejor momento.

 

Terminator 2

-”Ahora entiendo porque llorais. Pero es algo que yo nunca podré hacer”

Nota: Tiene un poco de mala leche que la lista casi empiece con esta película, porque me encantaría dejarla para el final; pero he decidido ceñirme al orden cronologíco. Así que seré claro: me gusta mucho el cine, y hay muchas películas a las que les pongo sin vacilar un diez. Y luego, hay unas cuantas obras de arte… que sencillamente van aparte. Terminator 2 es una de ellas. Hablar de ella en este caso, para mi, es un ejercicio de contención. Con todo, haré un intento.

t2 Continue reading

Visita a la fabrica de LEGO


Ahí va, ración de nostalgia.

(…)

Una de las cosas que tiene esta universidad, y casi parece que mucha de la industria tecnológica de la zona, es su relación y lazos con LEGO. No en vano, estamos a apenas 60 km de su sede. Hasta tres profesores míos han trabajado allí, y otros tantos son los que tienes lazos directos con la marca, aparte de empresas y spinoffs relacionadas que están ubicadas en el llamado ‘Innovation Building’, donde empresas comparten oficinas pared con pared con aulas donde recibimos clases. Incluso los de informática tiene asignaturas cuyas prácticas son directamente con Lego Mindstorms (robótica programable). No se puede esperar menos de una empresa que solo en Dinamarca emplea a 3000 personas (mientras su fábrica principal está en un pueblo de apenas 20mil habitantes) y es una de las señas de identidad de un país pequeño como es Dinamarca. De hecho, junto a Hans Christian Andersen, la cerveza Carlsberg y La Sirenita, es de la cosa de la que más se enorgullecen. LEGO. “Leg Godt”, que significa ‘juega bien’ en danés, y también, y sin que Ole Kirk Christiansen lo supiera, significa ‘yo ensamblo’ en latín. Un negocio que ha sobrevivido a 70 años en los que ha pasado de todo: incendios, subidas exageradas de precios de las materias primas, y sobre todo, cambios en la cultura, en la forma de aprender y de enseñar.

Visit to Lego Factory!

Pero a mi me dan por culo los Lego, que queréis que os diga. Mirad, es muy sencillo: yo era de TENTE. Yo soy de Tente, me crié con Tente. Aquí en Dinamarca, compartiendo vida con españoles que no existían antes del 1989, me he dado cuenta que muchos ni saben lo que es Tente. Pero para mi generación creo que tiene la misma importancia que Bola de Dragón o los huevos Kinder. Por fortuna estos dos últimos siguen existiendo: Bola de Dragón lo reponen cuando quieras (si es que no te has descargado los episodios), los Kinder se siguen fabricando (aunque los juguetes sean una mierda, el chocolate sigue teniendo la misma magia). Tente no. Tente, y su empresa madre EXIN, quebraron en 1993. Desaparecieron. De las tiendas, de todos lados. Solo gracias a eBay existe todavía ese universo, raquítico y desvaneciente, que se mantiene vivo solo por el amor con que sus seguidores lo siguen nutriendo.

Para quien no lo sepa, Tente era la alternativa española a Lego. Piezas de las mismas dimensiones externas, pero incompatibles en su ensamblaje. Y aquí viene el dato objetivo: Tente era mucho más avanzado que Lego. En esto hay una animadversión como Madrid-Barça, Sony-Nintendo o Star Wars-Star Trek. Por supuesto a los fans de Lego les repatea que les digamos lo que voy a decir (igual que a nosotros nos repatea que digan que Tente es la copia barata de Lego, algo obviamente falso). Pero el dato objetivo es este: en su momento, las piezas de Tente permitían hacer muchas más cosas que las de Lego. Había más variedad, había mas maneras de ensamblarlas, había más colores, formas y acabados. Y no lo digo sin saber: yo de pequeño tuve de ambos. Y sé lo que se podía hacer con los Tente y lo que se podía hacer con los Lego. Y sin embargo, Lego fue la que pudo. Tente no sobrevivió. Dicen que debido al auge de los videojuegos, a una mala gestión, a la crisis económica que hubo en España a principios de los 90, a las demandas y problemas legales que había tenido en varios países (como en Israel) donde se había enfrentado a Lego… Y solo después de la caída de Tente, Lego empezó a evolucionar, a sacar los Lego Technics y los Mindstorms, a sacar muchas más piezas, versiones, acabados, colores. A hacerse con las licencias de Indiana Jones, Harry Potter, Star Wars. A permitir mucha más libertad, a desatar la fantasía de niños y no tan niños. Y Lego pudo y creció, y maduro. Pero eso fue después, fue no sin antes quitarse a Tente de en medio.

Indiana Jones in the Map Room

Indiana Jones in the Map Room, by Avanaut

¿Es esa animadversión absolutamente irracional? ¿existe el odio hacia los Lego? Si, es irracional, pero no es odio. Los Lego me gustan, no es que los odie. Es solo que ojala, OJALA, me gustasen tanto como a los Tente. Ojala despertasen en mi la misma sensación, ojala mirase una pieza de Lego y me pasase lo mismo que me pasa con solo ver una pieza de Tente. Siempre llevo una pieza de Tente conmigo. No es que los Lego no me gusten, es que me da coraje que sencillamente no sean Tente. Si los Tente existieran, seguramente hubiera seguido comprandolos, a pesar de haber rebasado hace tiempo la ‘edad recomendada’. Probablemente los siguiese coleccionando. Ya veis que todavía, hace unos años, me dediqué a completar la colección de la ciudad Micro Tente que hace (literalmente) décadas quedó incompleta. Todavía pienso en como reconstruir y engrandecer esas ciudades en 3d. En fin, no sé como explicarlo sin resultar redundante, pero Tente forma parte de mi infancia, los Tente están ahí. Y Lego no. Tente son recuerdos, Lego no. Y sin embargo Lego es un presente, mientras que Tente es solo un suspiro, un recuerdo… es polvo… si, 27 años y sigo suspirando por una caja de Tente sin abrir…

!B6RHk,!!2k~$(KGrHqJ,!hIEyr78l,KrBMw0sNbYu!~~_12_001

Pero, ironías de la vida, me vi hace unos días, con un grupo de clase, en la puñetera fábrica de Lego. La original. La que muchos matarían por ver. Viendo como el plástico ABS (Acrilonitrilo Butadieno Estireno, es importante decirlo rápido) entra en ‘pellets’ (bolitas) en las máquinas, se funde a 245ºC e inyecta a presión en moldes carísimos… y por otro lado salían, frías y perfectas, las piezas acabadas. ¿Sabéis de que va mi carrera? Continue reading

La parsimonia

Esta es tan solo una anécdota sobre el Autumn Break que no he sabido donde meter. Fue que una de las veces, perdí a los míos en el metro de Londres. Y ellos se asustaron más que yo.

Os cuento: a lo largo de todo el viaje he tomado la fama de ir siempre el último. Eso siempre ha sido así, claro, y ya lo sé yo, igual que lo sabe mi familia, mis amigos de Málaga… y que ahora lo saben ellos: que soy un tranquilo del carajo. Pero nunca (y son ellos los que me lo han dicho) he hecho esperar a nadie (al menos este viaje, eh, no os echéis al cuello tan pronto xD).

La Parsimonia

Que me gusta esta foto, ea, es la tercera vez que la uso

Por un lado, es verdad, me gusta ir a mi ritmo, y por otro, el tema echar fotos siempre retrasa. Además, no me gusta ir a la cabeza del pelotón, y para terminar, el coche escoba, de por si, tiene una función, y la mía era la de esperar y recoger a los otros rezagados. Si me veían, sabían que nadie iba detrás mía, y la gente se queda tranquila. A pesar de todo, rara vez los perdía de vista, y de vez en cuando y siempre que hacía falta (esto obviamente no lo veían, así que tendréis que creerme cuando os lo digo) echaba un sprint para alcanzarles. A pesar de como tenía los pies al final del viaje, pero lo echaba. Aunque pocas veces hacía falta ese sprint, claro: a estas alturas, sé aprovechar un paso de cebra para alcanzarles, o que se han equivocado de camino y dan la vuelta, o que se paran a mirar algo… Yo a lo mio no le llamo tranquilidad, sino eficiencia energética Pero no estamos aquí para hablar de eso. Aquella vez del metro no funcionó.

Aquella vez ni siquiera iba rezagado, aunque, es cierto, yo iba el último del pelotón. Aquella vez íbamos todos juntos en una piña, aquella vez. Y aquella vez, el metro estaba lleno. Entraron todos, todos menos yo. Y efectivamente, me quedé solo (o ellos, depende de como se mire… :P)
Y cuando vieron que me quedaba fuera, ¡entonces se pusieron histéricos! -¡Que Rufo se queda fuera! ¡Que Rufo se queda fuera! (o eso me apetece imaginar xDD, reconozco que hay un poco de fantasía en la reconstrucción). Pero yo solo hice un calmado gesto con las manos que entendieron a la perfección: ‘Bajaos en la próxima’.

(…)

Lo más gracioso de todo, es que en mi cabeza, 30 segundos antes, venía andando y pensando:

-‘Si alguno se perdiera en el metro, habría que desarrollar algún ‘protocolo’… como por ejemplo hacer que los adelantados se bajasen en la próxima parada’…

Quién me diría que medio minuto más tarde tendría que ponerlo en práctica: ni me había dado tiempo de comentarlo con nadie.

Pero en fin, salió bien, entre otras cosas porque aquella vez sabía donde íbamos (íbamos a Notting Hill: otras veces nos hemos puesto a andar sin, al menos yo, tener ni puta idea de adonde nos dirigíamos), y porque no había posibilidad de confusión posible, pues a aquella parada solo correspondía a una línea de metro. Y me monté en el siguiente coche, y ni me tuve que bajar: allí estaban ellos esperandome, incluso mi puerta se paró frente a ellos, ni hizo falta que bajase…

No hubo muchos incidentes más: Noel por ejemplo se quedo encerrado en el tren, a ultimísima hora, justo cuando volvimos a Horsens, pero es que aquella vez fuimos todos unos pamplinas que no empezamos a coger las maletas hasta que se paró el tren. Obviamente el maquinista no esperó a que bajasemos, y Noel tuvo que ir hasta la siguiente parada y volver. Digamos que ese fue el incidente más negativo del viaje (otro fue que una de las veces Jose Luis tuvo que pagar 32€ de más por colarse de peso en el avión, pero que uno de nosotros pagase, en un vuelo de cinco, cuando casi todos rebasábamos el límite, lo llamaría muy buena suerte), pero visto globalmente, nos salió todo de puta madre. Y en el Interrail, lo mismo: nada grave que lamentar, ni siquiera anecdótico. A estas cosas habría que llamarlas anti-Murphy. De prepararlo todo al milímetro, fijo que algo sale mal…, pero hay veces que mientras menos preparas las cosas, más suerte parece que tienes, pues claramente dependes de ella: la estas tentando…

L’Aubergue Espagnole

Literalmente. Literalmente. Literalmente…Una_casa_de_locos-334511386-large
L’aubergue espagnole (literalmente, un albergue español) es una expresión francesa para definir un lugar caótico, abarrotado de gente.
Ese nombre usó Cédric Klapisch en 2002 para su película, en la que narra como un estudiante frances se viene a Barcelona a pasar unos meses de intercambio bajo el programa Erasmus. El chaval acaba compartiendo piso de la zona antigua donde convivirá con un italiano, un alemán, una inglesa, una belga, un danés y una española. Un puto caos.
Si nos ponemos serios con la película, supongo que los críticos la calificarían como una nadería, superficial, tópica, que juega en la escuálida liga europea equivalente a la de las comedias de adolescentes de preuniversitarios americanos. Solo se realimenta de los tópicos de cada país (los alemanes muy ordenados, los italianos muy desordenados, los españoles muy orgullosos…) sin investigar mucho las profundidades de cada personaje, unos estúpidos gorrones, aspirantes a trasnochados bohemios de última categoría, chupando ese dinero de la Unión Europea que tan bien podría aprovecharse en otros sitios. Una comedia ligera y de consumo rápido que sin embargo fue un tremendo éxito en Francia y que ha alcanzado la categoría de pequeña película de culto. ¿Qué tiene entonces?

Pues sencillamente reflejar a la perfección una situación que quien la haya vivido la reconocerá instantaneamente. ¿Yo la he vivido? No, copón, estoy recién empezando a vivirla. Pero, a ver, bien se puede decir que es en una Erasmus donde se cristaliza la actitud que cada uno ha tenido a lo largo de su etapa de estudios, donde se destapa el verdadero ser de cada uno, sin padres ni muchos viejos conocidos a la vista. Yo en mis dos primeros años de carrera viví en una residencia de estudiantes en Málaga, donde conocí a algunos de los mejores amigos que se puede tener y que sigo teniendo (y ni siquiera soy el único de ese ya antiguo círculo que se ha venido a Dinamarca). El caso es que cuando vi hace unos años la película, mucho antes de saber que yo me iría también a estudiar fuera, reconocí a la perfección todos los patrones de comportamiento. Una mini-erasmus fue aquella vez en Málaga: estudiantes de toda Andalucía menos de la propia ciudad, horas muertas en la sala de televisión, jugando a las cartas, o a la Play, al Colin McRae 2, al Mafia, al Need for Speed Underground o al GTA 3… eso cuando no estábamos de botellón, o hirviendo espaguetis al microondas o comiendo sandwich de atún, o simplemente haciendo el pollas,  y siempre estrujando al máximo el ingenio para buscar cualquier forma de no estudiar, (y a pesar de todo aprobando, las marías, si, pero aprobando, tomando una nefasta confianza, ingenuos de la debacle que después llegaría). Pero la ecuación es muy sencilla, es la frase que más vengo escuchando desde hace muchos años, y aquí por supuesto no iba a ser menos: Dios los cría y ellos se juntan.

¿Quién ha dicho que los estudiantes seamos gente inteligente, responsable, admirable? ¿Quién ha dicho que Hannibal Lecter seguramente no suspira por nuestros hígados?¿Quien ha dicho que las becas Erasmus no están haciendo mucho más por construir Europa que cualquier otra política? Eso la película lo clava prácticamente como ninguna otra, eso es lo que tiene.

(…)

¿Qué como estoy? Pues nada, muy bien, un viaje muy largo pero sin incidentes. Dejé mi casa el sábado por la tarde, fuí en tren a hacer noche en Málaga, el avión salía muy temprano el domingo, y de nuevo desde Copenhague otro tren hasta Horsens, donde finalmente vivo; no llegué a mi residencia hasta el domingo por la noche; es decir, por fasciculos, el viaje fueron 10 horas. Si alguien me pregunta por Copenhague: muy bonita la estación de tren, si ;).

Aunque he visto un poco de Horsens, todavía no me he paseado tranquilo a verla, pero tampoco tiene pinta de tener mucho por visitar: una sencilla y pequeña ciudad donde la vida en las calles acaba a las 5 (aunque hoy y mañana hay una feria medieval, lo más gordo que pasa aquí en todo el año al parecer). Ya me he asentado; aunque no he desecho del todo las maletas si he empezado a decorar mi cuarto, y también me he gastado un buen pastón en las mierdecillas que necesitaba el piso/cuarto (que compartimos entre tres, dentro a su vez de la residencia): cortinas para la ducha, cubos para basura, etc.

En la universidad esta semana solo hemos tenido presentaciones, un examen de inglés, y eso si, bastante papeleo y caos; las clases no empiezan hasta el lunes. Ya me he agenciado una bicicleta (aquí, bici a saco), y previsiblemente iremos en breve al Ikea de Aarhus a agenciarnos más cosillas.

¿Y la gente? Pues, atiende: en mi carrera la mitad somos españoles. Un cachondeo. Suena muy fea la palabra ‘demasiados’ pero creo que se puede decir sin que nadie se moleste: somos demasiados españoles. Hasta creo que el resto (rumanos, lituanos y franceses, segun he sondeado hasta el momento, conforman la mayoría de la otra parte) se sienten intimidados ante tal invasión ibérica. Tan solo el primer día de presentaciones me acerqué a un corro donde conocía ya a un par y al presentarnos empiezo a preguntar de donde eran: -Málaga. -Málaga. -Málaga. -Badajoz. -Málaga. -Madrid. -Málaga. -Málaga. -Barcelona. -Valencia. -Málaga. ¿Esto que pollas es? El caso es que en una de las fiestas (¿hace falta decir que llevo cinco noches aquí y en las cinco ha habido fiesta?) me vi hablando con un grupo de 5 españoles y un francés, hablando en ingles, para darnos cuenta que nos acercabamos al frances para autoobligarnos entre todos a practicar ingles… Esto es el verdadero albergue español…

35GlmXEG_x-D1-MCZfXZ.0

Todos españoles en esta foto (siendo los que estamos, ni de lejos
estamos todos los que semos), camino de un botellón en la universidad.

xwNrXNH6xfLx-BQxVO6r.0

Insisto, botellon EN la universidad.
Haciendo la conga en la misma cantina donde comemos todos los días…

De hecho, nada más llegar la primera noche, me metí en un cuarto con otras veintipico personas justo a ver L’Aubergue Espagnole. Y hombre, yo porque ya la he visto 3 o 4 veces, pero la gracia está creo mucho más en verla cuando nos conozcamos y llevemos unos meses – copón, no voy a decir que me sienta mayor, pero también hay aquí mucho pipiolo, mucha gente que ni siquiera ha salido nunca de su casa, jajaja, para ellos esto si que debe ser una experiencia, y ver el primer día la película, lo mismo es pisar un poco el chiste, por aquello de crear expectativas. Pero vaya, nada difícil de arreglar :D

Nada gente, nos iremos leyendo.