Mientras peor, mejor (5 de 5): El dolor de la lucidez, Pregunta Final, y conclusiones.

No sé. No tengo ni puta idea, de hecho. Si habéis llegado leyéndome hasta aquí, veréis que evidentemente vivo en un conflicto, lleno de incoherencias, y perplejo ante preguntas que no me sé responder.

Por un lado, respecto a los avances que hemos conseguido, (existen, no dudéis un momento que existen) soy agradecido y consciente de qué privilegiado soy, somos; de estar dónde hemos llegado, tanto a nivel tecnológico, como a nivel de desarrollo humano; con la oscuridad y pura barbarie que al menos en una parte del mundo, hemos dejado en buena parte atrás. Y al mismo tiempo, me duele ver todo el trabajo que aún queda por hacer, lo que nos queda por luchar, pues nunca es el momento de relajarse.

Y respecto a la gente…

Yo AMO, yo quiero a la humanidad, quiero lo mejor para todos.

Poniéndome un poco serio, claro que creo en los derechos humanos, en la igualdad de oportunidades real, en una educación y una sanidad públicas y robustas, y en aquello de ‘de cada uno lo que pueda dar, a cada uno lo que necesite’. Creo que toda la gente merece felicidad y amor, independientemente de dónde venga, a dónde vaya, y qué esté haciendo mientras tanto en este mundo.

(…)

Habiendo dicho esto…
…creo que Quino lo resumía muy bien con aquello de ‘amo la humanidad, lo que me revienta es la gente’.

Crujía y reventaba vivicos a toda la pléyade de sinvergüenzas, depredadores y psicópatas que se aprovechan de los débiles y de las grietas del sistema. Es una de las cosas que aunque de forma teórica, he sabido desde siempre, la veo con una claridad cristalina solo en los últimos tiempos: el hombre es un lobo para el hombre.

No son estás las personas que imagino al pensar en la pléyade de depredadores que permean nuestra civilización. Aquí, por ilustrar el post, una colección de tiranos, corruptos, oportunistas y psicópatas. Las personas a las que me refiero, son anónimas, y están en todos los estratos de la sociedad.

El dolor de la lucidez

Pero igual que tengo eso claro, reconozco que he sentido siempre un visceral desprecio -del que para nada me enorgullezco- por ‘la turba’, esa masa informe, anónima y sin personalidad, atontada, desvalijada y lista para deglutir cualquier nuevo producto que se le venda; esa masa a la que algunos nos gustaría enseñarles a pensar con lucidez y a ser libres, y sin embargo vemos que no hacen otra que mordernos la mano. Esa masa que con todo el dolor de mi corazón, conforme crezco, veo cada vez más desesperanzadoramente como repite constantemente los mismos errores; que olvida, que ni siquiera aprende, condenada a errar parece que eternamente en un charco de barro sin propósito ni aspiración alguna de mejorar.

Yo a mi mismo no me tengo por un tipo especialmente lúcido. Entiendo algunas cosas, y muchas otras se me escapan totalmente. Soy un mediocre; por definición, lo ‘normal’. ¿Comprendéis lo que a priori eso significa? Significa que LA PUTA MITAD DE LA HUMANIDAD ES TODAVÍA MÁS IMBÉCIL QUE YO.

(Algo que me parece poco menos que intolerable xD)

Entre otras cosas, implica que incluso teniendo un IQ tan solo levemente a alto -y hablo de IQ por hablar de algo-, donde cualquier universitario saca fácil 120 o 130 puntos (recuerdo, siendo 100 por definición lo ‘normal’), significa, que con todos nuestros defectos y taras, carencias, disfuncionalidades, trastornos, debilidades, lastres, vacíos que tenemos como personas, con lo tonto e inútil que yo al menos sé que soy (y no os incluyo porque en el fondo tengo fe en vosotros ;P ), todo eso significa que la inmensa mayoría de la humanidad es todavía más tonta que nosotros.

Y bueno, y esto ha sido hablando de algo que aparece en un tipo de test, un tipo de ‘inteligencia’ (que por usar una definición, usaré la de la RAE). Pero vamos, no hablo ya ni de los distintas habilidades o capacidades de una persona, hablo de las innumerables valoraciones que se podrían hacer de nosotros: compasión, amor, empatía, capacidad de resolución, de aprendizaje, de sacrificio… Somos mediocres, mediocres de solemnidad, y lo peor de ser mediocre es saber que todavía hay gente peor.

Sé que sueno burdo, bruto, basto e insensible, pero ese es para mi el dolor de la lucidez: comprender lo profundamente tarados y limitados que estamos, que somos, los humanos; ver lo poco aprovechado que está nuestro potencial y nuestra capacidad como personas de mejorar; y sentir la impotencia poco lo poco que se puede hacer al respecto, y lo difícil que es combatirlo.

(…)

Y en ese conflicto me encuentro.
La pregunta, más allá del clásico ‘¿sobreviviremos a nosotros mismos?’ es entonces:

¿Puede hacerse?

¿Puede el hombre, esta especie, exploradora, curiosa, y con sed de conocimiento, de potencial, llena amor, de esperanza, y capaz de levantar monumentos y construcciones kilométricas, inventar máquinas voladoras, cruzar océanos a la aventura sin saber que hay más allá del horizonte, o descubrir cosas como la penicilina o la electricidad… puede esta especie asimilar los cambios que todavía se avecinan?

 

Aunque no se si ‘puede’ es la palabra, la pregunta, adecuada. La palabra adecuada creo que es ‘merecer’; la pregunta es:

¿Merece estos cambios?

¿Los merece el hombre, este depredador, este lobo, capaz de rapiñar, mentir, engañar; capaz de matar a sus propios hermanos, merece siquiera alguno de estos poderes? ¿Los merece este animal vagamente racional, tarado, tendencioso, tremendamente subjetivo y dispuesto a creer en contra de los hechos e incluso a modificarlos para ajustarlos a sus creencias? ¿Merece el control sobre la energía nuclear? ¿Merece el control sobre la nanotecnología? ¿Los merece este ser, que ni hace 70 años diseño e industrializó el asesinato en masa, que perpetúa carísimas guerras al tiempo permite que siga habiendo hambre, que sigue permitiendo por omisión, cuando no por acción directa, que ocurran genocidios? 

¿Merece el hombre el poder que da la tecnología?

¿Merece esta especie la inmortalidad?


 

Y eso es todo. Interiormente, tengo para mi mismo una respuesta la última pregunta; pero no la compartiré, no al menos ahora, porque espero un poco de debate. En cualquier caso, es por eso, como decía al principio de estas cinco entradas, por lo que no escribo. Y porque pensaba que, para contaros estas tristezas, mejor no.

¡Pero miradme!, aquí me tenéis de vuelta. Dispuesto a dar algo de guerra, aunque sea soltando bilis por la boca. Todo esto, todos estos dolores, todos estos despropósitos, tienen que servir de algo.

Porque de todo lo malo se saca algo bueno. Porque lo que no te mata te hace más fuerte. Porque de los errores se aprende.

Porque, como dice a veces mi padre; “Cuanto peor, mejor”.

Saludos.

‘Cuanto peor, mejor’

  1. Puesta al día
  2. La Sombra
  3. Internet, What have you done?
  4. La ciencia-ficción NO es ficción
  5. Preguntas finales y conclusión

Mientras peor, mejor (4 de 5). La Ciencia-Ficción NO es ficción

*En las entradas anteriores, os ponía un poco al día de mi vidaexponía mi presente visión del mundo, y finalmente hallaba el que en parte creo que es un buen culpable: Internet y el uso que le estamos dando. Permitidme que ahora divague un poco y hable de una de mis grandes pasiones. Veréis con al final lo enlazo todo.

Los que me leéis y conocéis bien sabéis que soy, con todas las letras y hasta la médula, lo que se viene llamando un friki (o ñoño, como nos dicen en Sudamérica). Aunque disfruto de toda tipo de literaturas, videojuegos, películas y series, siempre he sentido una afinidad especial por la ciencia-ficción. A mi entender, y permitidme que la defienda, tiene algo que la distingue de otro tipos de géneros como los de fantasía, superheroes o todo ‘lo japonés’.

La ciencia-ficción no es fantasía, (y si me apuráis, ni siquiera ficción).

Cualquier genero, cualquier obra, cuando está bien hecha, siempre habla de lo mismo: de la condición humana. Habla de nuestra naturaleza, pasiones, inquietudes, orígenes, mitos… habla de nosotros.

La diferencia es que, mientras otros géneros como la fantasía* o el genero de superheroes hablan principalmente de mitología, echando un vistazo a un pasado o un presente imaginarios; el genero de la ciencia-ficción hace un intento de ver de qué forma nos afectarán los cambios reales a los que nos enfrentaremos en el futuro. 

*Por si alguien se lo pregunta, ‘Star Wars’ siempre ha sido fantasía, nunca ciencia-ficción, por mucho que haya naves estelares y armas láser.

Dicho de otro modo: por definición, la ciencia ficción siempre hará un comentario sobre la tecnología y tratará sobre cómo ella nos afecta a las personas. Si, al final habla de las personas, pero también, sobre como nos relacionamos con nuestro entorno.

Habla, predice, trata sobre algo muy real y muy serio. No es magia, no es fantasía; no son rayos, ni varitas mágicas, ni criaturas mitológicas. Habla de ciencia, habla de algo real.

¿Por qué digo todo esto? ¿al hilo de qué viene esta disertación?

(…)

Foto tomada en mi pueblo en algún momento de la década de los 1930. A la derecha, mi abuelo con dos hermanos suyos

A menudo pienso, pensareis, que ni siquiera la de nuestros abuelos, sino la generación de nuestros mismos padres es la que ha vivido los cambios sociales más brutales de la historia de la Humanidad.

Sin ir más lejos, la feliz y muy plena infancia de mi padre es una con burros y sin luz ni agua corriente en las casas, un mundo no exageradamente distinto al de hace dos o cinco siglos, y de esto no hace apenas ni cincuenta años. Aunque ya existían avances como el transporte motorizado (trenes y tranvías) o las telecomunicaciones (radio y telegrafía), desde entonces además se han universalizado la luz, el agua corriente, la medicina moderna, la revolución agraria, la industrialización, y el estado del bienestar. Todos avances bien recibidos y que sin duda han aumentado nuestra calidad de vida.

En el caso de mi padre, hablo de un pueblo andaluz, y es verdad que en otras zonas y en otros países estos cambios ocurrieron en distintos momentos, pero casi siempre en una sola generación. Nosotros hemos crecido en todos estos lujos y privilegios y ni hemos conocido otra cosa: no hemos vivido muchos cambios. Precisamente el más notable es Internet y la revolución informática en general, que ha sucedido en los últimos 30 años, que es de lo que vengo hablando en las dos entradas anteriores. Y no es poco cambio, pero, creo que coincidiréis conmigo, no comparable con el que han visto nuestros padres y abuelos.

Así que ahí va la pregunta:

¿Creéis que no veremos más cambios sustanciales?

¿Creéis que el salto que han vivido la generación de nuestros padres y abuelos ha sido El Salto que tenía que pegar a la Humanidad, y quedarnos ya ahí? ¿Creéis que los avances en el futuro se quedarán en… que sé yo… coches autónomos, paneles solares en cada casa, una cura definitiva para muchas enfermedades, y poco más?

Bien, a ver que me decís de esto

 

Nada de esto es ficción, ni magia, ni mucho menos fantasía. No son rayos que salen por las manos, ni trolls que se transforman en piedra, ni varitas mágicas, es ciencia pura y dura y que va a ocurrir. La ciencia-ficción lleva hablando de esto décadas. Por eso me gusta la ciencia ficción. El primer ser humano inmortal probablemente ya ha nacido. ¿Cómo podemos esperar asimilar esto?

Y no va a tardar en ocurrir, tal vez en menos de una generación ocurra, y nos vamos a cagar

Y una de las cosas que se me ocurre por la que nos vamos a cagar, es porque efectivamente y por vez primera, no todos los hombres serán iguales. Aun naciendo como nacemos ‘todos iguales’ y aún así vemos la desigualdad que ya hay, ¿Qué pasará cuando nazcan superhombres, con superinteligencia, superfuerza, superlongevidad…?

Vuelvo a hablar de Westworld, y es que con algunas de las críticas que he leído de ella, se me cae el alma al suelo: “vacuidad”, “pomposa”, “carente de trama”. DESPEDIDOS Y A VUESTRA CASA YA QUE NO TENÉIS NI PUTA IDEA. Hombrepordios…

Y otra de las inquietudes razonables es ¿a qué se dedicará toda esa población que no trabaje porque no hará falta? ¿Se dedicarán, con su infinito tiempo libre, a formarse, a mejorar como personas, cómo decía Asimov, como vaticinaba el futuro de Star Trek? ¿A trabajar por el progreso de la humanidad, una vez atendidas sus necesidades básicas, o a seguir desviviéndose en un puro ciclo de veneración, avaricia y envidia materialista? ¿O a entregarse de forma degradante a las drogas, a los vicios, al placer; a la pura complacencia y hedonismo de una vida en la que cree que todo está conseguido?

Y todo esto, en una sociedad que, al contrario que lo que durante eones ha hecho la evolución, cada vez premia menos al mejor preparado.

Es irónicamente en Wall-E, una (maravillosa) película de animación para niños, donde veo la mejor representación de un posible futuro -y bastante repulsivo- para la humanidad: anodinas criaturas que transcurren como espectadores de sus propias vidas, entregadas a la nada del consumo y entretenimiento, con todas sus necesidades más que elementales saciadas por un ejército de máquinas a nuestro servicio. ¿Era todo para llegar a… esto?

Nuestras mentes, nuestra sociedad, nuestro tejido cultural, laboral, empresarial; nuestras leyes, nuestra economía, ¿cómo se enfrentarán, cómo nos enfrentaremos a estos cambios tan brutales, radicales, rupturistas, que irán apareciendo en los próximos 30 años?

(…)

Pues os digo una de las cosas que (creo casi seguro que) pasará

Una ola reaccionaria, proteccionista, conservacionista, caracterizada (como siempre) por una fuerte y dura resistencia a todo tipo de cambio; y mientras muchos individuos abrazarán y celebrarán estos avances, otros tantos, la mayoría, los rechazarán con todos sus fuerzas, poniendo trabas e impedimentos y legislando en contra de semejantes cambios. Por que serán cambios de los que no se beneficiará todo el mundo. De hecho, ya la veis como se levanta; ya hablaba de ella, aunque de forma vaga, en la segunda entrada. 

Pero el cambio, como todo cambio, será imparable. Sencillamente sucederá. Habrá quien se quede atrás. Habrá quien caiga, literalmente aplastado ante la maquinaria del progreso. Y lo peor, habrá muchos abandonados, olvidados. Esto por supuesto no es nuevo, lo cual lo hace peor. Las desigualdades, los dramas y el conflicto social que ya vemos, no hará más que crecer.

Y seguramente ni siquiera tengamos por qué hablar de una desigualdad realmente desgarradora: la tecnología nos proveerá de energía y ciertos lujos de forma barata como ya lo hace con la comida y la medicina (teniendo en cuenta que el hombre ‘pobre’ de ahora ya vive mucho mejor que el ‘rico’ de hace unos siglos); esa desigualdad será un síntoma, o una consecuencia, ni yo lo sé, de una masa tontamente desesperada por subirse en un absurdo carro de progreso y consumo insostenibles, alimentados por esta desenfrenada ideología del materialismo, con gigantescos centros comerciales a modo de modernas catedrales de un culto nocivo para nuestro propio planeta (la única deidad que realmente debería ser reverenciada); una sociedad alimentada en la ignorancia, el odio y miedo irracionales, creyentes de que son dignos y merecedores de todo, y de que la fuente de todos sus problemas y  males -males de primer mundo– son otras personas, otros grupos, otras castas, otras razas, en vez de ellos mismos.

Y que en un momento estas tensiones, en un mundo no de hambre, desempleo y precariedad; sino en un mundo de bienestar (donde realmente lo tengamos casi todo, donde realmente haya que perder) cualquier cosa pueda pasar, en el que la tiranía de la turba, si no hambrienta, si pueda hacer barbaridades no muy distintas a las de tiempos no muy lejanos.

¿Y sabéis que? Que tal vez la comprenda, incluso la comparta. Porque no será necesariamente solo el fruto de la ignorancia o de la desinformación. Será el fruto de la rabia ante la injusticia, ante la desigualdad. Abrazaré esos cambios que traiga el progreso solo cuando todo el mundo se puede beneficiar de ellos, y se pueda hacer de una forma responsable, sostenible, equilibrada.

spirits

 

Bueno ya, hasta aquí mi disertación; hasta ahora tan solo he colocado el contexto necesario para plantear mi pregunta, que ya teneis en la quinta y última parte.

(…)

‘Cuanto peor, mejor’

  1. Puesta al día
  2. La Sombra
  3. Internet, What have you done?
  4. La ciencia-ficción NO es ficción
  5. El dolor de la lucidez. Preguntas finales y conclusión

Mientras peor, mejor (1 de 5). Repaso a 2016 y puesta al día.

Hola. Aquí sigo, vivo y coleando.

Os pongo brevemente al día: trabajando bastante, y desde septiembre, fijo y a jornada completa en este proyecto en el que estoy a tantos niveles tan implicado. Poco que contar sobre el trabajo: lo que puedo contar no es interesante, y lo que es interesante, no lo puedo contar… Y a nivel personal, lo más relevante es que me mudé hace unos meses a vivir, solo por primera vez, a un apartamento en el precioso barrio del Realejo, en Granada. Y no mucho más, no mucho más sobre mi que me apetezca contar, realmente poco más puedo pedir, todo va razonablemente bien ;)

Atardeceres en el Realejo

Por ubicación, os lo digo, no me puedo quejar. Esta vista la tengo a pocos minutos de mi piso (eso si, subiendo una deliciosa cuesta xD)

Y si, tengo esto del blog abandonado: solo una entrada (y bastante depresiva, y con razón) en los últimos cinco meses. Dicho silencio viene a coincidir precisamente desde que se alzó la cantidad de trabajo, y también los primeros y moviditos meses de empezar a vivir solo, mudanzas* incluidas.

*Tres de hecho, en menos de quince días…

Pero permitidme que os diga: ese mismo hecho de no escribir, ese por qué, esa no-noticia, es por algo, y me he dado cuenta de que en si misma da para una buena entrada, un buen post. Es una entrada oscura, pero merece ser, debe ser escrita. Vamos a ello.

¿Por qué no escribo?

Hay varias razones. Si, por un lado, y ya lo decía nada más empezar, el trabajo me tiene, o al menos me ha tenido estos meses, hasta arriba. No os olvidéis de que el grueso de este blog se redactó y fue producto de la mente de un mal estudiante que tardó diez añazos en acabar la carrera. Llevo apenas tres años en el mercado laboral, y solo puedo decir que siento una tremenda simpatía por aquellos que lleváis adelante un blog incluso teniendo familia e hijos. Volviendo a mi, decía, ha sido diciembre bien bonico, de aprendizaje, sin duda cargado, y estresante -y del que alguna vez me apetecerá hablar-; tanto, que al acabar de navidades y todo, me tiré un par de días en la cama.
Todo bien, hay trabajo en nuestra pequeña empresa, cosa que por supuesto es una buena noticia, pero como todo lo laboral y como he dicho al principio, hablaré más cuando sea oportuno. Que por cierto, para el trabajo he tenido que redactar un par de entradas y reflexiones sobre el Diseño Industrial, y aunque para dónde iban a ir publicadas no podían tener el estilo casual y desenfadado que les podría dar aquí, no dudéis que os las publicaré ;)

Y que si, venga, que lo de escribir, también se me está pasando (una pena seguir viendo como cierran más y más blogs), poco a poco, la crisis existencial de los blogs… blablablá… ¡Qué pereza! que coño: que ahora al no tener tanto tiempo, ponerte a pensar y reflexionar no es ya una de tus prioridades en tu tiempo libre.

Y para colmo (¡para colmo!), ya ni veo tantas series (aunque vaya tela, hoygan, vaya tela con Westworld…) ni mucho menos películas. Esto en si mismo reconozco que es un tema para hablar, con lo que yo he sido
(Aunque últimamente juego, y mucho, a la PS4, y también hablaré de ello)

No es solo que es un privilegio y un placer ver a dos monstruos de la interpretación como Anthony Hopkins y Ed Harris en la pequeña pantalla; es que, aunque solo existiera el primer episodio, personalmente ya lo consideraría una obra cumbre del género. Y dado que mi película favorita es ‘Blade Runner’, de la cual ‘Westworld’ bebe a cántaros; si, ahora ya sabéis cual es mi nueva serie de TV favorita. Ojo a lo que he dicho…

Y lo diré también, me estoy volviendo algo más celoso con mi intimidad. Cada vez me doy más cuenta de lo fácil que es ponerse a bichear perfiles, y en un par de vistazos, rajar de arriba abajo la vida de una persona. Sigo teniendo la linea trazada entre que puedo/quiero contar casi en el mismo sitio que siempre (y en general, lo sabéis, soy muy transparente y me guardo pocas cosas), pero cada vez que vuelvo a leer un post antiguo (y lo hago), siempre hay una palabra, tal vez una linea, que prefiero editarla o quitarla. A veces por celos, y a veces también, por pura vergüencilla de ver cómo me expresaba. Es nada, una milésima parte de lo que hay escrito, pero dado que tampoco voy a repasar sistemáticamente todo lo que hay, a veces pienso si por esa minúscula pero crítica milésima lo más sencillo no sería borrarlo todo y mandarlo a la mierda.
Y así estamos. Mucho de lo que escribo son notas personales, y no sé hasta que punto son realmente necesario que sean públicas…

Resumiendo: que mi vida no está siendo extraordinariamente interesante.
2016, aún estando lejos de haber sido un mal año -de hecho, ha sido muy constructivo-, ha traído en lo personal pocas cosas reseñables. Trabajo, amigos, familia, vida algo más sana (con bici y gimnasio y toda la pesca), algún viaje, vida en Granada; y si, algún, o algunos, proyectos frustrados.

En fin, todo esto era la puñetera introducción, la puesta al día.
Ahora el meollo de verdad: la sombra. De verdad, por qué no escribo. En la segunda parte.

(…)

‘Cuanto peor, mejor’

  1. Puesta al día
  2. La Sombra
  3. Internet, What have you done?
  4. La ciencia-ficción NO es ficción
  5. El dolor de la lucidez. Preguntas finales y conclusión

 

Cómo preparar tu mochila de ‘peregrino’ (Camino de Santiago 2016) (parte 3 de 3)

Como dije en el anterior post, para ir terminando hablemos de mis pecados (cosas que he echado y de las que tal vez podría prescindir), las que si debería haber echado, y finalmente, las que NO DEBEIS ECHAR a vuestra mochila.
Para la introducción, comentarios generales, y contenido principal de la mochila, a la primera y segunda parte me remito

Mis pecados

Gafas de bucear
Como al final no me he bañado, evidentemente me han hecho falta y por tanto han sido un ‘peso’ (con todas las comillas que hagan falta) inutil. No obstante no concibo meterme en una piscina solo para mojarme, sino que me gusta de verdad nadar y también bucear un poco, y es por ello que no concibo llevar bañador y no llevar unas gafitas.

Al remojo ;) #cacabelos #agosto #rio #fiesta #caminodesantiago

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Lentillas+solución en ampollas
No suelo llevar lentillas, pero no obstante suelo tener, en mi casa, un pack de lentes de uso diario, por si algún día… lo que sea. El caso es que en El Camino, existe la posibilidad real de que pierda o rompa las gafas (de nuevo, quien sabe) y que me quede pero bien jodido (tengo bastante miopía), por lo que un par de lentillas (o tres, o cuatro), me pueden salvar el percance hasta el regreso.

Libretita+lapiz
Una moleskine, para colmo, lo más hipster que te puedes echar en cara. Solo la he usado para escribirle mi dirección a uno de los buenos amigos que haces. Llevando un par de papeles, (o una libreta aún más pequeña), habría salvado unos 300 g, que es algo. De todos modos sigue siendo buena idea llevar algo de papel.

Móvil de repuesto. 
Porsiaca, porsiaca… ay los porsiacas. No, al final no ha hecho falta ni de lejos, asi que creo que podría prescindir de él.

Pegamento para plásticos + Cianocrilato + Cinta aislante.
Me puede la cosa esta de ingeniero-manitas-del-chichinabo, pero pienso que lo mismo se me despega la suela de las botas, o se suelta algo de la mochila, o yo qué sé… si por mi fuera hasta me traía cinta americana, 3en1 y una llave inglesa+alicates. Si al final va a ser verdad que no tengo remedio… xD

Cámara reflex
Ay madre… si, mi querida Canon 1100D. Incluso con el objetivo 18-55 que trae por defecto no llega a 700g, pero si ya sumo su funda, más lo que va en ella (cargador, baterías de repuesto, tarjetas de memoria…), a lo tonto estamos ya en el kilo y medio, facil. El año pasado incluso me traje el objetivo Tamron 18-270, que no está pensado para llevarlo al cuello 6 horas diarias (todo como sobrerreacción a que el año anterior solo me llevé el móvil y me quedé con muchas ganas de hacer ciertas fotos chulas), pero en cualquier caso, reconozco que una reflex al cuello no es un ejercicio de responsabilidad, y tiene incluso algo de pose. Las del móvil no, pero muchas compactas disparan en RAW y tienen una calidad muy decente. Y con todo, no renunciaría a ella, y qué contaros, a lo tonto también haces amigos con ella al cuello…

Fiel (y ligera) compañera Un año más, me he traído al Camino mi leal Canon 1100D, esta vez con su compañero 'default', el objetivo conocido como el 'pisapapeles' aunque perfectamente válido 18-55. No pesa tanto como el Tamron 18-270 que traje el año pasado, no he hecho tantas fotos, y muchas de las que he hecho ha sido de forma redundante con el movil, con lo que algunas ya las habréis visto en el día a día (y el movil incluso le gana cuando lo he usado para hacer panorámicas y selfies, sencillamente son herramientas que se complementan). Ya procesaré y subiré el resto de fotos de esta reflex, con calma, como de costumbre; sencillamente me apetecía compartir mi alegría y sensación de acierto por habermela traido ;) #caminodesantiago #canon #eos1100d #18-55

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Cómo preparar tu mochila de ‘peregrino’ (Camino de Santiago 2016) (parte 1 de 3)

Agosto de 2016, y como marca la hoja de ruta, he completado la ‘tercera’ etapa del Camino de Santiago con mi padre, como los dos últimos veranos.

Camino de Santiago 2016 - León > Sarria

Para poner al día a los nuevos, empezamos en 2014 en Saint Jean Pied de Port (cruzando los Pirineos) hasta el mismo límite de La Rioja y Castilla-León. Allí lo retomamos el año pasado y lo completamos hasta León, donde igualmente lo hemos retomado este, para acabar en Sarría, apenas a 110 Km de Santiago. La intención es llegar a Santiago el verano que viene, (y seguir hasta Finisterra y Muxia), y si es posible también con mi hermana acompañándonos. Nuestras razones para hacer esta locura, personales e intransferibles aunque totalmente abiertas, son sin duda compartir esta experiencia como padre e hijo (aunque para mi padre sea la tercera vez), conocer -muy buena- gente, y todo hay que decirlo, emplear de una forma sana y muy barata las breves vacaciones de las que disponemos (las razones espirituales se las dejamos a otros ;))

Mi padre y yo al subir al ‘Pico del Perdón’ (con Pamplona al fondo) en 2014

Ya lo dije hace dos años: es una experiencia que os marcará, que disfrutareis, que os hará crecer, y que llevareis con vosotros el resto de vuestras vidas.

Así que, por no repetirme demasiado en la narración etapa por etapa, quiero centrarlo en compartir mi experiencia sobre como preparar mi mochila (que no llega a 8 kg) la cual a su vez viene sobre todo de la de mi padre, autentico sherpa y guía en este Camino, el cual merece totalmente su parte de autoría en esta entrada, y cuya marca en cuanto peso (6 kg) me muestro incapaz de batir.

Camino de Santiago 2016 - León > Sarria

Esta es toda la mochila que ha llevado mi padre, la suya no llegaba a 6 kg. Incluye unos pantalones largos, un juego de sábanas de algodón, y hasta una botella de aceite de oliva de medio litro con la que cargó todo el viaje. Insisto, 6 kg.

Solo hay una norma básica: hemos de llevar el mínimo peso posible.

Diversos manuales suelen marcar como límite no más de 10 kg y nunca más del 10% del peso corporal. Cualquier cosa que supere esto es una insensatez. Pensad que vamos a llevar nuestro propio peso durante unos 25 km todos los días: 25.000 pasos, 25.000 impactos sobre nuestras articulaciones inferiores, durante 6 horas, cada día. Esto no es una competición, ni a quien lleva más peso ni a quién hace más kilómetros, pues la idea es siempre disfrutar.

Y es que, amigas, amigos, no he parado de verlo: personitas que no llegan a 50kg cargando con mochilas que pesan fácilmente 20kg, ampollas más grandes que el pie que las contiene, rodillas y tobillos hechos polvo, y tendinitis hasta en el cielo de la boca. Así no, muchachos, así no.

No dejaré de comentar que hay servicios de taxi y paquetería que te llevan el equipaje grueso de albergue a albergue, con lo que solo tienes que cargar contigo el agua y las viandas que necesites en esa etapa. No entraré a juzgarlo (de hecho, los que hacemos el Camino Francés también hacemos algo de trampa, pues la idea del peregrinaje es que además de partir desde tu misma casa, también debes volver), pero si hay algo realmente insensato es llevar exceso de todo: caer en el porsiacasismo, el creíque y penséque, la excesiva precavidez y en resumen, la incapacidad de liberarse de lo superfluo y quedarse con lo esencial.

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Y es que si llevas muchas cosas en la mochila, seguramente también las llevas en la cabeza, y personalmente creo que en un viaje como este, la idea es liberarse, vivir con lo básico, ligero de equipaje. Liberarte, literal y metafóricamente, de todo el peso que no es esencial. Es un ejercicio muy sano y también otra de las buenas y saludables razones para hacer este Camino. Te lo digo de verdad: si tu mochila pesa más de 15 kilos, tienes unas cuantas preguntas que hacerte.

Bueno, a lo que vamos. Como al final la entrada me ha salido un pelín larga, hago sumario de lo ha contenido mi equipaje, y a continuación lo voy desgranando.

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Hablemos de mi trabajo: Dasware y el Wimic

Hoy tan solo quiero haceros una breve introducción a lo que nos traemos entre manos en mi empresa.

Os presento el Wimic.

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Os contaría extensamente lo que es, pero si veis este vídeo, de una entrevista que nos hicieron la semana pasada, creo que os vais a enterar mejor (y es más ameno)

 

Ni quiero ni puedo mostrar mucho más, tan solo deciros que es nuestro primer producto interno en Dasware: somos una pequeña startup granadina constituida hace poco más de un año por dos buenos amigos míos, en la que soy diseñador industrial y gráfico (es decir, exactamente lo mio)

Os dejo con dos renders, aunque podéis ver más en nuestra página web:

www.daswaretech.com

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Lo que si podéis ir es reservandolo: www.daswaretech.com

Os iré teniendo al día, muchachada!

Presentación de mi Trabajo Fin de Máster (de Profesorado)

A falta de haber hecho hoy lo que voy a contar, anoche cerraba unas semanas bien bonicas de trabajo celebrando en el cine, en pase de medianoche, el retorno de Star Wars a la gran pantalla. Como sé que muchos no la habéis visto siquiera aun, os respetaré no haciendo comentario alguno (ya la haré en unos días) pero si os digo que la atmósfera en el Kinépolis de Granada era realmente eléctrica. Al final os he puesto unas imágenes.

A lo que voy. Esta tarde he presentado mi tesina, mi TFM del Máster de Profesorado que estudié el año pasado. Y dado que no lo presenté en junio, y tampoco lo presenté en septiembre, pues si, digamos que me he quitado un peso de encima.

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Os digo la verdad, este tipo de aparatos burocráticos no son muy de mi agrado. Me suelen parecer de un estrés y volumen de trabajo absurdos. Tuve la suerte de hacer mi Proyecto Fin de Carrera en Dinamarca, donde la cosa fue mucho más relajada de lo que hubiera sido en la universidad de Málaga (lo que no quiere decir que no currásemos), y también he tenido la suerte de poder siempre desarrollar en este tipo de proyectos un tema que me apasionaba. Lo cual no es que ayude o sea importante para un proyecto de estas características: es que es vital, imprescindible.

En este caso, me he sacado de la manga un tema del que a priori no sabía si quedaba mucho que decir: cómo aplicar la fotografía a la enseñanza, haciendo al alumno fotógrafo, y con ello, generador de su propio contenido y actor de su propio de aprendizaje. Enseñándole a tener ojo crítico, a observar, a fijarse en su entorno, y estas cosas que tanto decimos los que nos tira el rollo de la docencia: que el alumno ‘aprenda a aprender’, que se vuelva cuanto antes una persona autónoma, capaz de desenvolverse en esta maravillosa, luminosa, espléndida tormenta de mierda que es el mundo en que vivimos.

Abajo os pongo los enlaces al trabajo y la presentación.

Entre otras cosas, planteo ejercicios como debates sobre imágenes, o que los alumnos construyan una cámara estenopeica con una caja de cerillas, cinta aislante y chapa de una lata de refresco. De hecho, yo mismo he hecho una, con la que hice estas fotos.

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Sacar adelante este tipo de cosas, como os podéis imaginar, no se llevan muy bien cuando al mismo tiempo trabajas (y especialmente si es algo creativo y absorbente, que requiere que te estrujes la cabeza).

Y cómo por mucho que a veces pienses ‘solo necesito aprobar, no pienso matarme por esta chorrada, hago un churro y me lo quito de en medio’, a mi se me acaban juntando el puto perfeccionista, el jodido temeroso al ridículo, y el bastardo ansiaviva; y el resultado final ha sido que esta semana antes de la defensa habré dormido una media de 4/5 horas diarias (hacía tiempecillo que no hacía este tipo de cosas, con lo que me gusta dormir…). Para que os hagáis una idea, había ido dejando el TFM y hasta tres semanas antes no decidí presentar ahora en diciembre; el pasado fin de semana apenas tenía 40 páginas escritas y sin maquetar (puñetero y farragoso estado del arte…), y el lunes 14 por la noche, el día que supe que me adelantaban la presentación del lunes 21 a hoy viernes 18 (tres días menos), redacté del orden de otras 40 páginas hasta dejarlo medioqué: cosas que al menos tenía ya en mi cabeza, pero no había puesto aún en el proyecto. Acabé a las 10.30 de la madrugada mañana de lo que ya era el martes. Una siesta, ducha, y a trabajar (habiendo ya avisado de que iba a ir tarde). Pero bueno, ya está, estas cosas pasan, y una cosa menos.

Sea como sea, quiero compartir con vosotros la obra (enlace a archivos pdf):

 

Cuerpo del TFM

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Presentación:

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La presentación ha ido mejor de lo que esperaba, y las sensaciones con el tribunal bastante buenas. En unos días me dan la nota. Mientras tanto y entre otras cosas, lo celebraré jugando un rato a esto. Os iré contando.

Y no me pregunteis por oposiciones, porque eso, ni me lo planteo, ni -lo más relevante- se convocan plazas para profesor de Tecnología en este maravilloso país. En mi trabajo estoy y a mi trabajo voy, que por cierto, me sigue encantando. Otra cosa de la que también os hablaré. Cuando pueda xD

Os dejo con algunas fotos fotos del otro evento de la semana…

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Actualización: Pues al final me han puesto un 9.9. No se ha dado tan mal la cosa :)