Cosas que piensa uno a los 35

Cuando cumplí 25 hice unas cuentas, algunas de las cuales, evidentemente, no han cambiado. Este noviembre Rick Deckard perseguirá, quien lo duda, replicantes en Los Angeles; Skynet lleva años controlándolo todo sin que nos hayamos dado aún cuenta; y el 31 de diciembre de 2033, si sigo aquí, cumpliré inexorablemente 50 tacos.

Pero, también hablaba de la agobiante sensación por el aplastante, implacable, inexorable paso del tiempo, y contaba que me sentía estafado, expresandolo de una forma que ahora, como es natural, encuentro un tanto naif, y bueno, propia de ser diez años más joven. La pregunta es ¿me sigo sintiendo estafado? Pues lo respondo claro y directo: no. Y la respuesta que voy a dar, entiendo que os resulte un tanto estrafalaria, pero es la que encuentro que mejor lo resume: porque no me he aburrido ni he parado quieto. He vivido bastantes experiencias, me han pasado bastantes cosas (buenas y malas), y también he buscado activamente que me pasen otras, la mayoría muy buenas. No me arrepiento de nada, estoy contento de estar donde estoy, y de a dónde (parece) dirigirse mi vida. He aprovechado estos años. Entonces, hace 10, es sencillo entender lo que me pasaba: perdía escandalosa y desastrosamente el tiempo. Conseguí acabar la carrera (hace solo 7 años, eh), he viajado, he estudiado y vivido en el extranjero, he conocido muchas personas maravillosas, me he emancipado, me he enamorado, he vivido… incluso, parece, he madurado… Vamos, que no ha estado mal.

En el Caminito del Rey (Málaga), hace apenas una semana.

Y sigo repasando cuestiones, un tanto más triviales: la incipiente calva que me inquietaba, ahí sigue, avanzando aunque sin consumarse, y lo más importante, sin que me importe demasiado. Tengo al fin una barba plenamente desarollada, como la que siempre admiré en mi padre, que me gusta y cuido mucho. Hago ejercicio (incluso he hecho *mucho* ejercicio, con gimnasio y bicicleta todos los días, aunque no puedo mantener ahora ese ritmo), mi dieta es mucho más variada y equilibrada; y mi estado físico, aunque sin alardes, es en general es bastante mejor que el de hace diez años. He aprendido a organizarme, a trabajar, a ser eficiente. Me conozco mejor, sé lo que me gusta, sé relacionarme mejor conmigo mismo y con los demás. Lejos de entenderlo ‘bien’, si al menos entiendo mejor como funciona todo: yo, las personas, el mundo. A resumidas cuentas, me siento bien.

A la pregunta de ‘qué responder cuando no has acabado la carrera con 28 años y te preguntan en tu primera entrevista de trabajo por tu experiencia laboral’, tengo La Puta Respuesta, que da para otro post ;)

¿Y lo demás? ¿Las chicas? ¿Vivir en pareja? ¿Tener un proyecto de vida? ¿Los niños? Todo en proceso, aunque me queda la última pendiente definitivamente pendiente. Pero por razones por las que muy tonta e infantilonamente me voy a hacer el misterioso (uuuUUUuuuu!!) y guardaré para el demorado aunque intentaré que inmediato, próximo post; diré que ahora mismo tengo niños a raudales* 😁

*Si me seguís en Instagram sabéis a que me refiero.

Aquella vez no me gustó cumplir 25, pero por razones un tanto obvias: entonces no me acababa de gustar mi vida. Era una especie de toque de aviso, de meta volante, de examen parcial, y el resultado de aquella prueba dejaba que desear. Hoy por hoy no es que esté ‘enamorado’ en si de tener 35 (por pedir, pediría tener, al menos físicamente, el potencial y la plasticidad, y especialmente las rodillas, de un chavea de 23 o 24 años), pero el hecho en si de cumplir años, de comprender la unicidad y la fugacidad de la vida de uno, es lo que hacer querer bebersela a cántaros, a la vez que saborearla dulcemente.

Y, ay, sobre la muerteya me extendí en su día. De la forma más sana y constructiva posible, dejó de obsesionarme. Precisamente asimilando que llegará, y que mientras tanto, nos debemos a nosotros mismo el exprimir la vida al máximo posible. Cómo debe de ser.

Espero llegar a los 100, y llegar bien, y contento al echar la vista atrás. Un saludo ;)

Para

Imaginemos un caso. Digamos que de buena fe te presto mi cámara de fotos, y te la llevas a tu casa. Pues bien, estrictamente y con la ley en la mano, yo podría ir a la comisaría y denunciarte por hurto. Eso me convertiría en un loco, peligroso y malintencionado hijodeputa, pero es estrictamente posible que lo haga.

Y sin embargo, a nadie parece preocuparle que esto pueda pasar. La cosa se atascaría en un ‘tú palabra contra la mía’, y aunque encontraran la cámara en tu casa, hablaríamos de un indicio que en si, no demuestra nada. Una investigación policial más profunda descubriría el engaño, y añadamos aquí, existe el delito de falsificación de delito, y tiene sus castigos correspondientes, para tranquilidad de todo el mundo.

Sin embargo, a muchos parece preocuparle la posibilidad de que de prosperar las modificaciones de la ley que se persiguen; en el futuro, una mujer, decida en mitad del acto sexual ‘arrepentirse’ (o lo más terrible, hacerlo a posteriori), y como loca del coño que normalmente son todas las mujeres (*nótese la ironía, par favar), se acercara a comisaría a denunciar un caso de violación, dejando al hombre totalmente indefenso.

(…)

Mucho se ha hablado del caso de “La Manada” y esto desde luego me ha arrastrado, como a muchos de vosotros, a muchas conversaciones recientemente sobre este tema, con lo que he aprendido y evolucionado mucho. Existen los garantistas y necesarios conceptos jurídicos de ‘presunción de inocencia’ y de ‘duda razonable’, que no pongo en duda. El de la violación es un tipo de delito especialmente delicado e incluso legalmente incómodo desde cierto punto de vista, pues es difícil de demostrar per se. Más allá de restos de fluidos, que de nuevo, solo demuestran el acto sexual, es difícil demostrar la violación en si; la cual no tiene por qué dejar otros rastros físicos, al contrario que un robo o una agresión, y obliga a valerse de indicios (que un correcta investigación discerniría). Pero me asombra la cantidad de gente que opina y cuestiona ‘lo que es delito y lo que no’ y ‘lo que es denunciable y lo que no’, sin pararse a pensar ¿Por qué iba alguien a querer denunciar?¿Qué lo provoca? ¿Qué es lo que está bien, y lo que no? ¿He hecho algo por lo que tendría que preocuparme?

Este certero (y viral) corto de Samuel Miró y conocido reparto (Alejo Sauras y Kira Miró), sencillo, incómodo, muestra una realidad brutal: una violación, con todas las letras. Algo que la RAE nos recuerda claro lo que es (subrayado mío)

Tener acceso carnal con alguien en contra de su voluntad” 

No es este un tema sobre el que me suela pronunciar, nunca me he visto en situación de ‘tener que aclarar’ mi postura (y probablemente siga sin tener que aclarar nada; como de costumbre, nadie me ha pedido que escriba en este, mi blog), pero al leer la sarta de comentarios que he leído bajo el vídeo, se me ha encendido una luz de alarma y verdadera preocupación, ante la retahila de barbaridades de personas que probablemente tienen buen concepto de si mismas; cosas que podría escuchar en boca de bastantes de mis conocidos, lugares comunes que reconozco, yo mismo podría haber pronunciado hace algún tiempo…

Veo, analizo, masco el vídeo, y lo veo del siguiente modo. Tal vez sea un análisis un poco burdo, un análisis llevado por cierta amargura, rabia y calor del momento, pero este es mi humilde análisis para gente que parece necesitarlo; gente que no sabe bien lo que es ‘violar’ aunque asumo que son capaces de diferenciar lo que está bien de lo que está mal, y así mismo se lo he dejado como respuesta a algunos de los que han escrito ciertos comentarios.

“Los dos quieren sexo. Hasta aquí bien, ella accede, él accede. Sin embargo, en cierto momento, bien porque no llevan protección, bien porque él le está haciendo daño a ella, bien porque si; ella le pide a él, LE PIDE, que pare. Pero él no para. Ni la escucha. Él, ni caso. Oye, entiendo que es molesto que estando en mitad ya del proceso te digan ‘para’, ahí llego. Muchos lo justifican ‘ella es una calientapollas’, ‘es imposible parar en ese momento’, ‘y el dolor de huevos que se te quedaría…’, ‘es una barbaridad lo que le pide’, ‘uno no se enciende y se apaga así de fácil’… lo que sea… Pero, por favor, pregúntate ¿Hace él bien en seguir, cuando ella ha pedido, por la razón que sea, que pare? ¿Se puede pedir ‘parar’ hasta justo antes de empezar, pero una vez ahí, es imposible? ¿Una vez ahí, todo vale? ¿Tiene él ahí uso de razón? ¿Sigue él siquiera unas normas básicas de educación y respeto? ¿Se puede de verdad justificar? ¿Está bien eso? ¿Es correcto?

Pero usaré una analogía que seguro que conoces, tal vez nos ayude a que nos entendamos.

Como el sexo, seguro que te gusta comerComo a mi, como a la inmensa mayoría de la gente; de hecho comer es una necesidad humana, ¿no? Es como el sexo, ¿A quién no le gusta comer? ¿Quién se puede negar? ¡Nos gusta a todos, a nosotros, a ellas! ¡Tú, yo, siempre estamos dispuestos! De hecho, organizadamente tenemos hambre varias veces al día, y comemos.
Pero por mucho que te guste, sabes que hay veces que no te entra. Que no te apetece. Que estás saciado. Que, por lo que sea, incluso a veces a mitad del plato, ya no quieres más. Es tu elección, y lo dejas. Si eres un invitado, probablemente le moleste al anfitrión que no te acabes el plato que te ha preparado con tanto cariño, pero *no* te pueden obligar a acabarlo. Menos mal que no depende de otra persona; y parar es algo que puedes hacer, y dejar de hacer, libremente, tú solo.

Pero, ¿Y si dependiera de otra persona? ¿Y si te obligaran a seguir comiendo?

¿Recuerdas lo mal que lo pasabas, los berrinches que pillabas cuando de niño te obligaron alguna vez a acabarte el plato? ¿Lo acorralado, débil, *violentado* que te sentías?

¿Te han metido alguna vez una cucharada llena de comida en la boca? ¿Repetidas veces? ¿Cómo lo pasaste? ¿Pedías que parasen?

Imagina ahora que no una inofensiva acelga. Imagina, eso si, la misma indefensión que cuando te obligaban a comerla. Imagina también que lo que está en juego no es un simple berrinche sino una posible enfermedad, un embarazo, o un desgarro interno. Y el trauma de darte cuenta que aún siendo adulto, no eres libre. Imagina ahora que no es una cuchara lo que entra.

Imagina que es una POLLA.”

 

Me doy por contento con que solo una persona más, sea capaz de entenderlo con este ejemplo. Como siempre, acepto y espero comentarios. Saludos.

El Diseño Industrial, la Tecnología y la Ciencia en España (Sobre el Diseño Industrial, 2)

Nota: Esta es la segunda parte de una serie de entradas relativas al diseño industrial (primera parte aquí), originalmente destinadas a ser parte de otro proyecto; que en la forma en que estaba originalmente concebido, nunca vio la luz. Ahora rescato estas entradas.

España, a pesar de su larguísima y renombrada historia afortunadamente plagada de gigantescos nombres en el campo de las artes (Picasso, Cervantes, Goya, Quevedo, Velazquez, Lope de Vega, Dalí, o García Lorca… bien sabéis que la lista es larga), jamás ha destacado a nivel mundial en el campo de las ciencias o la ingeniería.

  • Miguel Servet, Ramón y Cajal y Severo Ochoa (todos en el campo de la medicina) ni mucho menos son, y pese a quien le pese, nombres instantáneamente reconocibles fuera de la esfera hispana o de sus campos de conocimiento específicos. 
  • En el campo de la ingeniería se suele citar a Juan de la Cierva, creador del autogiro, como nuestro inventor más renombrado: aunque no carece de mérito, hablamos en un campo específico -el de la aeronáutica- en el que es posible citar literalmente a cientos de personas con logros de calado similar. Mientras, nombres como el de Monturiol o Jerónimo de Ayanz han quedado enterrados por la historia, y solo recientemente se les está empezando a reclamar.
  • Finalmente, en el campo de las ciencias básicas cómo la física o la química, no nos queda otro remedio que calificar el premio como desierto. Y mejor ni hablemos de las matemáticas…

Así pues, ¿por qué no hay un ‘Lopez‘ o un ‘García’ entre los Newton, Einstein, Gauss, Euler, Curie, Mendeleiev, Tesla, Maxwell, Faraday, Galileo, Darwin, Copernico, Edison, Böhr, Hawking…?

¿Acaso no ha habido aquí, no hay, grandes mentes… o sencillamente, la sociedad de su época los ignoró, y los seguimos ignorando?

Juan de la Cierva, junto a un modelo de autogiro

En España, el maltrato a la ciencia y la ingeniería ha sido históricamente sistemático. Incluso en la aún presente crisis económica hemos visto como los gobiernos recientes han medrado deliberadamente el presupuesto dedicado a I+D, y el desprecio y desconocimiento de gran parte de la población general hacia la ciencia y la innovación sigue dolorosamente presente. Cientos de jóvenes ingenieros y científicos de extraordinario talento (y a menudo con demostrada y sólida trayectoria) siguen siendo sólo reconocidos fuera de España. En el campo de la ingeniería, sólo en los últimos años hemos empezado a destacar en campos como el del tren a alta velocidad o turbinas eólicas. Pero eso no impide que en nuestro siempre comparativamente pobre tejido industrial (pues no olvidemos que aquí la revolución industrial llegó tarde, y de forma muy localizada, algo de lo que nunca nos hemos recuperado plenamente), el diseño industrial necesariamente ha sido perjudicado.

El diseño industrial, o el diseño a secas, como confluencia de estos dos aspectos de la naturaleza humana (combinar lo útil con lo bello, la tecnología con el arte, la artesanía con la industria, la razón con la emoción), ha tenido históricamente una situación bastante precaria en España. Podríamos también hablar de falta de confianza, y también de autoestima, en lo ‘Made in Spain’, y preguntarnos por qué otros países del entorno mediterráneo (y pienso en Italia) son referente a nivel mundial de diseño y nosotros no, algo aún más irónico teniendo en cuenta el portentoso músculo en lo que respecta a ilustradores, dibujantes, arquitectos y artistas que siempre hemos lucido, colocando a España, como en tantos otros campos, en un lugar mucho más bajo del que creemos que le corresponde. Pero aún no estamos tocando la tecla.

Rafael Marquina, junto a su mítico diseño de aceitera antigoteo

 

La clave es probablemente un recelo mutuo entre artistas e ingenieros. El Diseño Industrial, si bien es cierto que este número crece, sigue sin ser una rama de la ingeniería que se oferte en muchas universidades españolas; y ni siquiera goza de conocimiento entre el público general.

  • Tenemos por un lado, preparadísimos artistas salidos de las facultades de Bellas Artes pero con pobres conocimientos sobre ciencia básica, matemáticas o física, y no pocas veces contaminados por vertiente falsamente humanista que les hace recelar de cualquier cosa que suene a tecnología o industria. ‘Viabilidad’, ‘técnica’, ‘normativas’, ‘fabricabilidad’, son todas palabras tabú, ataduras y jeroglíficos para muchos de estos profesionales, que recelan de cualquier aspecto que cercene su creatividad.
  • Y por el otro lado, ingenieros (y también ejecutivos, directivos, gente de negocios, y un sustrato general de la población), desconocen cuando no desprecian la tarea del diseñador, al que en demasiadas veces consideran prescindible, y se sienten capaces de suplantarles en su tarea.

Sin embargo, con los años la marca España, al menos en el mundo de la moda, ha logrado obtener un nombre propio. En los años de bonanza, propios de la burbuja del ladrillo, España también basó buena parte de la economía en el fabricación, y desde luego el diseño, de mobiliario y decoración para el hogar. Tal vez, y solo tal vez, en este nuevo escenario, en esta etapa de reconversión industrial, de cambio de paradigma y de oportunidades de renovarse; tal vez al fin haya llegado el verdadero turno del Diseño Industrial Español, con nombre propio.

Una industria capaz de aportar valor añadido, capaz de diferenciarse, aportando calidad, saber hacer, y sin duda, pasión, que es una de los valores que más nos caracteriza.

Referencias:

Puesta al día: mi trabajo de profesor en ESADA (y otras cosas)

Hace unos cuantos meses que no me paso por aquí, he estado tentado a publicar unas cuantas entradas breves y no he dejado de anotar borradores. Es por ello, que lo único que puedo hacer, al menos, poneros al día con una breve-entrada resumen, y desarrollo algunos puntos

  • Laboralmente hablando, Dasware sigue adelante con un nuevo y prometedor proyecto y muchas novedades. Mi vínculo personal continua con el equipo (incluyendo un alumno mío de prácticas que colabora con ellos, y al que tutelo), pues los socios son buenos amigos mios de hace muchos años, y lo siguen siendo; si bien provisionalmente mi relación profesional con ellos ha pasado ahora a ser solo para encargos puntuales.

Hmmm, misteriosa imagen sobre el siguiente proyecto de Dasware, del que no puedo decir de momento nada…

  • Desde abril hasta final de curso del año pasado, y de nuevo desde pasado octubre, estoy vinculado como profesor del grado de Diseño de Producto en ESADA (Escuela Superior de Arte y Diseño de Andalucía). A esto le quiero dedicar la próxima video-entrada, solo decir que es una delicia darle clase a estos chavales y trabajar con ellos (así como con mis compañeros), y estoy disfrutando verdaderamente del trabajo.
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¡Y mañana viernes! Nos tocará despedinos de la tercera edición de la #semanacreartiva, no sin antes llevar a cabo los últimos talleres: Cámara estenopéica, con @nacho_lomas y 'Survive', organizada por los propios estudiantes. Al finalizar los workshops, en torno a las 13:30, se clausuraremos ésta edición y conoceremos el resultad del corto con el tema 'igualdad' elaborado por nuestros estudiantes. En cuanto a hoy, jueves, el día a comenzado con la sesión de dibujo al natural con modelo masculino y, a su vez, la conferencia de @alejandro_sanchez_colorist sobre el color en el cómic (vaya caritas tenían los asistentes). Ya por la tarde, han continuado los workshops que comenzaron días atrás; Crea tu Propia Termoconformadora y Serigrafia por @awita. Aquí os dejamos los mejores momentos del día. 📷 #design #diseño #escuela #granada

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  • Hay también un tercer proyecto profesional-personal sobre el que he firmado un NDA, y sobre el que de momento no puedo decir nada;)
  • Y en lo sentimental-personal, me están pasando cosas muy chulas :D. Y eso es todo lo que voy a decir :) Pues con los años, y a pesar del blog y todas esas cosas de redes sociales, me he vuelto irónicamente bastante celoso sobre mi intimidad; y con lo que antes tal vez me hubiera explayado, hoy os vais a encontrar con un prudente y sensato muro de silencio por mi parte. Si lo menciono es más bien una forma de decir: es que hay aún más cosas, además de las anteriores, que me tienen ocupado.
https://www.instagram.com/p/Bdq8jlNDw14/?taken-by=rufo_83

Entre los borradores y videologs que me gustaría seguir desarrollando y publicar, os podéis imaginar los temas que me gustaría tocar los que siempre habéis seguido este blog:

  • Publicar de una vez la puñetera segunda entrada sobre ‘tierra plana’, cuya primera parte publiqué en 2013, mucho antes de que estallara la polémica y supuesto debate con los tierraplanistas (quienes quiera que sean), y que con los años se ha convertido en una de las más buscadas y visitadas de este blog. Y es que, el problema es… que aunque algo he respondido ya en Quora, no me cabe todo en solo una entrada, sino que me sale material a rebosar para una tercera, y una cuarta, y una quinta…

De Elon Musk y su “Starman into space” también habría que hablar…

  • Seguir pataleando con mi indignado análisis del deprimente panorama social y geopolítico que veo ante nosotros: refuerzo de las dictaduras en Rusia y China, mientras que las garantías y calidad democráticas en EE.UU. y Europa retroceden, y de cómo estoy, cada vez más convencido, de que esto se va a la mierda…
  • Hablar un poco de series (madre mía, Black Mirror…), y pelis, y especialmente, acabar una guía monográfica sobre cada entrega aparecida de La Guerra de las Galaxias, que debería haber culminado cuando se estrenó ‘Los Últimos Jedi’ (que ni me desagradó…. ni me convenció del todo…)

  • Publicar el tutorial sobre como he diseñado y montado (así como los resultados, aún magros), una montura ecuatorial motorizada para astrofotografía. En lenguaje más llano, un aparato que me permite hacer fotos de las estrellas sin que se vean movidas por el movimiento de rotación terrestre, y todo basado en Arduino (fijándome mucho en este y este diseños, además de coger ideas de muchos otros)

Una de las primeras pruebas del Astro-Tracker, con la nebulosa de Orion (M42), aún muchas cosas por pulir y ajustar...

  • ¿Os acordáis de mi Ford Escort? Pues le volví a dar una vuelta al modelo 3D, doce años más tarde…

Y aquí me teneis, con cuatro o cinco años, frente al originalísimo…

Sigue leyendo

Mientras peor, mejor (5 de 5): El dolor de la lucidez, Pregunta Final, y conclusiones.

No sé. No tengo ni puta idea, de hecho. Si habéis llegado leyéndome hasta aquí, veréis que evidentemente vivo en un conflicto, lleno de incoherencias, y perplejo ante preguntas que no me sé responder.

Por un lado, respecto a los avances que hemos conseguido, (existen, no dudéis un momento que existen) soy agradecido y consciente de qué privilegiado soy, somos; de estar dónde hemos llegado, tanto a nivel tecnológico, como a nivel de desarrollo humano; con la oscuridad y pura barbarie que al menos en una parte del mundo, hemos dejado en buena parte atrás. Y al mismo tiempo, me duele ver todo el trabajo que aún queda por hacer, lo que nos queda por luchar, pues nunca es el momento de relajarse.

Y respecto a la gente…

Yo AMO, yo quiero a la humanidad, quiero lo mejor para todos.

Poniéndome un poco serio, claro que creo en los derechos humanos, en la igualdad de oportunidades real, en una educación y una sanidad públicas y robustas, y en aquello de ‘de cada uno lo que pueda dar, a cada uno lo que necesite’. Creo que toda la gente merece felicidad y amor, independientemente de dónde venga, a dónde vaya, y qué esté haciendo mientras tanto en este mundo.

(…)

Habiendo dicho esto…
…creo que Quino lo resumía muy bien con aquello de ‘amo la humanidad, lo que me revienta es la gente’.

Crujía y reventaba vivicos a toda la pléyade de sinvergüenzas, depredadores y psicópatas que se aprovechan de los débiles y de las grietas del sistema. Es una de las cosas que aunque de forma teórica, he sabido desde siempre, la veo con una claridad cristalina solo en los últimos tiempos: el hombre es un lobo para el hombre.

No son estás las personas que imagino al pensar en la pléyade de depredadores que permean nuestra civilización. Aquí, por ilustrar el post, una colección de tiranos, corruptos, oportunistas y psicópatas. Las personas a las que me refiero, son anónimas, y están en todos los estratos de la sociedad.

El dolor de la lucidez

Pero igual que tengo eso claro, reconozco que he sentido siempre un visceral desprecio -del que para nada me enorgullezco- por ‘la turba’, esa masa informe, anónima y sin personalidad, atontada, desvalijada y lista para deglutir cualquier nuevo producto que se le venda; esa masa a la que algunos nos gustaría enseñarles a pensar con lucidez y a ser libres, y sin embargo vemos que no hacen otra que mordernos la mano. Esa masa que con todo el dolor de mi corazón, conforme crezco, veo cada vez más desesperanzadoramente como repite constantemente los mismos errores; que olvida, que ni siquiera aprende, condenada a errar parece que eternamente en un charco de barro sin propósito ni aspiración alguna de mejorar.

Yo a mi mismo no me tengo por un tipo especialmente lúcido. Entiendo algunas cosas, y muchas otras se me escapan totalmente. Soy un mediocre; por definición, lo ‘normal’. ¿Comprendéis lo que a priori eso significa? Significa que LA PUTA MITAD DE LA HUMANIDAD ES TODAVÍA MÁS IMBÉCIL QUE YO.

(Algo que me parece poco menos que intolerable xD)

Entre otras cosas, implica que incluso teniendo un IQ tan solo levemente a alto -y hablo de IQ por hablar de algo-, donde cualquier universitario saca fácil 120 o 130 puntos (recuerdo, siendo 100 por definición lo ‘normal’), significa, que con todos nuestros defectos y taras, carencias, disfuncionalidades, trastornos, debilidades, lastres, vacíos que tenemos como personas, con lo tonto e inútil que yo al menos sé que soy (y no os incluyo porque en el fondo tengo fe en vosotros ;P ), todo eso significa que la inmensa mayoría de la humanidad es todavía más tonta que nosotros.

Y bueno, y esto ha sido hablando de algo que aparece en un tipo de test, un tipo de ‘inteligencia’ (que por usar una definición, usaré la de la RAE). Pero vamos, no hablo ya ni de los distintas habilidades o capacidades de una persona, hablo de las innumerables valoraciones que se podrían hacer de nosotros: compasión, amor, empatía, capacidad de resolución, de aprendizaje, de sacrificio… Somos mediocres, mediocres de solemnidad, y lo peor de ser mediocre es saber que todavía hay gente peor.

Sé que sueno burdo, bruto, basto e insensible, pero ese es para mi el dolor de la lucidez: comprender lo profundamente tarados y limitados que estamos, que somos, los humanos; ver lo poco aprovechado que está nuestro potencial y nuestra capacidad como personas de mejorar; y sentir la impotencia poco lo poco que se puede hacer al respecto, y lo difícil que es combatirlo.

(…)

Y en ese conflicto me encuentro.
La pregunta, más allá del clásico ‘¿sobreviviremos a nosotros mismos?’ es entonces:

¿Puede hacerse?

¿Puede el hombre, esta especie, exploradora, curiosa, y con sed de conocimiento, de potencial, llena amor, de esperanza, y capaz de levantar monumentos y construcciones kilométricas, inventar máquinas voladoras, cruzar océanos a la aventura sin saber que hay más allá del horizonte, o descubrir cosas como la penicilina o la electricidad… puede esta especie asimilar los cambios que todavía se avecinan?

 

Aunque no se si ‘puede’ es la palabra, la pregunta, adecuada. La palabra adecuada creo que es ‘merecer’; la pregunta es:

¿Merece estos cambios?

¿Los merece el hombre, este depredador, este lobo, capaz de rapiñar, mentir, engañar; capaz de matar a sus propios hermanos, merece siquiera alguno de estos poderes? ¿Los merece este animal vagamente racional, tarado, tendencioso, tremendamente subjetivo y dispuesto a creer en contra de los hechos e incluso a modificarlos para ajustarlos a sus creencias? ¿Merece el control sobre la energía nuclear? ¿Merece el control sobre la nanotecnología? ¿Los merece este ser, que ni hace 70 años diseño e industrializó el asesinato en masa, que perpetúa carísimas guerras al tiempo permite que siga habiendo hambre, que sigue permitiendo por omisión, cuando no por acción directa, que ocurran genocidios? 

¿Merece el hombre el poder que da la tecnología?

¿Merece esta especie la inmortalidad?


 

Y eso es todo. Interiormente, tengo para mi mismo una respuesta la última pregunta; pero no la compartiré, no al menos ahora, porque espero un poco de debate. En cualquier caso, es por eso, como decía al principio de estas cinco entradas, por lo que no escribo. Y porque pensaba que, para contaros estas tristezas, mejor no.

¡Pero miradme!, aquí me tenéis de vuelta. Dispuesto a dar algo de guerra, aunque sea soltando bilis por la boca. Todo esto, todos estos dolores, todos estos despropósitos, tienen que servir de algo.

Porque de todo lo malo se saca algo bueno. Porque lo que no te mata te hace más fuerte. Porque de los errores se aprende.

Porque, como dice a veces mi padre; “Cuanto peor, mejor”.

Saludos.

‘Cuanto peor, mejor’

  1. Puesta al día
  2. La Sombra
  3. Internet, What have you done?
  4. La ciencia-ficción NO es ficción
  5. Preguntas finales y conclusión