W (y otras curiosidades-polladas de la tabla periódica)

Que chulo esta el nombre de Wolframio. Del alemán wolf rahm, o «espuma de lobo». Casi tan chulo como el de Tungsteno, procedente del sueco tung sten, o «piedra pesada». No digo ‘chulos’ de ‘bautizaría así a mis hijos’, pero si en plan bautizar una unidad de disco duro o una nave espacial (el día que tenga una, claro). Pero con  lo chulo que está el nombre de Wolframio, que tenía que estar reñido precisamente con el de Tungsteno. Dos nombres para el mismo elemento, injusticias que hay en la tabla periódica, con nombres tan feos o graciosos como Osmio, Praseodimio, Antimonio o Disprosio, y va uno de los elementos y acapara dos nombres chulos a más no poder.

Por concentrar nombres que se lo digan al pueblo sueco de Ytterby, por el que debido al peculiar mineral característico de sus minas, hasta cuatro elementos fueron bautizados en su nombre: el Itrio, el Iterbio, el Erbio y el Terbio.

Pero lo que más me fascina, es como trata Hollywood a la tabla periódica. Desde la Carbonita de Star Wars, el Turbidio de Desafío Total (que por cierto, siempre entendí ‘turminio’) o la Kriptonita de Superman, hasta el Adamantio de los X-Men, el Dilitio de Star Trek o el Tilio de Battlestar Galáctica, pocas veces se hace un ejercicio de verdadera humildad y se invoca el Unobtanio (de inobtenible), ese material mágico de dureza, tenacidad y resistencia infinitas y envidiable ligereza… casi casi como el Mithril, oiga.

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¡Jibena, probétebelo!

2 comentarios en “W (y otras curiosidades-polladas de la tabla periódica)

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