De vuelta (eso parece)

Estoy de vuelta. Si es que me queda algún lector, que espero que si, y se siente molesto por esta ausencia de más de dos meses sin explicar, pido disculpas. Y por qué no, ofrezco una explicación-cuento-milonga, y si acaso una reflexión de este ego-blog de mierda kaka.

Bien, ahí va la explicación oficial: me he estado enfrentando a la última asignatura de la carrera, y puedo decirlo sin que me tiemble el pulso ni suene a excusa, de las más dificiles, si es que no la más: Diseño de Estructuras. Yo sólito frente a ella, muy confiado después de satisfactorios resultados frente a las otras dos que me quedaban, atravesadas desde hace tiempo, en Septiembre.

Desde cero, sin tener ni zorra idea de que iba, y con unos apuntes prestados muy decentes; pero sin ningún profesor, clases, tutoría o guía, y en un farragosísimo proceso de asimilar conceptos y descifrar y resolver problemas. El otro día incluso me estuve tomando unas cervezas con mis amigos Ritter, Cremona y Henneberg… en el Matricial (creo que me echaron algo de PTV en la copa) Evidentemente es una broma, pero si he soñado con ellos: ¡es una movida cuando estudias algo, en este caso estructuras, y empiezas a verlas por todas partes…! En unos días se conocerán los resultados. Esto es lo que me ha tenido encerrado durante más de un mes en mi casa.

Aerogeneradores desde el puente de Storebaelt, Copenhague - Horsens

Una foto, mia, por aquello de ilustrar el post y que no aburra tanto. Molinos de viento en el Storebaelt, Dinamarca. Procesado 'a lo viejuno', pero nada de Instagram ni automatismos, I+D puro y duro por mi parte en Photoshop para recrear el efecto.

Eso… y un esguince de tobillo que me hice. Que me hice haciendo el gilipollas, por supuesto, no vayais a creer que haciendo algo tan noble como deporte -cosa que, cuidado, también podría haber sido-; unas dos semanas antes del examen. No hay mucho más que contar, aunque fue curioso ir por primera vez en mi vida a un hospital, por razones propias (segunda si contamos mi nacimiento, claro).

Puedo añadir que también estoy con el carnet de conducir, (si, a los 28 años acabar la carrera no es lo único que tengo pendiente). Saqué el teórico en diciembre, al segundo intento, con cero fallos; pues al primer intento, muy farruco yo, solo llevaba haciendo tests una semana. Ayer mismo empecé las prácticas (arranqué un coche por primera vez en mi vida), así que bien, muy bien todo.

*Y para colmo, WordPress se me rompió al intentar actualizarlo al 3.3.1, cosa que se ha solucionado sencillamente volviendo a la versión anterior, pero he estado una semana acojonadete pensando que lo mismo hasta había perdido la base de datos.

(…)

Bien, ¿y el blog entonces qué?
Supongo que recordais una cosa que pasó por estos lares, entre octubre y noviembre. Despues de tener el blog no tan abandonado como esperaba durante mi Erasmus, le di un lavado de cara, y en un tour de force, encadené tres posts que se cuentan entre los más leídos de este blog: el (exitoso) ranking de patatas fritas, el (cinefilo-freak) paseo por el valle inquietante en el cine de los 80, y por supuesto, la (geek) pregunta de cuánto ocuparía una película a la mayor resolución que tuviera sentido. Este último portadaza de Microsiervos y Menéame. Tres artículos, que aunque los llevaba macerando en mi cabeza hacía tiempo, no provienen de la despensa ni el congelador de borradores, sino que eran tres ideas frescas, nuevas, y porqué no decirlo, que me curré bien y demuestran lo que este blog podría ser si de verdad le pusiese empeño. ¿Y bien?

Ya lo sabéis, este blog siempre ha estado en crisis. A excepción del periodo que voy a mencionar, siempre he ido arrastrando los posts, a un ritmo inconstante, mal y arrastras. Siempre me los he intentado currar, pero no a un ritmo ni medio decente. La excepción que mencionaba, fue un pico de actividad que sucedió aproximadamente en 2006 (¡57 entradas en enero!), cuando este blog no había ni cumplido un año de vida, y eramos una piña de blogueros, a los que echo bastante de menos (ay, Geo, Hugo, Fico, Gianna, ReBr0, ¿que pasó?). De aquellos, solo Copépodo y Alfie siguen escribiendo con regularidad. Pero claro, entonces, ni cuidar post ni ostias: yo usaba esto entonces casi como ahora uso Facebook o Twitter, para escribir chorradas, y en el archivo se siguen encontrando una sarta de gilipolleces, que si bien no me provocan vergüenza y aún me arrancan la sonrisa (son solo producto de su momento), no es precisamente ya cosa de reclamar como ‘la cumbre’ de este blog. Decir que eran micropost estilo ‘stream-of-consciousness’ suena de puta madre, decir que eran diarreas mentales es la sencilla realidad. El humor siempre es el humor, pero empiezo a pensar que los chistes mejor en casa (o para Facebook y de forma restringida); y darme cuenta que esa serie de tonturones, que si bien no son ofensivos, pueden quedar aquí para los restos, y es una idea que, ahora si, me produce cierto pánico.

(…)

Aquel tour-de-force de octubre, tal vez, y no quiero ofrecer una lectura precipitada, tal vez tiene algo de último bramido, como esos últimos días de aparente salud que tienen muchos enfermos terminales. Una ilusión de lo que podría ser o podría haber sido este blog, puesta la determinación, voluntad y/o constancia, que por supuesto, no tenía. En román paladino, me cansé, si, pero es que nunca he tenido ganas de convertir esto en el gran blog de cienillones de visitas. ¿Miedo por no poder estar a la altura? Tal vez, también. Y luego, que eso me empezaría a oler a un egoblog demasiado maloliente, y por ahí tampoco: me quiero, pero no tanto. Podría haber mantenido el ritmo con unos cuantos posts más, tirando de la despensa, pero eso se hubiera igualmente agotado. Y es que una cosa es sprintar, y otra bien distinta hacer una carrera de fondo.

Siempre lo he dicho: me encanta hacerlo, creo que nunca dejaré de hacerlo, pero jamás me quiero obligar a escribir (si no es para ganarme la vida, claro, cosa que no me importaría nada, nada, nada…). De hecho, durante mucho tiempo, aunque suene irónico, me lo he impuesto como condición: no obligarmeComo hobby que es, debo de hacerlo por placer. No estar pendiente de las visitas, ni de los ingresos por publicidad, ni de la cantidad de comentarios. Ni siquiera seguir una estrategia de ‘dosificar’ las entradas, planificandolas con tiempo, etc. Por supuesto, esto no es siempre así, pues no puedes elegir ‘ignorar el universo’ y hacer que no te afecte.
Y también he tenido que reprimir lo contrario, la tentación de publicar en pocos días muchos posts en una orgía de inspiración, cosa que no hubiera tenido mucho sentido. Definitivamente, este blog se ha caracterizado por su falta de constancia. Y eso tampoco dice a mi favor.

Málaga amaneciendo - Versión a

Esta vez, panorama de Málaga, con la 'Manquita' al fondo. Procesado similar al anterior

Y esa es la tesitura en la que me encuentro. Llevo buscando trabajo serio desde octubre. Sin buscar muy a fondo, todo hay que decirlo (con otras cosas en la cabeza), y obviamente sin resultados. Ni para prácticas me llaman (a esas si, echando a todas y cada una de las que salen). Y humildemente creo (aparte, como es evidente, de mi falta de experiencia laboral) que no tengo una mala carta de presentación. Los ingresos por dar clases a chiquillos y alguna cosilla más que me salga, es solo eso, tiempo prestado, que me permite de momento seguir en Málaga. Pero ahora que, más oficiosa que oficialmente, he acabado la carrera, he de empezar a trabajar, de verdad, si o si. Búsqueda que no será precisamente un camino rosas, vaya, tal y como está el percal. Si, más adelante saldré de nuevo al extranjero, no es que lo vea venir sino que lo deseo, pero de momento la alternativa inmediata es volver al campo (no es broma), y encargarme de los olivos de mi padre, cosa que como es evidente, no me apetece nada. Y no por el trabajo en sí, que aunque es muy físico no es desagradable (realmente, no sé quien llamaría desagradable a trabajar al aire libre y por tu cuenta), sino por el hecho en si de volver a mi pueblo, cosa que creo que no hace falta explicar. Y qué cojones, ahora mismo en Málaga estoy especialmente a gusto, estupendamente acompañado, la vez que más en unos cuantos años.

(…)

Sin embargo ahora empiezo a pensar en lo que llevo escuchando tanto tiempo y verlo con cierta perspectiva ¿Que hay de la imagen que proyecto en Internet, de cara a buscar un trabajo serio? Siempre que he leido sobre el tema de la privacidad en Internet, me han parecido muy cansinos, siempre he pensado que la gente es en exceso paranoica con respecto a ello; siempre he pensado que, aunque el mensaje es necesario cuando se dirige a niños y adolescentes -que tal vez si se exceden en el uso del Tuenti y que son faciles de engañar- sobra cuando se dirige a adultos, pues se supone que sabemos lo que hacemos con nuestras vidas. Y que si alguien quiere saber sobre ti, lo va a conseguir aunque no tengas ni teléfono móvil.

En lo que a mi respecta, siempre he ido a pecho descubierto, tengo Facebook, Twitter, Deviantart, Flickr… y en todos usando o mi verdadero nombre, Rufino, de donde viene Rufo, sin nicks ni historias; o pequeñas variaciones (Rufus, Rufo83, etc). No me veo empezando a usar nick a estas alturas. Así es por lo tanto, existo ‘mucho’ en Internet, y siempre sin historias raras, sin salidas de tono, sin buscar la ofensa ni la polémica, sin fotos demasiado comprometedoras (¿se considera una foto en la que aparecen botellas de cerveza, o te encuentras en un bar, una foto comprometedora?), pero hace tiempo que abandone la fase, entonces tal vez la de un chaval tímido y con poco mundo exterior, que necesitaba proyectar sus inquietudes en Internet.

Empecé este blog con 21 años. Ahora tengo 28 (si, es acojonante, en unos meses este blog cumple 7 años), me he vuelto mucho más extrovertido, con menos inseguridades, e irónicamente, con menos ganas de la gente sepa demasiado sobre mi. Recuerdo que al principio, al conocer a cualquier persona, no tardaba en pasarle la dirección de mi blog. Ahora casi me da coraje que lo descubran… (aunque siempre se encontrarán la infranqueable barrera de los gigantescos ladrillos a los que os he habituado. Como este mismo). Supongo que a eso se referían y sobre lo que tanto insisten sobre el control de la privacidad: no se trata tanto de que alguien vaya a interesarse o dejar de hacerlo por tí, sino más bien, de que si algun día, por la razón que sea, quieres ‘borrarte’ de Internet, lo vas a tener chungo. Así que hay que pensarlo de este modo: esto es más bien como un tatuaje. Existe el laser, si, pero si desde el principio vas pensando que si te arrepientes puedes borrarlo, vas dao…

Y en mitad de todo esto, está el blog.

(…)

En fin, todo esto, para decir que por primera vez en casi siete años, me estoy planteando en serio qué hacer con el blog. Ni lo quiero decir en voz alta, por la rabia que me da cuando alguno de vosotros lo ha hecho, pero eliminarlo está innegablemente dentro de las posibilidades. Lo que es seguro, 100%, es que quiero reenfocarlo, convertirlo en portfolio, priorizando las secciones de fotografía, ilustraciones y la probable de video (llevo diciendo de rehacerla desde la debacle con Youtube, pero para lo que tengo pensado tiene más trabajo del que parece), y creando una nueva en la que muestre mis proyectos como Diseñador Industrial, que no he enseñado aquí nunca y creo que os podrán gustar. Y lo que es seguro, independientemente de la pausa -creo que justificada- de estos meses, es que me sigue y siempre me seguirá gustando escribir. Siempre me ha resultado muy saludable para la mente, y eso no creo que me lo quiten.

Así que, en estas estamos. Un saludo y abrazo grande a todos.

El autentico Histomapa de 1932
Breve comentario sobre la captura de Gadafi

3 pensamientos en “De vuelta (eso parece)

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Tengo RIdP en la lista de favoritos creo que desde el paleolítico, bastante arriba y un poco por debajo de MICROSIERVOS, por si te interesa saberlo. Así que, discrepo cuando dices que tienes un ego-blog de mierda.
    En mi humilde opinión, lo que necesita este blog es un poco más de actividad, y ahí entramos todos, porque tú eres el cocinero, pero los que leemos esto deberíamos aportar más “ingredientes”, que con frecuencia olvidamos que esto que nos estás regalando requiere mucho tiempo y esfuerzo.
    Mostrar tus proyectos como diseñador industrial me parece una muy buena idea. Por cierto, creo que a mucha gente le gustaría saber cómo consigues dar ese aire “viejuno” a las fotos, o sea, que queremos tutorial.
    Animo y adelante
    Tempus

  3. jajaja, a lo de ego-blog de mierda no hagas caso, es solo una coña que tiene Eulez que me hace bastante gracia, lo creas o no le tengo bastante aprecio a este blog ;) En cualquier caso muchas, muchísimas gracias de verdad por tu comentario, son este tipo de detalles los que mantienen el ánimo y con unas ganas mínimas de seguir avanzando (digo más, otros post que me he currado bastante se han quedado sin comentarios y me ha jodido un huevo, pero si este se queda vacío hubiera sido una estocada final en toda regla, eh). Y si, entiendo que a veces escribo ladrillos que dificilmente acabáis de leer, pero es evidente que sin comentarios no hay blog. Comentarios en si mismos que tal vez debería cuidar más, pues yo mismo a veces tarde en responderlos. Pero como dices, no solo se trata de que esto también lo construis vosotros y que a menudo sois lo mejor del tinglado, sino que directamente es el saber, con hechos, que alguien me lee, es así de sencillo, saber que no ha caído en el vacío absoluto. En fin. Ya caerá ese tutorial, jeje, aunque avanzo que es casi todo curvas, curvas y más curvas, la herramienta más versátil y poderosa del PS ;)
    Saludos y lo dicho, gracias de nuevo

Deja un comentario